Pedro Brieger / NODAL

La credibilidad de Evo Morales fue fundamental para los cambios

Publicado el: 3 octubre, 2019 6 min.    + -   
Era verdad que la nacionalización iba a dejar más plata al país y que la modificación del tipo de cambio para abajo, no para arriba -porque siempre iba para arriba- estaba firmemente respaldada.   Entonces eso, evidentemente, fue cambiando la mentalidad de la gente. Hoy podemos decir que cerca del 80 por ciento de los ahorros del sistema boliviano, están en bolivianos. Tenemos una alta credibilidad en la moneda nacional y la gente que antes incluso se guardaba los dólares debajo de colchón, los ha cambiado y los ha puesto en bolivianos.

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Entrevista a Hugo Moldiz, exministro boliviano

Por Pedro Brieger, director de NODAL

El próximo 20 de octubre habrá elecciones generales en Bolivia, una semana antes de Uruguay y la Argentina. El presidente Evo Morales busca una nueva reelección y uno de los sostenes de su política ha sido el manejo de la economía, elogiado incluso por numerosos organismos internacionales. Durante muchos años, el talón de Aquiles de la economía boliviana fue su dependencia del dólar estadounidense y de una “mentalidad dolarizada” de amplias capas de la población. De cara a las elecciones, y para entender las modificaciones en la economía, NODAL entrevistó a Hugo Moldiz, periodista, abogado y ex ministro de Evo Morales.

-Evo Morales accedió a la presidencia en 2006 en un país con una fuerte presencia del dólar en la sociedad boliviana y por eso siempre se suele decir que existía una mentalidad “dolarizada”. ¿Es tan así?

-Si bien es cierto, hay que evitar caer en interpretaciones subjetivas de la historia, de la realidad. Durante 20 años hubo un mecanismo de cierta estabilización del tipo de cambio frente a la hiperinflación, las transacciones comerciales para el mercado informal, para el mercado formal, los depósitos, en fin, casi todo era predominantemente en dólares. Esto cual reflejaba una economía dolarizada, una mentalidad dolarizada y una inseguridad frente a la moneda nacional.

-¿Y qué hizo Evo Morales para modificar esta situación?

-Evo puso en marcha un modelo que, desde el punto de vista macroeconómico, lo que hace es nacionalizar los recursos, generar excedente, distribuirlos a la población a través de diferentes mecanismos. Pero en el plano financiero lo que hace es tomar medidas para darle revalorización, credibilidad a la moneda nacional. Estas medidas logran calar en la gente, porque a veces se pueden tomar medidas y a veces no calan, se pueden tomar medidas pero puede haber una desconfianza de la población. Estoy hablando de un factor político que no hay que desmarcarlo de la economía ya que se convierte en la gran garantía para estas medidas de fomento al ahorro en boliviano, a las transacciones en bolivianos, tanto en el mercado formal como en el mercado informal.  Y digo informal porque hay un alto porcentaje de la economía boliviana en distintos grados. Entonces, la credibilidad política se convierte en una gran garantía, un gran instrumento que facilita este proceso de nacionalización de la moneda boliviana.

-Entre las medidas que tomó Evo Morales, el tipo de cambió bajó y mandó una señal que no siempre el que apuesta por el dólar gana. ¿Fue importante esto para mirar con otros ojos la moneda nacional?

-Evo le explicó a la gente que la nacionalización de los hidrocarburos iba a generar tal nivel de ingresos para el país que era suficiente para que los propios bolivianos creyeran en su propia economía. Y la gente le cree, porque en un año no se logran los ingresos que Bolivia hoy tiene. El Estado no invertía en 2006/2007 lo que hoy invierte, porque el proceso de recuperación de la economía siempre es muy lento. Y por eso está siempre por delante el factor político; es decir, había confianza de que todo lo que estaba diciendo Evo Morales era verdad. Era verdad que la nacionalización iba a dejar más plata al país y que la modificación del tipo de cambio para abajo, no para arriba -porque siempre iba para arriba- estaba firmemente respaldada.   Entonces eso, evidentemente, fue cambiando la mentalidad de la gente. Hoy podemos decir que cerca del 80 por ciento de los ahorros del sistema boliviano, están en bolivianos. Tenemos una alta credibilidad en la moneda nacional y la gente que antes incluso se guardaba los dólares debajo de colchón, los ha cambiado y los ha puesto en bolivianos.

-¿Cómo tomaron este tipo de medidas los sectores más concentrados, los que tienen la posibilidad de ganar mucho dinero con una economía dolarizada?

-Los sectores que más añoran el tipo de cambio del pasado y la hegemonía del dólar, son los sectores exportadores. Hay otro tipo de empresariado que más bien ha logrado beneficiarse y por lo tanto defiende este tipo de política monetaria que tiene el gobierno. Los sectores exportadores no pierden la oportunidad de pedir que haya modificaciones en el tipo de cambio y han estado añorando no sin cierta ingenuidad que pase lo mismo que en Argentina. Ahora, claro, estos sectores exportadores cuando ven el descalabro económico argentino, la gran distancia entre el dólar y la moneda argentina, terminan finalmente dejando de hablar del tema y acomodándose a la política monetaria del gobierno.

-¿Qué impacto tiene en la campaña electoral lo que está pasando en Argentina y lo que es visto como un fracaso de la economía de Mauricio Macri?

Lo que pasa en Argentina, Brasil o Chile repercute mucho en Bolivia y ciertamente de los tres países el que peor está es Argentina.  La gente puede no quererlo a Evo Morales, pero muchos están planteando que van a votar por Evo porque el candidato Carlos Mesa ha tenido la equivocación hace un tiempo de alabar el ascenso de Macri y la política de Macri. Cuando la gente ve las consecuencias nefastas de eso lo que menos quiere es inestabilidad económica.  La gente quiere saber que puede prestarse plata y saber que el día de mañana va a tener condiciones para pagar, y que los servicios no se le va a elevar al 100, al 200 o 300 por ciento.  Así que lo que pase en argentina ciertamente genera un efecto político adverso a las pretensiones de los sectores dominantes. (Bolpress reproduce este artículo publicado con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes).

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