Hace unos días atrás algunos analistas económicos y fundaciones de “investigación” social, económica y política emitieron algunos comentarios respecto a la deuda pública, sumado a ello se publicó un informe del Banco Mundial (BM) –Consolidando la Recuperación: aprovechando las oportunidades del crecimiento verde– donde también se hace alusión a la deuda pública total en Bolivia. Sin embargo, todas las afirmaciones realizadas carecen de una correcta metodología de cálculo y análisis de la deuda.

Lamentablemente existe una opinión sesgada y mal vista de la deuda en general, como si esta se tratara de un “pecado” económico. No obstante, si se administra y destina responsablemente los recursos puede ser beneficioso para una persona en sí o para toda la economía de un país.

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Empecemos con el dato publicado en el informe mencionado, donde se asevera que la deuda en términos del PIB alcanzará el 80% para este 2022; cifra que está muy lejos de las estadísticas oficiales publicadas por el Banco Central de Bolivia (BCB) y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP), la cual es en realidad 44% del PIB al mes de febrero de 2022.

¿Es esta cifra preocupante como señalan los analistas? La respuesta es que no, ya que según el margen (umbral) de deuda en porcentaje del PIB sugerido por la Comunidad Andina de Naciones (CAN) es del 50%, por lo que el país se encontraría en niveles sostenibles de deuda al estar por debajo de dicho umbral. Además, contaría con una holgura para adquirir mayor deuda pública. Por otra parte, algo que los analistas no mencionan es que el país contaba con un 99% de deuda en términos del PIB el año 1987 ¿Qué quiere decir esto? Que el país se encontraba embargado por deuda.

El promedio de deuda en porcentaje del PIB durante el modelo neoliberal era del 67%, escenario que cambió tras la aplicación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) donde el promedio disminuyó a 20%, lo cual refleja una responsable administración de los recursos de deuda pública en términos del nivel de ingresos del país.

¿Cómo se logró cambio tan importante? Un punto que tampoco se menciona por parte de las diferentes fundaciones y analistas de derecha es el significativo incremento del nivel de ingresos del país (medio por el PIB), el cual desde 2005 aumentó 4,3 veces y la deuda pública externa se incrementó en 2,5 veces; esta diferencia le permite al país cumplir sin problemas con sus pagos de deuda e inclusive genera una buena imagen a nivel internacional para poder contraer mayor deuda.

Por otra parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que si el pago de intereses por deuda (interna más externa) supera el 3% del PIB el país estaría incurriendo en gastos onerosos (bastante caros), sin embargo, según los datos públicos por el MEFP se puede apreciar que el pago de intereses durante 2021 alcanzó el 1% del PIB, lo cual refleja una vez más una correcta administración de las finanzas públicas.

Finalmente, quisiera puntualizar algo muy relevante y es el destino de los recursos de deuda; si el país nuevamente contrajera deuda –extendiendo la mano como hace años atrás– para pagar sueldos y salarios, sí existiría un mal uso de los recursos. No obstante, con el MESCP la deuda contraída se destina a la inversión pública, la cual genera retornos y un efecto multiplicador en la economía, de tal manera que existe mayor crecimiento económico y por ende mayor bienestar social. En consecuencia, todos los analistas y fundaciones de derecha deberían decir la verdad con fundamentos consistentes y verdaderos antes de generar desinformación.

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