Durante las décadas de los 80 y 90, Bolivia fue percibida a nivel internacional como una nación en declive económico, principalmente debido a una inflación alarmante, que alcanzó una tasa del 8.171% en 1985. Sin embargo, en la actualidad, Bolivia está nuevamente en el " />

Bolivia ante los ojos del mundo

Miguel Clares

Durante las décadas de los 80 y 90, Bolivia fue percibida a nivel internacional como una nación en declive económico, principalmente debido a una inflación alarmante, que alcanzó una tasa del 8.171% en 1985. Sin embargo, en la actualidad, Bolivia está nuevamente en el centro de atención del mundo, aunque por razones muy diferentes. Muchos se preguntan cómo este país ha logrado mantener la estabilidad de precios en un contexto internacional desfavorable, donde numerosas naciones experimentan presiones inflacionarias preocupantes.

La gestión pasada se alcanzó una inflación de 3,12%, la más baja de la región y una de las más bajas del mundo. ¿Cómo se logró este notable logro, elogiado por numerosos organismos internacionales, revistas especializadas y otros países del mundo? Sin duda, este resultado proviene de un conjunto de medidas implementadas en el marco del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) que se han venido implementando desde hace varios años.

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Entre estas medidas, destacan el fortalecimiento y la diversificación de la matriz productiva para abastecer principalmente el mercado interno, cupos a las exportaciones, el establecimiento de un régimen cambiario estable y las subvenciones a los carburantes. En este artículo, se analiza la importancia de estas subvenciones, ya que en las últimas semanas ha habido opiniones de algunos analistas, asambleístas e incluso un exmandatario que sugieren que se debería eliminar la subvención a los hidrocarburos.

La política de subvención a los carburantes en Bolivia es un pilar fundamental que ha contribuido a la estabilidad de precios en el país. En un contexto de aumento de los precios de los derivados del petróleo debido a la tensión bélica entre Ucrania y Rusia, se generaron presiones inflacionarias en varios países del mundo. De hecho, algunas economías optaron por implementar esquemas de subvenciones, una medida que incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió llevar a cabo la gestión pasada para mitigar las presiones inflacionarias.

Por lo tanto, llama la atención que algunos analistas y políticos sugieran que se debería eliminar la subvención a los hidrocarburos. El país goza de un precio preferencial, donde el litro de gasolina cuesta aproximadamente 50 centavos de dólar, mientras que en países vecinos bordea los 2 dólares el litro. De esta manera, se reducen los costos de transporte y, en particular, la subvención al diésel permite reducir los costos de producción, siendo el sector agropecuario el principal beneficiario.

En consecuencia, la subvención a los hidrocarburos en Bolivia se ha utilizado de manera responsable para apoyar la producción nacional. Además, para disipar críticas infundadas, actualmente el país cuenta con diversos proyectos de inversión pública, como las plantas de biodiesel, que serán una alternativa importante para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y fomentar el desarrollo de una industria sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

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