El Gobierno considera que “algunos pronunciamientos” de los empresarios privados conocidos en las últimas horas, y que cuestionan entre otras cosas la política salarial del Ejecutivo, “no corresponden a la realidad”, según el reporte de Bolivia Tv.

“No corresponden a una realidad en la que precisamente por la estabilidad económica, por el crecimiento económico, por las medidas redistributivas que se ha tomado a favor de los trabajadores, al final también los propios empresarios han resultado beneficiados”, afirmó el ministro de la Presidencia, Alfredo Rada.

Rada añadió que al parecer hay sectores que “añoran” los tiempos de los gobiernos dirigidos “por banqueros y patrones”, y reafirmó que el Gobierno actual es “un Gobierno de los trabajadores”.

“El Gobierno del Presidente Evo Morales es un Gobierno de los trabajadores, es un Gobierno del pueblo; por lo tanto, con los trabajadores y el pueblo es que se acuerda aquellos temas, como en este caso las políticas salariales. No significa que no escuchemos a los empresarios, ustedes saben, les consta que nos hemos reunido en varias ocasiones con sectores empresariales, respetamos la iniciativa privada, pero es un Gobierno de los trabajadores, y los trabajadores son el factor más importante de los procesos productivos en nuestro país”, declaró en conferencia de prensa ofrecida en Palacio de Gobierno.

LA POSICIÓN EMPRESARIAL Y LAS RESPUESTAS

Los empresarios privados reunidos luego de nueve años en un congreso, plantearon el ajuste del modelo económico, el respeto a la Constitución Política del Estado y exigieron un plan contra la desaceleración económica, como los más importantes de 10 puntos de la Declaración de Santa Cruz que fue emitida ayer, según el periódico Página Siete.

Pese a las amenazas de romper relación con el Gobierno y los anuncios de medidas de presión, el empresariado privado nacional sólo ratificó su pedido de abrogación de la Ley de Empresas Sociales en el Congreso Nacional de Empresarios y Emprendedores. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) presentó una denuncia ante la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT). Los privados también dijeron que es inviable el pago del segundo aguinaldo, medida que depende del crecimiento económico.

Al respecto, el vicepresidente Álvaro García Linera, según un tuit  de la Vicepresidencia, el 18-5-2018, sostuvo que la economía marcha por buen camino: “Estimamos que este año la economía boliviana crecerá en 4.7%, los datos de los primeros meses del 2018 señalan la recuperación de lo principales rubros con mayor dinamismo”.

Entonces agregó que el espíritu de la ley de empresas sociales no es quitar al sector privado sus empresas, sino que las empresas abandonadas y declaradas en quiebra pasen a ser gestionadas y administradas por sus trabajadores sin el involucramiento del Estado.

El ministro de Economía, Mario Guillén, aseguró que los indicadores macroeconómicos analizados por el Gobierno, permiten “proyectar” el pago del segundo aguinaldo para este año. (Los Tiempos, 26-4-2018).

Sobre el tema salarial, Rada explicó que “los acuerdos salariales siempre se los manejaron con responsabilidad, velando por la estabilidad económica y el crecimiento económico, lo que cual se refleja en los resultados económicos” y añadió que  los mismos empresarios reconocieron que el modelo económico boliviano favoreció también la iniciativa privada.

A continuación, fragmentos de las declaraciones del Ministro de la Presidencia:

“En cuanto al tema de los empresarios, hemos estado escuchando algunas declaraciones, y al parecer hay alguna gente que añora esos tiempos neoliberales en que los gobiernos eran dirigidos por los banqueros, por los patrones, por los terratenientes, y no les gusta que hoy haya un Gobierno de los trabajadores, un Gobierno del pueblo.

Nosotros ratificamos lo que hemos dicho en varias ocasiones, este, el Gobierno del Presidente Evo Morales, es un Gobierno de los trabajadores, es un Gobierno del pueblo; por lo tanto, con los trabajadores y el pueblo es que se acuerda aquellos temas, como en este caso las políticas salariales.

No significa que no escuchemos a los empresarios, ustedes saben, les consta que nos hemos reunido en varias ocasiones con sectores empresariales, respetamos la iniciativa privada, pero es un Gobierno de los trabajadores, y los trabajadores son el factor más importante de los procesos productivos en nuestro país; por ello es que ratificamos la política salarial que el Gobierno ha implementado durante todo este tiempo, una política salarial que ha permitido la expansión de la economía, y con esa expansión de la economía permite también que las utilidades empresariales se mantengan en un buen nivel.

Los empresarios no pueden quejarse, ellos mismos han reconocido que sus utilidades, durante el tiempo del proceso de cambio, precisamente por la estabilidad y el crecimiento económico que con un conjunto de medidas económicas se han garantizado, sus utilidades se han mantenido en un buen nivel; por lo tanto ellos no tienen de qué quejarse.

Justamente las medidas redistributivas, y una política salarial es también una medida redistributiva, buscan que los empresarios compartan una parte de sus utilidades con sus trabajadores, y eso es justicia social, y este Gobierno de los trabajadores siempre ha mantenido una posición principista de buscar la redistribución, buscar la justicia social, respetando sin embargo lo que es la iniciativa privada.

Por lo tanto algunas declaraciones que se han escuchado, algunos pronunciamientos, no corresponden a la realidad, no corresponden a una realidad en la que precisamente, repito, por la estabilidad económica, por el crecimiento económico, por las medidas redistributivas que se ha tomado a favor de los trabajadores, al final también los propios empresarios han resultado beneficiados.

Esta estabilidad económica ha convertido al país en una especie de oasis económico en una Sudamérica cuyos países están atravesando momentos de devaluación, momentos de hiperinflación, momentos de recesión económica, de crisis económica.

Bolivia no está en esa situación, estamos en una situación de estabilidad y crecimiento económico sostenido, y por lo tanto esa estabilidad y este crecimiento económico sostenido que da pie a utilidades empresariales también sostenida, a su vez debe dar lugar a políticas de redistribución, a políticas de justicia social, en este caso políticas salariales.

El Gobierno ratifica eso, nuestra posición, somos un Gobierno de los trabajadores, si esto no les gusta a algunos sectores conservadores, si esto no les gusta a la derecha que añora esos tiempos en que los gobiernos eran controlados por los patrones, por los terratenientes y los banqueros, bueno, nosotros sabemos que el pueblo votó por esta opción de que se constituya un Gobierno de los trabajadores”.