Lo que junto con Neurona hicieron, pudo hacerse por bolivianos

Evo contrató inútilmente a otra mexicana para RRSS: Espora

Publicado el: 15 abril, 2019 7 min.    + -   

 La firma mexicana debía realizar un análisis y registro del uso de las RRSS y quiénes son las personas más influyentes y la percepción de los usuarios sobre los servicios del Gobierno en línea

Tras Neurona, viene el caso de Espora

jueves, 25 de abril de 2019 · 00:15

Entre los contratos directos obtenidos por la empresa mexicana Neurona está uno, por 257.000 bolivianos, destinado a una estrategia “para garantizar el ejercicio al derecho a la comunicación e información de la población”. Este nombre rimbombante podría simplificarse en “diseñar una estrategia de comunicación”. Otro contrato con esa empresa, por 758.946 bolivianos, tenía como objetivo mejorar la presencia del oficialismo en las redes sociales.

Lo curioso es que otra empresa mexicana, Espora, fue también contratada directamente por el Ministerio de Comunicación para realizar precisamente una estrategia de comunicación y otra para redes sociales (en ese caso, a nivel internacional).

Para estos últimos, el Estado erogó 549.840 bolivianos. Es decir que la exministra Gisela López hizo onerosas contrataciones directas para fines similares y siempre con empresas mexicanas. Esta podría ser considerada como una irregularidad. Si es que el ministerio necesitaba otra estrategia de comunicación y redes, querría decir que la primera no era adecuada. Por lo tanto, no debió pagarse.

Al final, entre las dos empresas, para esos dos objetivos, el Estado gastó 1,5 millones de bolivianos. Neurona en total, para otros contratos, recibió 12,4 millones de bolivianos.

En defensa de López se puede decir que su tendencia de firmar contratos directos millonarios es una constante que viene desde la cabeza del Poder Ejecutivo. Es Evo Morales el que ha instaurado en el país este modelo de contratación, que dio fin a las antiguas licitaciones, propias del período democrático anterior a 2006.

Monstruosos contratos estatales ordenados por el gobierno de manera directa incluyen casi 1.000 millones de dólares para construir líneas de teleférico y una suma similar para la construcción de la fallida planta de úrea de Bulo Bulo.

Desde ese punto de vista, la exministra simplemente fue parte de esa espiral de gastos excesivos e innecesarios, que es propio de todos los ministerios del país, siendo quizás el peor de ellos el de la Presidencia, que tiene a cargo el programa Evo cumple, que no es supervisado por la Contraloría ni ninguna entidad estatal.

También es evidente otra tendencia, muy clara en el régimen, que habla de acabar con el colonialismo: la mayoría de las empresas contratadas son extranjeras. Lo que Espora y Neurona hicieron pudo haberse hecho, perfectamente, por profesionales bolivianos. Y quizás mejor.

Por ejemplo, tras gastar más de un millón de bolivianos en posicionamiento en redes sociales, el gobierno sigue perdiendo la batalla en ese campo.

 


SERGIO JOSÉ GUTIÉRREZ HERNÁNDEZ, PRESIDENTE DE ESPORA.
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La firma Atelier Espora S.A. es la segunda empresa mexicana que suscribió dos contratos con el Ministerio de Comunicación para la elaboración de estrategias comunicacionales, por más de medio millón de bolivianos.

El diputado de la oposición, Wilson Santamaría, indicó que esta firma tendría nexos con la firma Neurona Consulting SRL que se benefició con ocho proyectos millonarios.

Mediante la nota CITE: MC-RPCE-NA-CD- Nº 07/2017, del 1 de diciembre del 2017, el Ministerio de Comunicación informó a la empresa que se adjudicó el contrato por el monto de Bs 174.000.

El objetivo era realizar un registro y análisis de las redes sociales más utilizadas e influyentes que estaba dividido en dos ítems, el primer punto establecía la identificación y clasificación de influenciadores y sentimientos en plataformas digitales; el segundo, ejecutar un inventario de la percepción de los usuarios en redes sociales sobre los servicios de gobierno en línea.

El informe debía ser entregado en tres copias impresas y digitales en un plazo de 15 días a partir de la suscripción del orden del día. El 14 de septiembre de ese msimo año, la responsable del proceso de contratación en el extranjero, Nery Ríos Loayza, solicitó a la directora de estrategias comunicacionales, Karisuen Villafuerte, que se cumpla con el pago acordado ya que la firma entregó el trabajo en el tiempo establecido.

El segundo contrato también fue suscrito el 1 de diciembre de esa gestión, mediante CITE: MC-RPCE-NA-CD N° 80/2017, por un monto de Bs 375.840 y se hace conocer a la empresa que se adjudicó el contrato para una consultora que realice un estudio y las bases estratégicas iniciales para el desarrollo de una mejor comunicación y publicidad en el interior del país y la proyección a nivel internacional.

Para ese efecto se hizo un documento base de la estrategia, un reporte semanal de pauta y publicaciones y otro diario durante coyuntura y situación del país. El documento fue entregado en un plazo de 15 días calendario.

Para realizar las consultorías instaló una oficina en la ciudad de La Paz, además de realizar constantes viajes a México.

En reiteradas ocasiones EL DIARIO intentó comunicarse con el ministro de Comunicación, Manuel Canelas, pero no se concretó ya que estaba cumpliendo otros temas de agenda y no contestaba a las llamadas a su teléfono móvil.

DENUNCIAS

El diputado de la oposición, Wilson Santamaría, cuestionó la contratación de la empresa mexicana, que además tiene nexos con la Neurona Consulting SRL que se adjudicó ocho contratos por más de Bs 12 millones. Estas adjudicaciones están siendo investigadas por el legislador para determinar la existencia de irregularidades.

La diputada suplente de Unidad Nacional (UN) Micaela Nina Orellana presentó una Petición de Informe Escrito (PIE) a la Ministra de Comunicación por la adjudicación directa de dos contratos para la campaña por la reivindicación marítima a la empresa mexicana Neurona Consulting. El Gobierno pagó por ambos 1,5 millones de bolivianos.

ESPORA

La firma fue fundada en el 2012 por Sergio José Gutiérrez Hernández, en la ciudad de México, Espora es una de las agencias de estrategia política digital más reconocida en varios países. Participó en la estrategia digital en más de 17 campañas presidenciales, gobiernos digitales y 58 campañas gubernamentales. Cuentan con oficinas en Washington DC, Ciudad de México, París y Bolivia.

En Estados Unidos, fue parte de la estrategia digital para el voto latino en el escritorio digital latino de Hillary Clinton. También hemos participado en varias campañas con el Comité Nacional Demócrata.

Uno de los trabajos que realiza la firma es la extracción de información valiosa y oculta de datos de redes sociales semiestructuradas y no estructuradas, que le permite tomar decisiones en base a esos datos. Analiza sistemáticamente datos de redes sociales (como tweets, acciones, me gusta e hipervínculos) mediante sofisticados Herramientas y técnicas. Luego interpretamos y alineamos los conocimientos adquiridos con las metas y objetivos electorales.

Toma en cuenta datos textuales (como tweets y comentarios), datos de la red (Facebook), las acciones (como me gusta, acciones, vistas), hipervínculos por ejemplo, hipervínculos incrustados con texto), datos móviles ( aplicaciones móviles), datos localización y buscadores de datos.

Gutiérrez es conocido como el “Maquiavelo Digital” porque fue parte de 33 campañas para gobernador a través de las redes sociales. En el 2015, después de fundar la empresa, participó de 4 campañas para gobernador, 10 para presidentes municipales y delegaciones, todos en México.

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