Press "Enter" to skip to content

La refinada estrategia de Trump

Rodolfo Faggioni
Publicado el: 6 abril, 2017 3 min. + -

Donald Trump atribuye muy a menudo a sus adversarios políticos, reatos gravísimos. Lo hizo muchas veces con Hillary Clinton, con resultados positivos cuando los dos luchaban por la Casa Blanca. El 4 de marzo ha “revelado” con un tweet que Barak Obama había espiado durante los últimos días de la campaña electoral, sus comunicaciones en entrada y salida, a la sede operativa newyorquese del trumpismo, es decir, el rascacielos considerado como uno de los edificios más emblemáticos de New York, el famoso Trump Power, situado sobre la Quinta Avenida. La perfidia de las frases que se encuchaba decir a sus consejeros cuando Trump había tomado posición en la casa Blanca fueron: “Encontrado el bunker desde donde Obama tramaba contra Trump” o “Nos controlan con microespías que nos inoculan en las venas”.

Cuando se verificó que esto no había acaecido, el presidente hizo declarar a su portavoz Sean Spicer que “no nunca pensó que Obama hubiese “actuado personalmente”. Y el consejero para la comunicación Kellyanne Conway añadió que se puede espiar a uno inclusive a través de un horno a microondas, oportunamente modificado. Según esta nueva versión presidencial de esta presunta agresión telemática a la Trump Tower, Obama espiaba a su sucesor, cuando se despertaba, mientras tostaba el pan para su desayuno.

James Commey director del FBI ha asegurado que no dispone de información que sustente las acusaciones de Donald Trump de que su antecesor Barack Obama, haya orquestado el espionaje a la Torre Trump durante las pasadas elecciones, mientras informó que hay una investigación en marcha sobre la ingerencia de Rusia en las elecciones y las conexiones de Trump y su campaña con Moscú.

Inventar noticias falsas es una estrategia refinada que en el ecosistema de la comunicación digital y social hace que sea políticamente, y, sobretodo, económicamente muy favorable. La constelación de “sitios weeb” de noticias inventadas, la así llamadas “fake news”, gira en torno al sito Breitbar.com controlado por Steven Bannon, potentísimo consejero ultraconservador de Donald Trump y que trae energía y se sostiene gracias a la publicidad. Mientras las acusas a los adversarios políticos son más violentas y sin ninguna prueba, miles de usuarios de los “cibersitios” y de las páginas de Facebook las relanzan en medio mundo convirtiéndolo en un círculo informativo falso y nefasto. Millones de piratas de la comunicación pueden contar con legiones de fans y crédulos listos a beber cualquier historia inventada.

Para Trump y para los aspirantes autócratas del planeta, las noticias falsas y los insultos transmitidos via “internet” son hoy en día el medio más eficaz para atacar al adversario de turno, mientras que sería importante la prudencia porque un “ciberfalso” podría tener impactos serios en la vida de las personas o de una institución.

Atrás