Después de diez años de investigaciones, finalmente se cierra uno de los capítulos más oscuros de los años 70 del siglo pasado. El Fiscal de Roma ha pedido la cadena perpetua para los 30 protagonistas del famoso “Plan Cóndor”. Un plan que con la excusa de la lucha al comunismo arrestó, torturó e hicieron desaparecer almenos 20.000 jóvenes entre hombres y mujeres, considerados peligrosos subversivos solo por su militancia en grupos de la izquierda latinoamericana. Fueron años trágicos y terribles, dominados por las dictaduras de juntas militares que tomaron el poder con la fuerza.

Una entera generación hecha desaparecer en pocos días. Muchos fueron detenidos mientras se encontraban en sus habitaciones, otros cuando regresaban del trabajo o de la universidad. Otros fueron arrestados en base a la “ley de emergencia” aplicada sin ningún respeto de las leyes de derecho internacional. Durante mucho tiempo estuvieron incomunicados en cuarteles militares que fueron convertidos en centros de interrogación y de tortura. Muchos fueron sedados con la excusa de una vacuna, cargados en aviones y elicópteros y arrojados al vacío en aguas del Oceano Atlántico. Algunos cadáveres fueron encontrados a lo largo de las playas de Argentina y Uruguay. Por años fueron buscados por perientes y amigos, los responsables de los secuestros y muerte negaron cualquier implicación.

El “Plan Cóndor” nace en Chile por iniciativa del General Manuel Contreras jefe de la DINA, sucesivamente forman parte todo el Cono Sur, es decir Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay, un trabajo que no tenía problemas de juridicción ni largas proceduras internacionales de extradición, en cualquier parte se encontrase el prófugo.

Un caso que llamó la atención de los medios de comunicación de todo el mundo, fue el secuestro del expresidente de Bolivia General Juan José Torres, torturado y asesinado en Buenos Aires el 25 de Junio de 1976. Una operación que no hubiese sido posible sin la intervención y la colaboración de las centrales de inteligencia de Bolivia y Argentina. Siempre en Buenos Aires fueron asesinados el General chileno Arturo Prats y su esposa y en Washington el exministro de Relaciones Exteriores del Presidente Salvador Allende, Orlando Leterier. En Roma fue herido gravelmente el líder del Partido Demócrata Cristiano de Chile y exvicepresidente Bernardo Leighton.

De las 140 órdenes de arresto contra personas que participaron al “Plan Cóndor”, solamente 30 irán a juicio acusados de homicidio agravado, asesinato múltiple y secuestro de persona, entre ellos se encuentran exJefes de Estado y exponentes de las Juntas Militares de Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay. Dificultades de órden administrativo y el fallecimiento de la mayoría de los dictadores latinoamericanos y protagonistas de ese terrible periodo han reducido a sólo 30 imputados.

La decisión de la Fiscalia de Roma tiene un alto valor simbólico. Esto significa que la justicia, en un país como Italia protege a las víctimas o almenos trata de hacerlo, para que no se olviden los horrores y para prevenir que no se vuelvan a repetir.