Por relación con Mayerling Castedo y otros, en el Beni / Terça Livre

Narcoavioneta capturada en Paraguay puede tener ligazones con ministro de Evo

Publicado el: 3 junio, 2019 19 min. + - Imprimir

El pasado viernes, un avión cargado con 302 kilos de cocaína fue capturado por la policía paraguaya en un asentamiento rural de Hugua Guazú, distrito de la ciudad General Elizardo Aquino, en San Pedro, en Paraguay. El SENAD, órgano paraguayo que coordina la política de combate al narcotráfico en el país, inició las actividades de la operación “Espada” por la mañana con el objetivo de acabar con una banda de narcotraficantes que operaba en San Pedro. La investigación del SENAD que comenzó en marzo, tuvo seguimiento promotor Lorena Ledesma, y ​​permitió identificar el modus operandi de la cuadrilla y sus miembros. El piloto del avión, Luis Darío Candia Zelada, boliviano, es sobrino de Mayerling Castedo, la madre del dueño del avión y de la cocaína: Jhonsy Darío Candia Castedo.  Mayerling es abogada y militante del MAS. Según informaciones ella sería muy amiga del ministro Juan Ramon Quintana. La madre del narcotraficante aparece en fotos con el vicepresidente, Alvaro García Linera, y el ministro de la Presidencia.

 https://www.tercalivre.com.br/aviao-de-cocaina-capturado-no-paraguai-pode-ter-ligacoes-com-ministro-de-evo-morales/

Ver tambien: Evo: Narcos dominan municipios en Beni y los comandantes lo saben https://www.bolpress.com/wp-admin/post.php?post=16452&action=edit

https://www.lostiempos.com/actualidad/pais/20190603/piden-apremio-seis-vinculados-caso-narcoavioneta

La cuadrilla recibía cocaína de Bolivia en Paraguay y luego enviaba a Brasil. El avión fue interceptado por la policía en una pista clandestina del asentamiento rural. Cuando los criminales percibieron la presencia de las autoridades, hubo intercambio de disparos y 12 elementos fueron arrestados.

Entre los detenidos, 7 eran policías y 5 civiles. Los 7 policías detenidos fueron identificados como:

DAVID JOSEPH SO ALONSO SALINAS MAYOR

  1. PRIMER EDGAR DIOSNEL SOSA MELGAREJO
  2. PRIMER JUAN JOSE BENITEZ ACHUCARRO

PRINCIPALES SO PAULO CABRERA ESCOBAR

SOVERER VICTOR DAVALOS DANIEL PERALTA

CARLOS CESAR AYALA MARECOS

SO ANTONIO JOEL QUIÑONEZ

Los 5 civiles como: Carlos Escobar NUÑEZ, RAMÓN GIMENEZ VELAZQUEZ, CELSO BENITEZ FLEITAS, AMADO PERES MARECOS, LUIS DARÍO CANDIA ZELADA (piloto de nacionalidad boliviana)

¿Quién es el dueño del avión de cocaína?

La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), de Bolivia, identificó el avión con placa CP-3004, de la serie Cessna TU206G, y con número de serie U20604316, pero saben también que el propietario legal del vehículo no es el verdadero dueño.

“Esa información ya existe, ya está en poder del Ministerio Público (…), pero concretamente ya se ha identificado a quien figura como propietario de esta aeronave, y se está haciendo la diligencia en concordancia con la policía boliviana, de manera de llegar hasta el dueño real “, afirmó Francisco Ayala, director del SENAD en Paraguay.

En los papeles el dueño del avión es el boliviano, Humberto Jesús Roca Hurtado, tesorero en el municipio de Reyes, del estado de Beni, en Bolivia, que hace divisa con Brasil en el estado de Rondônia. Sin embargo, las autoridades saben que es un testamento de hierro. El alcalde de Reyes, José Roca Haensel, despidió a Humberto el 20 de mayo, luego de que su nombre apareciera en el caso, extrañamente, el tesorero había pedido una licencia de una semana el día anterior. Humberto, obviamente, no podría ser el dueño del avión, pues en la alcaldía de Reyes ganaba un salario de 6.000 bolivianos y algunos premios, pero nada que justificara la propiedad de un avión.

A pesar de parte del apellido común, Humberto y José no son parientes en grado alguno, afirma el alcalde. Ellos tuvieron una amistad sí y lazos estrechos, viajaron juntos a Miami a trabajar. Sin embargo, el viaje costó en la época, 278 dólares y el tesorero no tenía dinero ni para su propio paso, y quien pagó fue José.

