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¿Por qué Bolivia ahora sí quiere acuerdo comercial con la UE?

Bolivia es el único país andino que no había querido cerrar un acuerdo comercial con la UE. Esto podría cambiar pronto. ¿Por qué este nuevo rumbo? ¿En qué beneficiaría al país? ¿Aportaría a la integración de la región? El crecimiento económico boliviano llevará pronto a que cuente como un país de renta media alta, con lo cual dejará de tener el acceso preferencial que la UE concede a economías débiles. Por otro lado, también por ese motivo, dejaría de beneficiarse de los mecanismos de cooperación bilateral que asisten al país en la sustitución de cultivos de coca por café, por ejemplo.  

Uyuni in Bolivien (AP) Las mayores reservas de litio del mundo, Bolivia

(DW) – Bolivia es el único país andino que aún no tiene un acuerdo comerial con la Unión Europea. Esto podría cambiar pronto. Resultado de la misión que visitó Bruselas la semana anterior es la posibilidad de comenzar negociaciones para un acuerdo comercial. Un “acuerdo complementario” prefieren llamarlo los bolivianos; de una adhesión al ya existente entre el bloque europeo y Colombia-Perú-Ecuador hablan fuentes europeas.

Bolivien - Lithiumgewinnung mit Boliviens Präsidenten Evo Morales (picture-alliance/dpa/Agencia Boliviana De Informacio) Fábrica de baterías de litio, Bolivia

“En 2009, tanto Ecuador como Bolivia dijeron que querían otro enfoque para el desarrollo de sus sociedades. Tanto el entonces presidente Rafael Correa como el presidente Evo Morales ponían el acento en un desarrollo sustentable, en la independencia de sus economías y, especialmente Bolivia, en la representación de los intereses de las poblaciones indígenas en su programa político y económico”, explicó a DW el eurodiputado Helmut Scholz, miembro de la comisión de Comercio Internacional.

No era el momento

“Probablemente, de haber abierto los mercados con acuerdos de libre comercio, el acento en sustentabilidad y en el cambio social no hubiese tenido lugar de esa manera”, sigue Scholz, quien acompañó a Ecuador en su proceso de adhesión al “Acuerdo multipartes”,  entre el  2015 y el 2017.

“La situación de partida de hace diez años y las condiciones de hoy son totalmente diferentes. Con el cierre de las negociaciones y la firma del acuerdo entre la UE y Perú/Colombia, las condiciones para la Comunidad Andina también han cambiado. Éstos son competidores fuertes, que han usado las relaciones económicas con la UE para aumentar sus cuotas en el mercado y para reforzar sus economías, abiertas a empresas europeas. Esto arrinconó a Ecuador y, en cierta manera, a Bolivia”, sigue Scholz, subrayando el desarrollo positivo, pese a todo, de las economías de los países andinos más pequeños.

“Hay muy buenas perspectivas para un posible acuerdo. Bolivia ha crecido mucho en los últimos años. Vamos liderando el crecimiento, medido en producto interno bruto, en América Latina ya desde hace varios años. Bolivia es un país interesante para la inversión europea. Es un momento político distinto del que se tenía en 2009”, dijo a la prensa, en Bruselas, el ministro boliviano de Comercio, Benjamín Blanco.

Cambios inminentes

El crecimiento económico boliviano llevará pronto a que cuente como un país de renta media alta, con lo cual dejará de tener el acceso preferencial que la UE concede a economías débiles. Por otro lado, también por ese motivo, dejaría de beneficiarse de los mecanismos de cooperación bilateral que asisten al país en la sustitución de cultivos de coca por café, por ejemplo.

“Si bien todavía lo exportamos en pocas cantidades a Europa, tiene potencial. El boliviano es café de altura. Ha venido a reemplazar cultivos de hojas de coca. Nuestra visión de lucha contra el narcotráfico es el desarrollo integral que ofrezca alternativas a los productores”, explicó el ministro Blanco.

Si bien las exportaciones de Bolivia hacia el mercado europeo se concentran en minerales –cuyos principales destinos son Reino Unido, Dinamarca y Alemania-, los esfuerzos por diversificar se enfocan en la castaña –especialmente a España y Suiza-, la quínoa y el cacao. En el caso de estos productos, “un acuerdo con la UE sería beneficioso para superar los obstáculos técnicos y las barreras no arancelarias”, explicó el titular de comercio boliviano.

En busca del valor agregado

Por otro lado, el desequilibrio que existe entre las importaciones de la UE y las exportaciones hacia el bloque europeo lo explica Blanco precisamente con los planes de desarrollo: la adquisición de tecnología punta para lograr productos de valor agregado en el propio país.

“Para mejorar el proceso de valor agregado, es decir no sólo exportar la materia prima sino traer el procesamiento al país, necesitan maquinaria, know how y capacidad de inversión. Esto, sin una inserción en la economía mundial no funcionará. Si querían continuar con su proyecto de desarrollo, tenían que incorporarse al acuerdo”, coincide Scholz. “No obstante, eso no significa que tengan que perder el control del proceso”, apunta.

Projekt: Vermessung der südamerikanischen Gletscher der Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg (FAU/Matthias Braun) De adherirse Bolivia, todos los países andinos tendrían acuerdo con la UE

El mayor desafío sería, en su opinión, lograr que este acuerdo con el bloque europeo aporte a cerrar las brechas existentes en el país. Y también en la región. “Las regiones fronterizas entre Colombia y Ecuador”, sigue Scholz, “son especialmente frágiles. Urge una diversificación de la economía para lograr la sustitución de cultivos para evitar que el conflicto se expanda hacia Ecuador”, afirma el eurodiputado, previniendo de centrarse en los cultivos de palma aceitera, nocivos social y medioambientalmente.

¿Bueno para la región?

¿Que los cuatro países andinos cuenten pronto con el esperado acuerdo bloque-bloque  podría beneficiar a la región? “No son una unión aduanera, no son una comunidad económica. Tienen desarrollos políticos muy diferentes”, responde Scholz.

“Sólo les hará bien como región si se enfocan en cómo usar los instrumentos de ese acuerdo para reforzar la economía regional, y no sólo en cómo exportar mejor hacia la UE ”, prevé Scholz. “Para ello, Bolivia cuenta con muy buenas precondiciones”, concluye.

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