El histórico general y teórico militar prusiano Carl Von Clausewiz, combatiente durante la guerras napoleónicas, famoso por haber escrito el tratado “Vom Kjriege” publicado por primera vez en 1832, dijo que la guerra “es una continuación de la política con otros medios”, y el fin de una guerra es: “forzar a un oponente a someterse a nuestra voluntad”. Si la guerra es una continuación de la política, significa que se puede hacer sin uso de armas.

Actualmente los principales instrumentos de los conflictos en el mundo están en manos de las grandes potencias, poseen los arsenales de la economía y del comercio. Von Clausewitz proseguía en su manual “la guerra no es un evento aislado, no explota de modo repentino, su propagación no es obra de un instante”.

En las últimas semanas, la Comisión Europea ha pedido a los titanes de “internet” que cesen la estrategia fiscal alusiva a Europa: Apple ha sido llamada a restituir 13 mil millones de dólares a Irlanda y pagar los impuestos como las demás empresas, sin acuerdos fiscales “ad hoc”. Geoogle, el motor de búsqueda más famoso del mundo está bajo investigación por abuso de posición dominante de parte del antitrus europeo, mientras tanto, la justicia estadounidense ha pedido a la Deutsche Bank de Alemania una compensación de 14 mil millones de dólares por haber favorecido con sus productos financieros la crisis de las hipotecas “subprime” en 2008. La Comisión Europea anuncia también la competencia desleal de Amazon y McDonald’s. La Wto (Organización Mundial de Comercio) ha sentenciado que el consorcio europeo Airbus ha recibido 22 mil millones de dólares de ayudas ilegales de parte europea y ha otorgado a la compañia americana Boing una victoria en las controversias sobre comercio.

Es una guerra total entre Europa y los EE.UU. con muertos y heridos entre las empresas, trabajadores y cosumidores. El nuevo tratado de libre comercio entre los Estados Unidos y Europa (Ttip) se ha hundido y no se ve como podrá volver a surgir.

El Financial Times ha dedicado a las decisiones del Wto, el título de apertura ofreciendo a sus lectores toda una página entera sobre este tema tan importante en este mundo contemporáneo y global. Es un choque entre ideas y fuerzas que practicamente están rediseñando el mapa de la política estadounidense y europea.

Esta colisión entre el principio de libre comercio y las demandas del populismo local, es bueno analizarla muy bien para leer el presente y poder dar un sentido a los movimientos de los cuerpos electorales, sobretodo a las opciones más sorprendentes que hace el ciudadano común a la merced de un estado de desconcierto cada vez mayor.

La Bretix y el voto de los ultra-conservadores de AFD en Alemania, el nacionalismo de los países del este Europeo, la popularidad de Donald Trump y las dificultades de Hillary Clinton forman parte de una larga historia que va a tener uno de sus momentos claves en la elección del Presidente de los Estados Unidos en noviembre. Y la guerra continuará.