La semana pasada, el ex presidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Juan Antonio Morales, publicó un artículo titulado: Supuestos y metas del programa fiscal-financiero 2021, donde una vez más asevera que el Programa Fiscal-Financiero (PFF) 2021 no se habría cumplido, además, hace una crítica a las razones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante la gestión pasada.

En esa línea, sorprende la opinión vertida por un gran economista que, lamentablemente, viene generando desinformación con opiniones políticas y poco técnicas. En mi labor como analista económico, debo señalar que el PFF 2021 cumplió de manera óptima con los objetivos planteados.

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Es necesario que la población conozca los antecedentes de este acuerdo interinstitucional entre el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y el Banco Central de Bolivia (BCB). Durante los años 90 e inicios de los 2000, cuando Bolivia no contaba con soberanía económica, las autoridades económicas (entre ellas Juan Antonio Morales) esperaban cada año la visita del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo internacional al cual recibían con veneración y alta fanfarria desde el aeropuerto, dicha visita tenía como objetivo el sometimiento del país con recetas económicas firmadas en un Memorándum de Entendimiento (Stand by Agreements).

Memorándum que seguramente extraña mucho el ex presidente del BCB Morales, sin embargo, yo me pregunto ¿Qué resultados trajeron los famosos Stand by Agreements? Lo cierto es que, al tratarse de medidas económicas lejanas a la realidad del país, las consecuencias fueron lamentables: Más desigualdad, más pobreza y menos crecimiento económico.

Entonces; ¿Por qué estos economistas neoliberales defienden tanto los anteriores acuerdos de política económica? Porque solo se beneficiaban las clases altas que irónicamente se encontraban en los gobiernos de aquellos años. Tal como ocurrió la gestión 2020 cuando el gobierno de turno –en el que también participó el autor señalado– tuvo que elaborar dos programas financieros por la irresponsabilidad con la que administraron la economía al tratar de buscar intereses propios por encima del bienestar de la población boliviana.

En ese sentido, se han desarrollado críticas de algo que, por lo visto, no se conoce con exactitud, el PFF como se mencionaba es un acuerdo que reemplazó los memorándums de entendimiento y le otorgó soberanía económica al país al dejar de depender de organismos internacionales que no conocían la realidad económica del país, el PFF es un acuerdo hecho por bolivianos para los bolivianos.

En cuanto a si el crecimiento económico se considera como meta o no, claramente el PFF menciona que el crecimiento económico, inflación y el déficit fiscal son objetivos de política económica y al tratarse de objetivos, son metas que se pretenden alcanzar y que la gestión pasada dio sorpresas a muchos analistas económicos al lograr un crecimiento más alto del previsto y una inflación y déficit más controlados.

Finalmente, los desvíos de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y el Crédito Interno Neto (CIN) al SPNF se presentaron debido a la incertidumbre aún existente a nivel mundial por la pandemia que afecta a todos los países (no solo a Bolivia), además, dichos desvíos se previeron en el PFF como efectos externos que puedan influir sobre las metas. No obstante, Bolivia cuenta con RIN para seis meses de importación, medida por encima de los niveles mínimos requeridos (tres meses de importación).

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