Los países de la Unión Europea reunidos en el Comité de Apelación han renovado el polémico herbicida glifosato por otros cinco años, según ha informado la Comisión Europea. La falta de un acuerdo entre los países de la UE el pasado mes de noviembre, obligó a convocar una nueva reunión del Comité de Apelación, un órgano que había sido convocado después de que las capitales no consiguieron una mayoría a favor o en contra del pasado 9 de noviembre.

Esta vez la propuesta de Bruselas que patrocinaba el renuevo hasta 2022 ha recibido el voto favorable de 18 países, mientras que nueve han votado en contra.

Antes del voto, las posiciones eran muy inciertas. La hipótesis más seguida y probable era el uso de la substancia química por otros tres años. Una línea de firmeza líderada por Italia y Francia, Los equilibrios han sido desplazados por el voto contrario de Alemania que ha votado a favor del discutido herbicida. Alemania es el país más populoso de la Unión Europea y su voto “pesa” más, y eso ha servido para desbloquear el “impasse” de las consultas previas, cuando el gobierno de Berlín se abstenía. Una nota separada merece la actitud de Alemania y de Angela Merkel que no pudiendo formar su nuevo gobierno después de 6 meses de las elecciones políticas, ha pedido al “grupo de “Los Verdes” (un partido ecologista) de apoyarla para poder tener una mayoría y poder formar el nuevo Parlamento Federal Alemán (Bundestag). Una contradicción evidente entre el posible gobierno de Angela Merkel y el movimiento ecologista “Los Verdes”

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo y lo utilizan multinacionales como Monsanto, que lo emplea en uno de sus productos más extendidos, el “RoundUp”, cuya seguridad cuestionan los ciudadanos que han llevado el caso a los tribunales en los Estados Unidos.

En Europa, el glifosato ha llegado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (EU), donde el grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo denunció hace unos meses la “falta de transparencia” de los informes de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el herbicida en que se observa un “potencial conflicto de interés”.

La organización ecologista Avaaz que en su campaña contra el uso del glifisato recogió casi dos millones de firmas, criticó la actitud de Alemania por “ceder a presión corporativa, ignorando a sus propios ciudadanos y al Parlamento Europeo, para darle a la industria quimica un regalo de Navidad adelantado”.

Organizaciones ecologistas como Greenpace y Slow Food han tachado de “lamentable” la decisión tomada por parte de la Unión Europea (UE) de renovar la licencia del herbicida glifosato durante un periodo de cinco años, ignorando las advertencias de los científicos, que alertaban sobre la peligrosidad para los humanos de este herbicida.