José es abogado de formación, asumió la alcaldía de Reyes en 2005 y permanece en el cargo desde entonces, es un conocido adversario de Alex Ferrier, gobernador del estado de Beni, por el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario). Las investigaciones apuntaron a Jhonsy Darío Candia Castedo, como propietario real. Jhonsy es piloto de profesión y desaparecido en el país. Además de eso, es primo del piloto preso en Paraguay: Luis Darío Candia Zelada.

Del piloto al ministro, pasando por el MAS 

El piloto del avión, Luis Darío Candia Zelada, boliviano, es sobrino de Mayerling Castedo, la madre del dueño del avión y de la cocaína: Jhonsy Darío Candia Castedo.

Mayerling es abogada y militante del Movimiento Al Socialismo (MAS), ocupó un alto cargo en el gobierno del estado de Beni hasta 2018, como funcionaria de Alex Ferrier, gobernador (MAS); quien ha concurrido a una vacancia en  el poder judicial en las elecciones al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ); intentó asumir la dirección del INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria); fue fiscal del Tribunal Supremo; y finalmente, jefe de campaña del partido MAS. En 2017 ella se involucró en un escándalo al presentar una falsa identidad indígena, para concurrir al cargo en el poder judicial.

Mayerling Castedo – falsa identidad indígena

Según informaciones ella sería muy amiga del ministro de la Presidencia, Juan Ramon Quintana. La madre del narcotraficante aparece en fotos con el vicepresidente, Alvaro García Linera, y el ministro de la Presidencia, Juan Ramon Quintana.

En las redes sociales, ella comparte publicaciones del ministro de la Presidencia.  La madre del narcotraficante aparece en fotos con el vicepresidente, Alvaro García Linera, y el ministro de la Presidencia, Juan Ramon Quintana.

En las redes sociales, ella comparte publicaciones del ministro de la Presidencia.

El narcotraficante, dueño del avión y de la cocaína, desaparecido, Jhonsy Darío Candia Castedo, es hermano de Joice Candia Castedo, ex esposa del difunto Jhonny Yanez Lima, otro narcotraficante y también piloto. Mayerling era por lo tanto la suegra de Yanez. Yanez murió en un accidente de avión el 8 de octubre de 2017.

Mayerling es propietaria de casi 6 millones de bolivianos (Bs 5.991.786,00), el correspondiente a aproximadamente, 865.796,22 dólares.

Mayerling y Alex Ferrier son parte del Estado boliviano, apunta el diputado Tomás Monasterio del partido Unidad Demócrata (UD), como operadores del ministro Juan Ramon Quintana.

Clanes del narcotráfico en Beni

En 2017 fue descubierto por la policía un loteamiento del Beni, hecho por cinco familias del narcotráfico. El departamento de la amazonia boliviana  fue dividido en cinco áreas por los clanes. Estas familias hicieron que el tráfico internacional de drogas la única actividad comercial. Una de las familias es Castedo Candia.

El diputado boliviano, Tomas Monasterio, uno de los denunciantes de la estructura, afirma que el MAS dejó de ser un partido para convertirse en una facción del crimen organizado, un “cartel”, en sus palabras, y que el partido transformó a Bolivia en un narco -state.

Cinco poblados fueron totalmente tomados en el municipio de Reyes: Magdalena, San Borja, San Ramón, Santa Ana del Yacuma y Guayaramerín. La mayor de las familias es Lima Lobo, cuyo líder, Fabio Andrade Lima Lobo, fue detenido en Brasil con 420 kilos de cocaína en octubre de 2017. Guayaramerín de Bolivia, limita con la Guajará-Mirim de Brasil en Rondônia.

En Santa Ana del Yacuma vivió uno de los mayores narcotraficantes de la historia del crimen: Roberto Suarez Gomez, que se conoció como Rey de la Cocaína, en la época de Pablo Escobar. Gomez nació en 1932 en Santa Ana y murió el 20 de julio del año 2000.

Tanto el piloto como el dueño del avión capturado en Paraguay, son naturales de estos pueblos. “El narcotráfico se apoderó del estado de Beni”, dice la periodista Daniela Romero, en La Paz. Las organizaciones del narcotráfico están compuestas por bolivianos, colombianos, brasileños y peruanos. El estado vive una guerra similar a la que vive Río de Janeiro. Beni fue considerado por las autoridades bolivianas, el principal punto de acción de cocaína purificada. Generalmente los cargamentos llegan desde El Chapare, en Bolivia, y del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, en Perú, para envío posterior a Brasil.

