El nuevo inquilino de la Casa Blanca ha comenzado su presidencia haciendo cada día una de las torpezas  que había prometido en campaña electoral. Y son, nin duda alguna, iniciativas que están dañando enormenente los EE. UU., ya que se trata del “muro” mejicano, los ataques a la UE, Alemania, China y Japón o la restauración de las torturas en Guantánamo.

Los senadores republicanos que dentro de dos años tendrán que enfrentarse al juicio de los electores, no saben que hacer, viendo que de día en día desciende el índice de popularidad.

No hablemos del aislamiento en campo internacional. Su actividad diplomática se ha limitado a recibir la “premier” Theresa May del Reino Unido. Su edicto “migratorio” dibuja una política cínica, pero racional. En su afán de anular todo lo que ha hecho Barak Obama, ha escogido como primer objetivo de su “fatwa”, la República islámica de Irán. Se trata de un país que está combatiendo al (EI) Estado Islámico al lado de los militares USA. y que ni siquiera un año atrás había concluído un acuerdo con los Estados Unidos, con gran pesar de Benjamín Natanyahu, porque para ellos el “gran enemigo” es Teherán no toda la región. Con ese acuerdo entre Barak Obama y Hassan Rouhani parecía que la cultura y la diplomacia iraniana hubiese podido florecer otra vez. En cambio no, también la República Islámica de Irán tiene que ser dominada como todos los de la galaxia musulmana por esa feroz cruzada anti-estadounidense, mejor dicho, anti-cristiana, porque en esa “locura trumponauta”, en un primer momento, tenían como principio exonerar sólo a los ciudadanos de fe cristiana.

Delante a todo esto, el mundo està aturdido, pero a él no le importa nada, va adelante como un tren. Muchos grandes electores republicanos que lo han sostenido en su “nomination”, pensaban que llegado a la Casa Blanca se detuviese de hacer el “trump”. Sin embargo aquí está, más que nunca Trump, rodeado por un “staff” familiar, que no disuelve su ardor, más bien lo empuja hacia la “aventura”. En este caso el País más importante, rico, potente y bien armado del mundo está guiado por un puñado de aventureros.

Su acuerdo con el presidente ruso Wladimir Putin en campaña electoral sería un óptimo motivo para pedir al Congreso que resuelva el caso con un “impeachment”. Una palabra que desde hace varios dias está de actualidad en Washington.