En la edición anual del “Día Mundial de la Alimentación”, más que nunca la “Seguridad Alimentaria” se ha concentrado sobre la necesidad de ayudar a los que huyen de las guerras y de las hambrunas. Nunca como hoy, desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, se ha visto el alto número de personas que abandonan sus propias casas debido al aumento de los conflictos y a la inestabilidad política en casi todas las regiones del globo. Además, el hambre, la pobreza y las catástrofes ambientales, ligadas a los cambios climáticos, contribuyen a una imponente emigración.

De hecho, el número de migrantes internacionales ha aumentado del 40% entre el año 2000 y el 2005, con 244 millones de personas. Un gran número de ellos se han movido al interior de sus proprios países, durante el 2013 han sido más de 700 millones los emigrantes internos. Una buena parte de estos migrantes, provienen de las áreas rurales, donde los tres cuartos de ellos son extremamente pobres y sobreviven, apenas, gracias a escasa agricultura u otras pequeñas actividades rurales.

El “Día Mundial de la Agricultura” tiene el propósito de involucrar a las personas para cambiar el futuro de las emigraciones, que puede acaecer sólo invertiendo sobre la seguridad alimentaria y sobre el desarrollo de aquellas áreas rurales de donde provienen los migrantes. Es por este motivo que la FAO (Organización de las NN.UU. para la Alimentación y la Agricultura) trabaja con los países para crear las condiciones que permitan a los que viven en esas regiones rurales de no abandonar sus propias casas, siempre que se cumplan la condiciones de seguridad. El apoyo de la FAO va desde la creación de oportunidades de empleos para los jóvenes al acceso de dinero para poder emprender acctividades rentables.

Estas actividades promovidas en el “Día Mundial de la Alimentación 2017”, involucran sobretodo las acciones de los jóvenes, sus pensamientos y su creatividad, y son a nivel internacional.

En el mundo, 193 países están comprometidos a lograr 17 “Objetivos de Desarrollo Sostenible, principales, prometiendo derrotar el hambre y construír un planeta más sostenible entro el 2030.

No hay dudas que una migración segura, ordenada y regular puede contribuir al aumento y crecimiento económico y social, mejorando la seguridad alimentaria y la vida de las personas rurales. La FAO está trabajando para garantizar a las personas la posibilidad de quedarse en sus propia habitaciones, siempre que hayan condiciones de seguridad, levantándolos de la pobreza, proporcionando a los agricultores los intrumentos justos y adecuados y enseñándoles como producir más: de este nodo, ellos podrán cultivar productos en cantidad suplementaria para poderlos vender en los mercados y tener una vida más tranquila.

Los niños y los jóvenes, en las tierras rurales, pueden aprender a conocer la agricultura y resolver los problemas, frecuentando las “Escuelas de Campo y de Vida” para los jóvenes agricultores organizados por la FAO.