Morales gobierna el Estado Plurinacional desde hace casi 12 años y es presidente de las seis Federaciones de Cocaleros del Trópico de Cochabamba desde hace 23 años. No admitió ni admite alternancia en el mando presidencial, menos en el mando cocalero. Desde la Asamblea Constituyente (2006-2007) el MAS buscó la reelección indefinida de Evo Morales. Ya violó dos veces la Constitución y pasó por encima de la voluntad popular anulando el referendo del 21F.

“Ahora que EEUU solicita mi renuncia a la postulación, acepto la candidatura pedida por el pueblo boliviano”, respondió el jefe de Estado, que alinea a la oposición interna con Chile y Estados Unidos. El Fallo del TCP a favor de Evo desata convocatoria a protestas y llamado a la rebelión popular, reporta la prensa. El Presidente ordnó a la Policía mantener el orden público frente a las pórtesas, dijo el comandante de esta institución.

Enigmáticamente, el ex mandatario, Rodríguez Veltzé generaba debate en las redes sociales. “Sobre fallo del TCP: La Constitución dispone que la soberanía reside en el pueblo, es su poder constituyente el que debe consultarse con preferencia para garantizar el principio de pluralismo político que funda el Estado”,“Sobre fallo del TCP: La Constitución dispone que la soberanía reside en el pueblo, es su poder constituyente el que debe consultarse con preferencia para garantizar el principio de pluralismo político que funda el Estado”, escribió.

 

Condecoración al presidente de Guinea, de quien espera conseguir cómo logra votaciones del 90%

 

-Rimaypampa.com

 

Filemón Escóbar, mentor de Evo Morales, contó en varias ocasiones, entre ellas en Tiquipaya en 2008, que el actual gobernante del Estado Plurinacional no creía en la democracia, sino en la guerrilla. Recordó que en 1997, les mandó “al diablo” cuando le propusieron ser candidato por Izquierda Unida.
“Él tenía inclinación hacia la lucha armada; yo lo saqué de la línea guerrillera y lo convertimos en nuestro candidato presidencial”, dijo Escóbar, según recordó recientemente en su columna la periodista Cecilia Lanza.

El líder sindical minero y trotskista, que falleció en junio pasado, no se equivocó, paradójicamente, en optar por la democracia liberal para llevar al poder, vía urnas, a un enemigo de la misma democracia. Sin embargo, al final de sus días, reconoció que había cometido un terrible error al haber elegido al dirigente cocalero, que ya había anunciado sus deseos de aferrarse al poder antes de que termine su primer mandato.
Morales gobierna el Estado Plurinacional desde hace casi 12 años y es presidente de las seis Federaciones de Cocaleros del Trópico de Cochabamba desde hace 23 años. No admitió ni admite alternancia en el mando presidencial, menos en el mando cocalero.
Su tendencia antidemocrática a desconocer las reglas acordadas, la mostró expresamente en el segundo periodo de su gobierno, el 29 de septiembre de 2010, cuando confesó que hizo “trampa” para burlar la disposición transitoria Primera.II. de la Constitución, que le impedía postularse en las elecciones nacionales de 2014.
“¿Quieren que les diga la verdad? Nosotros sabíamos que la derecha en 2008 quería que yo cumpla mi mandato e inhabilitarme con el artículo transitorio. La derecha ha tratado de meterme una trampa y nosotros la cruzamos, pero le hicimos otra trampa más interesante”, declaró sonriente ese día por haber roto el pacto social y político que había hecho posible en octubre de 2008 la aprobación de la entonces nueva Constitución.