“La carga arriba hacia Beni de donde los narcos bolivianos se reabastecen de combustible, después se dirigen a Brasil, dejan la cocaína y regresan a Bolivia”, explica un jefe de policía.

Si Perú y El Chapare son los principales proveedores, Brasil es el principal cliente. La operación más común es que las aeronaves aterrizen por la mañana en pistas clandestinas de grandes haciendas en Trinidad, capital del estado de Beni, descarguen y vuelvan al Perú. Esto ocurre diariamente y la operación entera lleva menos de 24 horas.

“Sólo cuenta 1.000 metros para despegar y hacer su negocio”, afirma un oficial. “Nadie controla, supuestamente las avionetas son para transportar personas, pero en los aeropuertos se ven aeronaves que no tienen asientos en la parte de atrás”, dice uno de los investigadores.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, que entró en sospechosa velada en el caso Pedro Montenegro, aseguró en 2017: “Tenemos bastantes elementos, tenemos preparadas algunas acciones, pero todavía no podemos adelantar”. En Trinidad viven Mayerling y Alex Ferrier, que son parte del Estado, refiere el diputado Tomás Monasterio.

 

Tomás afirma desde hace años que los clanes tienen protección de las autoridades: “Estamos en plena investigación del tema, sabemos que hay encubrimiento y que está interesado estar investigando el Gobierno, la Policía y la Fiscalía”

Él llegó a afirmar que “No es normal que salgan de Beni avionetas todos los días rumbo a Brasil”. El ex comandante de la policía en Beni también afirmó que dos juristas de instancias políticas están directamente involucrados en la protección a los clanes del narcotráfico en el estado.

Edil Robles, procurador de Beni, afirmó que ya no sabe cuántos casos de narcotráfico se investiga en ese estado por el Ministerio Público. Es mucha cosa. Un ex jefe de policía del estado dice que “No tiene el personal suficiente ni la logística requerida ya que en época de lluvias sólo se puede ingresar (a algunos sectores) por aire”, o sea, el efectivo policial no es suficiente para detener la operación del narcotráfico en Beni.

En 2017, cada prefectura del estado contaba con 4 a 8 policías. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, en la época acusó a los medios: “De todas estas limitaciones los narcotraficantes están al tanto, saben cómo se desenvuelven los policías, mientras que ellos tienen todo de punta, carros, armas incluso medios de comunicación”, según  los efectivos policiales tenían autorización para utilizar hasta helicópteros en el combate al tráfico de drogas, y luego afirmó que estudia enviar más policías al estado.

El 6 de mayo, el mismo ministro, Carlos Romero, intimidó al periodista, Guider Arancibia, del El Deber, por la cobertura del caso Pedro Montenegro Paz, escándalo del narcotráfico internacional que estalló recientemente en Bolivia.

No puede ser coincidencia, dice el pueblo

El pueblo está cansado. No ve acciones policiales y comienza a desconfiar de las autoridades. Es siempre así que sucede, en cualquier lugar, y Bolivia no es una excepción.

La historia comienza con la prisión de Fabio Andrade Lima Lobo en octubre de 2011, que fue liberado enseguida. A la gente no le gustó. En octubre de 2012, la historia se repitió: preso y suelto, sin demoras.

El narcotráfico se sintió la voluntad y aumentó el volumen de actividades.

En 2017 el mismo Fabio Andrade fue arrestado, pero esta vez en Brasil, con 402 kilos de cocaína, y esta vez quedó preso de verdad. Esto colocó más leña en la hoguera de revuelta popular que ya estaba formada en el país vecino.

Foi esta revolta que fez o deputado Tomás Monasterio criar coragem e ir a público ainda em 2017, numa coletiva de imprensa pouco depois da prisão do narcotraficante no Brasil, no auge da insatisfação popular e denunciar os clãs de Beni.

Los periodistas bolivianos sufren intimidaciones todo el tiempo, cuando no viene del crimen, viene de las autoridades, por lo que pocas materias hay sobre el asunto, yo sé por qué conversé con algunos. La actitud del diputado Monasterio fue considerada un acto heroico aquel año.

En respuesta a la denuncia del diputado, Carmen Lima Lobo, madre del narcotraficante, afiliada al MAS de Evo Morales, lo amenazó. Un audio vino al público.

El caso explotó: la denuncia de Tomás fue fiebre en Bolivia hasta la Navidad de 2017.

Si por un lado el pueblo conmemoraba el coraje de alguien expuso el hecho públicamente, encarando al narcotráfico, y esperando una respuesta a la altura de las autoridades, por otro lo que hubo fue el opuesto: silencio. No hubo respuesta en actos del estado.

