¿Dónde está la plata?

Miguel Clares

La presente semana, el expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Juan Antonio Morales, publicó un artículo titulado “El año 2020”, donde trata de defender lo indefendible de la mala gestión económica y sanitaria del gobierno de Jeanine Añez; dejando de lado el hecho de que fue parte del “Equipo Económico” del entonces gobierno en turno de 2020.

En fecha 9 de julio de 2020, Jeanine Añez presentaba a su “Equipo Económico” compuesto por: José Luis Parada, Guillermo Aponte, José Gabriel Espinoza, Óscar Ortiz, Samuel Doria Medina, Juan Antonio Morales, entre otros. Un equipo supuestamente “calificado” para afrontar el reto económico de la pandemia del Covid-19, sin embargo, parte de este equipo fue responsable ya de una primera crisis económica pre pandemia –una importante desaceleración económica entre noviembre de 2019 y marzo de 2020– y lo que hizo el resto del equipo fue empeorar más la situación económica del país, generando una segunda crisis.

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Si bien la pandemia tuvo consecuencias negativas sobre la economía mundial, es importante aclarar que en el caso boliviano, fue un contexto que solo ahondó la crítica situación a la que nos había dirigido el “flamante” equipo de Jeanine Añez.

Además de existir una pésima gestión económica que se caracterizó por retomar los principios del modelo neoliberal donde se debilitó la demanda interna y favoreció a los grandes empresarios, se implementaron medidas sanitarias improvisadas que empeoraron más la situación económica y social de las familias bolivianas. Es así que, durante 2020, la pobreza extrema se incrementó en 1,8 puntos porcentuales (pp) –respecto a una gestión anterior– y la pobreza moderada en 0,8 pp; cuando se venían registrando consecutivas disminuciones antes del 2019.

J. A. Morales señala que al segundo semestre de 2020 ya se habían desarrollado vacunas contra el Coronavirus en algunos países, sin embargo, no realizaron las gestiones para adquirirlas, es más, consumaron casos de corrupción en la compra de respiradores con sobreprecio –en plena crisis sanitaria– destinaron recursos para la adquisición de material de represión (gases, armas, etc) en lugar de la compra de medicamentos y test de detección temprana de Covid-19.

¿Qué opiniones se pueden esperar de profesionales que solo trajeron infortunio a los hogares bolivianos? Y que ahora solo tratan de borrar con el codo lo que hicieron con la mano. El año 2014, Morales publicaba un libro titulado “¿Dónde está la Plata?” y cómo es irónica la vida, hoy en día es el pueblo boliviano quien le hace esa pregunta; ¿Dónde está la plata de las muchas donaciones que recibió Añez en 2020? ¿Compraron vacunas, medicamentos, pruebas de detección? ¡No! Malversaron fondos en su beneficio, en desmedro del bienestar de todas las bolivianas y bolivianos.

Hablando del libro publicado en 2014, nuevamente nos encontramos con otra ironía de la vida, donde otro autor es Carlos Schlink (ex Viceministro del Tesoro y Crédito Público), quien fue impulsor junto a José Luis Parada, Óscar Ortiz y Branko Marinkovic en la gestión del crédito ilegítimo del Fondo Monetario Internacional (FMI). El hecho de que J.A. Morales defienda un crédito que amenazaba la soberanía económica del país y que además se gestionó vulnerando la Constitución Política del Estado (CPE), solo demuestra las intenciones políticas y poco técnicas con las que difunde opiniones.

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