Las mentiras de Evo
La “trampa” de Morales comenzó con una mentira, precisamente, en octubre de 2008, cuando declaró: “Quiero que sepan, por la unidad del país, por la nueva Constitución; la propuesta que hicieron dos constituyentes bajo el pedido de los movimientos sociales como dos reelecciones inmediatas para Evo Morales, yo renuncié por la unidad del país (y) por este proceso de cambio, quiero que sepan, hermanas y hermanos”. Para pulverizar alguna diminuta duda sobre su promesa añadió: “Hoy día está en los periódicos; Evo no es ambicioso, Evo no tiene intereses pese al mensaje que hemos recibido ayer, Evo 20 años o más años de presidente, no estamos ahí”.
Esta mentira pavimentó el consenso entre oposición y oficialismo y facilitó la aprobación de la Constitución, primero en la Asamblea Constituyente y luego en el referendo de 2009.
En febrero de 2013, Morales negó todo. Su partido recurrió al Tribunal Constitucional para habilitar su candidatura por tercera vez.
En septiembre de 2014, tres meses antes de las elecciones de diciembre de ese año, Morales volvió a prometer.
En una entrevista con El Deber, aseguró que después del 2020 iba a abrir un restaurante en el Chapare para ser mesero y cobrar por cada foto.
Siempre en esa linea de lanzar promesas al viento, el 25 de abril de 2015, Evo pidió a sus bases cocaleras un reemplazante: “Quisiera, de parte de ustedes, (que) desde ahora, (se piense) cómo preparar para que se quede otro compañero de Presidente. Tenemos cinco años para preparar quién va a ser el nuevo Presidente a partir de 2020”.
Sin embargo, en octubre de ese mismo año, en una entrevista con el periódico El País de España, no pudo esconder en sus palabras sus intenciones. ¿Será éste su “último mandato”?, preguntó el periodista. Morales respondió que respetará la Constitución. “Entonces, eso significa que ¿será su último mandato?”, repreguntó El País. “Eso significa que vamos a respetar la Constitución”, respondió Morales.
Más mentiras de Evo
En septiembre de 2015, la mayoría parlamentaria del Movimiento al Socialismo (MAS) decidió que el 21 de febrero de 2016 se realice el referendo de reforma del artículo 168 de la Constitución para ver si el pueblo acepta una cuarta candidatura de Morales.
Seis días antes de la consulta popular, Morales prometió: “Si el pueblo dice ‘no’, ¿qué podemos hacer? No vamos a hacer Golpe de Estado. Tenemos que irnos callados”.
Un día después del referendo, manifestó: “Aunque con un voto o con dos votos va haber un ganador, eso se respeta. Esa es la democracia“.
Dos días del referendo aseguró: “Quiero decirles que respetamos los resultados, es parte de la democracia”.
Días después, en sus habituales discursos se desdijo de sus promesas y pidió anular el referendo que perdió.
En septiembre del presente año, su partido presentó una acción abstracta de inconstitucionalidad para que el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) declare inconstitucional el artículo 168 de la Constitución que limita la reelección a una sola vez.

Amigos dictadores
Mientras el TCP se supone redactaba su sentencia, Morales daba señales aún más evidentes de su inclinación hacia la dictadura. Una de ellas fue su abierto y permanente respaldo al régimen de Nicolás Maduro.

Uno de sus tuits reveló su perfil dictador y sus intenciones permanentes: “un 6 de noviembre de 1826, por primera vez, se (aprobó) la primera Constitución Política del Estado y era conocida como una Constitución vitalicia. ¿Y por qué esa Constitución (…) era conocida como vitalicia? Me han sorprendido los datos, en esa primera Constitución plantearon que las autoridades deben ser vitalicias”.

Sus palabras expusieron todavía más sus deseos el 10 de noviembre, cuando declaró: “No sé si en el futuro vamos a acabar con la democracia occidental de mayorías y minorías. Yo vengo del movimiento indígena originario y allí he visto cómo se aprobaba en reuniones, concentraciones, del ayllu, de la comunidad, que no haya votación, porque en votación ya hay mayorías y minorías”.

Por si aún había alguna duda sobre su perfil dictador, el 23 de noviembre, Morales confirió sin ruborizarse el Cóndor de los Andes, la máxima distinción del Estado boliviano, al dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, un militar que impuso un régimen de terror en su país hace más de 38 años.
Para sellar sus deseos antidemocráticos, en ese evento, anunció que preguntará al dictador africano cómo gana las elecciones con más del 90 por ciento de respaldo.
Cinco días después, el TCP desconoció el voto del referendo que ordenó no modificar el artículo 168 y declaró procedente la acción de inconstitucionalidad abstracta contra la propia Constitución para que Evo Morales Ayma sea candidato hasta su muerte.

http://www.rimaypampa.com/2017/11/las-senales-que-evo-morales-dio-bolivia.html

Los seis pasos del MAS para perpetuarse en el poder

Desde la Asamblea Constituyente (2006-2007) el MAS buscó la reelección indefinida de Evo Morales. Ya violó dos veces la Constitución y pasó por encima de la voluntad popular anulando el referendo del 21F.

Ivone Juárez / Página Siete

Desde que llegó al gobierno en 2006, el MAS siguió  al menos seis pasos para allanar el camino para la reelección indefinida del presidente Evo Morales y así perpetuarse en el ejercicio del poder. El último fallo  del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) en contra de la Constitución es una muestra de esta ruta crítica que ha seguido el partido de gobierno.  Los constitucionalistas Carlos  Böhrt y Carlos Alarcón explican este derrotero que sigue  el MAS y Evo Morales. Primer paso

De acuerdo a Böhrt, el primer paso de los masistas para perpetuarse en el poder  fue dado en  la Asamblea Constituyente que se desarrolló entre 2006 y 2007, en medio de una gran confrontación nacional, cuando el partido de gobierno intentó  incluir en el nuevo texto constitucional la figura de la reelección indefinida.  “No lo logró probablemente por el peso de los asambleístas de origen indígena (el Pacto de la Unidad), en quienes pesa la tradición de la no reelección”, dice Böhrt, senador opositor durante el primer gobierno del MAS (2006-2009).