La postura del estado boliviano costaría la reputación de los liderazgos en poco tiempo.

Un nuevo hecho curioso surgía, como gasolina para apagar el fuego: la demanda por la profesión de piloto de avión creció entre los jóvenes de 17 a 20 años. Con el aumento de la demanda, las escuelas de pilotaje se multiplicaron. Un piloto del tráfico llegaba a ganar 20 mil dólares por un vuelo con carga de drogas en julio de 2018.

El ex piloto, Omar Durán, afirmó categóricamente que 7 de cada 10 jóvenes pilotos bolivianos de la iniciativa privada, estaban involucrados con el narcotráfico.

Las escuelas de pilotos se conocieron como “paraíso de los narcotraficantes”.

La práctica se extendió tanto, se hizo tan popular, que ganó un apodo: narco-vuelos (narcovuelos).

Los pilotos tenían que dejar a alguien de confianza, prácticamente secuestrado, como garantía en la mano de los clanes: si él no volviese a trabajar otra vez, el amigo moría.

“Hace unos años aparecidos de los peruanos descuartizados y un brasileño. Se sabe que son crímenes de garantía, que el piloto fue y no el verano. “Entonces, matan a la gente que se siente como garantía”, afirmó Omar.

Con este fenómeno social, el pueblo aumentó la desconfianza de las autoridades. Oras, los clanes ya eran populares, nadie investigaba nada y los medios no podían hablar, pero el pueblo podía en las calles: podía y hablaba.

Se suma el hecho que incomodaba a los narcotraficantes: si en Bolivia nada sucedía, en el exterior la historia era otra. Muchos traficantes fueron arrestados en Brasil, Argentina y Paraguay. En el caso de que los aviones no son regalos que se da en el aniversario de los niños, son caros, la carga es cara, el piloto es caro, el ayudante es caro, el combustible es caro, , en fin, el perjuicio es grande.

Alex Ferrier, el gobernador de Beni, también del MAS, entra en la historia en esa época: la población ya tenía contra él la sospechosa de fraude en las elecciones, se sumó el hecho de que el cobro del pueblo permaneciese sin respuesta. ¿Cómo los aviones abastecían en ese estado? ¿Cómo el combustible de tantas aeronaves entraba y salía de Beni, sin el conocimiento del gobernador? ¿Sería producido dentro del propio estado? Las cuestiones ganaron fuerza entre el pueblo.

La situación se puso peor por el gobernador por otro motivo: él apoyó a Carmen Lima Lobo, la madre del narcotraficante Fabio Andrade.

En 2017, Tomás Monasterio decía que el MAS se había convertido en una facción criminal.

En seguida, Susana Rivero Guzmán, feminista, ex ministra y actual diputada del MAS, también entró a lista de sospechosos populares: intercambiaba confabulaciones con Ferrier y lo habría ayudado en el supuesto fraude electoral.

La situación empeoró: los traficantes comenzaron a patrocinar fiestas de ostentación en Beni. ¿Saben lo que pasa hoy en Río de Janeiro? Es lo mismo, sólo que sin el funk.

El siguiente nombre para entrar en la lista de sospechosos populares fue Mayerling Castedo. El motivo es obvio: todos sabían que su hijo es narcotraficante y aún así, ella permanecía en la vida pública, en la mayor tranquilidad, saltando de cargo en cargo, y ocupando altas posiciones por el MAS.

Sin contar por supuesto, el hecho de que aumentó la desconfianza del pueblo: Mayerling fue jefe de recursos humanos (Secretaria Departamental de Desarrollo Humano) en la gestión Ferrier, asesora del gobernador.

El pueblo se encendió: ¿por qué los traficantes, que todos ya sabían quién eran, permanecían en libertad? Incendio mismo.

Luego otro nombre se añadió a la lista de sospechosos, el teniente coronel Cristhian Miguel Camara Arratia, amigo de Mayerling, funcionario de Alex Ferrier, piloto de helicóptero y director del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), y por lo tanto, conocimiento de absolutamente todo espacio aéreo de Beni.

Mayerling Castedo – Christian Camara

 

¿Cómo Cristhian Camara no sabía nada del intenso tráfico aéreo del narcotráfico? Ciego no es, y el pueblo cuestionó correctamente.

A continuación, un hecho nuevo ganó popularidad y jugó más gasolina en la hoguera: los pilotos debían pagar una tasa ilegal para realizar vuelos en Beni. Todo el mundo sabía, nadie hablaba nada. El miedo tomó parte de la justicia, la corrupción compró a los demás, y el silencio imperó soberano.

