El pasado domingo salió un artículo de opinión pública de Hugo Marcelo Balderrama en PanAm Post, cuya carrera profesional y experiencia en el ámbito económico son totalmente desconocidas, y al juzgar por el “argumento” que realiza –si a eso se le llama argumento–, refleja una opinión hormonal, la cual solo confirma la poca preparación y carencia de profesionalismo que poseen los opinadores de derecha, quienes solo escriben con la vesícula y ataques irascibles.

Dicho opinador menciona una supuesta crisis macroeconómica en el país, con argumentos erróneos y sacados del típico adoctrinamiento fracasado de derecha, sin embargo, le recuerdo a todos estos opinadores que Bolivia goza actualmente de una reconstrucción y reactivación económica con perspectivas positivas por parte de diferentes organismos internacionales.

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Asimismo, es bueno resaltar que el modelo neoliberal que tanto defienden los opinadores sin siquiera conocer sus implicancias, dejó una economía incipiente e inestable, en ese sentido, el crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) sólo había alcanzado a 3% en el período neoliberal (1985-2005), además de bajos niveles de ingresos en los hogares, pero principalmente con una situación social preocupante, con elevados niveles de pobreza y desigualdad, que significaron el olvido y la discriminación de los sectores de la población más vulnerables.

Balderrama, es un escritor y economista frustrado quien además sufre de amnesia histórica, porque bajo el discurso de Sánchez Berzaín (el nefasto “zorro”), sostiene que lo que hubo en octubre de 2003 fue un golpe de Estado, olvidándose de forma voluntaria los sucesos de “febrero negro” de 2003, hecho que enlutó a las familias bolivianas y mostró que el gobierno de Sánchez de Lozada carecía de honestidad para gobernar. No olvidemos que mucho antes, en su primer gobierno, “Goni” bajo el engaño de la capitalización vendió las empresas públicas a precios de gallina muerta, lo que generó un malestar en la población, debido a que algunas personas y empresas transnacionales se beneficiaron, mientras que la mayoría se sumía más en la pobreza.

Ahora bien, basarse en la opinión del periodista brasileño Marcelo Godoy y a partir de ello asumir que Bolivia  es un “santuario del Narcosur”, es una falta de seriedad por parte de Balderrama. Sería bueno que lea el artículo de la BBC “Por qué la estrategia antidroga de Bolivia es más exitosa que la de Colombia y Perú” de marzo de 2017, donde a la par de indicar los desafíos que debe llevar el gobierno nacional en la erradicación de la coca y la lucha contra el narcotráfico, señala que países como Colombia y Perú son los que tienen mayores tropiezos sobre estos temas, y a pesar de contar ambos países con el apoyo de la Administración de Control de Drogas (DEA) su proliferación ha ido aumentando año tras año; en cambio, el Estado Boliviano de forma concertada con los productores ha llevado adelante la erradicación y lucha frontal contra el narcotráfico.

En mi labor como economista verdaderamente profesional, debo destacar la loable labor que viene realizando el Presidente legítimamente electo Luis Alberto Arce Catacora, quien desde su primer día como Presidente vino trabajando arduamente por la reactivación económica y el bienestar social de todas las bolivianas y bolivianos, no por nada al segundo trimestre de 2021 el PIB creció en 9,4%, una tasa muy por encima del -12,9% a similar período que dejó el gobierno autoproclamado de Añez. Asimismo, la gestión sanitaria es uno de los pilares fuertes del actual gobierno, llevando a Bolivia como uno de los países con mejor mitigación y lucha contra el COVID-19, en esa línea, a la fecha el país cuenta con una tasa de vacunación que ya supera el 50% en ambas dosis, por otra parte, el índice de letalidad por Coronavirus redujo en 3,5 puntos porcentuales, cuando el año pasado el gobierno en turno dejaba morir a las personas mientras ellos se llenaban los bolsillos con actos de corrupción como la compra de respiradores con sobreprecio.

Cada crítica sin fundamentos que se realiza contra el Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) solo fortalece más los resultados innegables de su aplicación, y confirma cada vez más que Luis Arce Catacora es sinónimo de estabilidad económica, no solamente afirmado por las bolivianas y bolivianos, sino también por todos los reconocimientos en el ámbito internacional, desde organismos internacionales hasta destacables y reconocidos académicos como el Premio Nobel en Economía del 2001 Joseph Stiglitz.

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