Segundo paso Para el experto, el segundo paso del MAS fue dado en 2008,  durante la aprobación del texto constitucional que salió de la Asamblea Constituyente en el Congreso (hoy Asamblea Legislativa Plurinacional). Ese paso fue dado por el mismo Evo Morales, quien, para que se  apruebe la nueva CPE,  se comprometió a no buscar  su reelección, pero nunca cumplió esa promesa. “Fue una maniobra política hipócrita. En el marco del conflicto social y político. Cuando se hace la concertación en el Parlamento, Evo Morales, por iniciativa propia, le hace saber a la oposición por intermedio mío que en aras de la tranquilidad de país no iba a buscar la repostulación, pese a que podía hacerlo por una vez para facilitar la aprobación”, recuerda Böhrt. Añade que la oposición  recibió el compromiso de Morales con  “realismo” y por eso incluyó en la nueva CPE la Primera Disposición Transitoria que disponía que para el cómputo de esa única reelección continua se debía considerar  el primer mandato de Morales (2006-2009).

Tercer paso

Este nuevo escalón lo tomó el MAS en 2013. El constitucionalista Carlos Alarcón señala que lo hizo a través del Tribunal Constitucional que dejó sin efecto  la Primera Disposición Transitorio del CPE, al  señalar que   el primer periodo de gobierno (2006-2009) de Evo Morales no se computaba porque Bolivia había sido refundada en 2009 con la aprobación de la nueva Constitución.   “Con esa declaración, el gobierno,  en contubernio con este Tribunal Constitucional, habilitaron la primera prórroga inconstitucional de cinco años a Evo  Morales”, dice Alarcón.

Cuarto paso La convocatoria al referendo del 21 de febrero (21F) de 2016 para aprobar una nueva reelección de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia se constituye  en el cuarto momento en el que el MAS avanza hacia su permanencia en el poder. Pero en la consulta popular  la mayoría de la población rechaza un nuevo mandato de Morales.   “Primero, la  convocatoria al 21F fue una violación a la Constitución, pero en este caso, a diferencia de 2013, le salió mal la jugada porque el soberano votó por el No”, señala  Alarcón.
  
Quinto paso
Según Carlos Böhrt este momento está marcado por la decisión del MAS de convocar a su congreso interno, donde salen las cuatro vías por las que el partido de gobierno buscará legitimar una nueva reelección de Evo Morales. “De esas cuatro vías escogen la del Tribunal Constitucional, pidiendo la inaplicabilidad de los artículos 156, 168, 285 y 288 de la Constitución Política del Estado que limitan el tiempo de mandato de las autoridades. Los masistas, echando mano del Pacto de San José, argumentan que los mencionados artículos  violan los derechos humanos del presidente Evo Morales a ser reelegido presidente de Bolivia.

Sexto paso Esta etapa se cumplió el martes 28 de noviembre, cuando el Tribunal Constitucional aceptó la inaplicabilidad de los artículos 156, 168, 285 y 288 y dio luz verde a la reelección indefinida de Evo Morales.

“Es  nueva vulneración con éxito a la Constitución. El efecto de este nuevo contubernio entre el Presidente y este Tribunal es que la democracia y el Estado de Derecho están en estado de agonía terminal. A partir de este fallo Evo Morales es la ley y la ley es Evo Morales”, alerta  Alarcón. El exconstituyente Jorge Lazarte explicó que “en 2006 el MAS ya declaró que no le era suficiente el gobierno y que necesitaba el poder”.

“En todos estos años extendieron su control sobre todas las instituciones del Estado, entre ellas el Tribunal Constitucional. Es un modelo muy parecido al de Nicaragua y Venezuela”, afirma Lazarte.

Silvia Lazarte: Pedimos al TCP aceptar la reelección vitalicia de Evo 

La expresidenta de la Asamblea Constituyente (2006-2007)  Silvia Lazarte  reveló a Página Siete que todos los constituyentes del MAS llevaron  una “resolución” al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP)  para que aceptara la reelección de por vida de Evo Morale.

En la Asamblea Constituyente  se elaboró  el contenido de  la nueva Constitución Política del Estado (CPE) que fue reformulado en el Congreso Nacional  y  aprobado por la población en el referendo de 2009.

“Nosotros, como constituyentes (del MAS), nos reunimos y enviamos  también una  resolución, pidiendo como constituyentes que repongan  eso (la reeleción indefinida de Evo Morales), que en el Palacio los diputado y senadores eliminaron. Nos reunimos y una comisión llevó esa resolución  a Sucre”, declaró   Lazarte (MAS).