Pero, ¿quién recibiría las tasas de vuelo? Podía ser cualquiera de los citados: Carmen, Susana, Mayerling, y principalmente Alex, el gobernador, o Christian, el director del COED. Pero no fue así. Un nuevo nombre entró a la historia, más pesado que todos los anteriores: Juan Ramón Quintana, el ministro de la Presidencia de Evo Morales y también miembro del MAS.

¿Por qué el pueblo ha sospechado de él y no de los anteriores? Por algunos motivos. El primero es que es lo que hay de común entre todos los involucrados: todos tienen relaciones con él.

El segundo motivo es que él ya era famoso por cuatro denuncias y por el apodo “Camion Quintana”. El ministro estuvo relacionado con el contrabando en el año 2008.

César López, el presidente de la Aduana en Pando en Bolivia, fronterizo con Acre en Brasil, denunció en 2008 que 33 camiones de contrabando habían pasado por la frontera sin reconocimiento por orden del ministro Quintana. Según López, los dueños de la mercancía se habían encontrado en el Palacio Quemado con el ministro. Se unió dos veces al celular de César pidiendo la liberación de los camiones en el puesto de control aduanero, del kilómetro 19 en Pando.

En septiembre de 2008, Quintana fue denunciado por el llamado “masacre de Porvenir”, en el que murieron 13 personas. El caso no fue investigado. El periodista brasileño, Pitter Lucena, recibió amenazas de muerte por investigar el caso.

En 2012, Juan Ramón fue acusado de conexión con el narcotraficante Maximiliano Dorado Munhoz Filho. En este caso el ministro fue acusado junto a Jessica Jordan, directora regional de Ademaf y en la época cónsul de Bolivia en Nueva York. Jessica fue candidata del MAS al gobierno de Beni, con el apoyo de Evo Morales, además de haber vencido como Miss Bolivia.

En noviembre de 2012, otra denuncia relacionaba al narcotraficante Mauro Vásquez con el ministro de la Presidencia.

En 2016, Gabriela Zapata del MAS, ex compañera de Evo Morales, involucró a Quintana en el caso de tráfico de influencia entre la empresa china CAMC con el Estado boliviano. En una carta se refirió al ministro como “rey”.

“Hormonas Amazonicas” Quintana, fue otro apodo del ministro, él afirmaba en cartas que quería tener relaciones sexuales con Gabriela Zapata, denuncias involucrando a mujeres como Jessica Jordan y Gabriela Zapata, “compartidas” por el ministro y el presidente, y que serían usadas para cometer crímenes.

En enero de 2019, un joven grabó un vídeo y publicó en Youtube, denunciando las constantes amenazas del ministro.

En el final, además de la fama que ya reunía al ministro por el histórico de denuncias, dos hechos principales lo hicieron sospechoso popular: en primer lugar la “masacre de Porvenir”, dado que jamás había sido investigado y eso sonaba como si Juan tuviera “licencia para matar”, y lo que había entre los pilotos que necesitaban pagar las tasas ilegales en Beni? Miedo de morir si abrían la boca. Oras, el matador conocido era el ministro y no los demás. Carmen, Susana, Cristhian, Alex, podían hasta criminales, pero no asesinos, esto era exclusividad de Quintana.

En segundo lugar porque él era muy activo en la región de Beni, especialmente en Trinidad, donde supuestamente tuvo dos hijos fuera del matrimonio, con dos mujeres diferentes. Una de ellas sería conocida por las iniciales R. R. R. y la otra C. L. M. R ..

Se sospecha que R. R. R. sea Romy Rojas Ribeira, que llama al ministro de cariñosamente de “Chefeo”, en selfies donde aparece feliz al lado de él.

Romy trabaja para el gobierno de Beni, funcionaria de Alex.

Una de las dos mujeres, según la denuncia, trabaja con el control de combustibles. Esto respondería parte de las cuestiones sobre los aviones: ¿de dónde viene el combustible para las aeronaves?

El pueblo desconfía hoy, principalmente, de Juan Ramón Quintana.

El caso del avión capturado en Paraguay, que involucra a Mayerling, es sólo otro ladrillo en el muro de esta investigación.

La cuestión que queda es: ¿cuándo las autoridades bolivianas van a empezar a respetar a la población y tomar los casos en serio?

https://www.paginasiete.bo/seguridad/2019/5/24/alcalde-de-reyes-la-alcaldia-no-tiene-ningun-nexo-con-la-narcoavioneta-219019.html

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