Entrevista realizada por el periodista András Kepes a Eduardo Rózsa el 8 de septiembre de 2008, antes de su llegada a Bolivia.

Eduardo Rózsa confirmó que tenía la intención de “defender “Santa Cruz.

András Kepes: ¿En 1988-1989 tú estabas en la Universidad Eötvös Loránd como secretario de los jóvenes comunistas? 
Eduardo Rózsa: Sí, en esta época tampoco era muy aceptado tener este título, este tipo de ideas, por lo que siempre adelantaba las cosas. Cuando era guardia fronterizo durante mi servicio militar en Hungría tenía contactos con el terrorista Ilich Ramírez, conocido como el comandante Carlos o ‘El Chacal’.

A. K.: ¿Tu contacto con ‘El Chacal’ era de trabajo? 
E. R.: El terrorismo nunca me atrajo, porque no lo veía positivo. Hace un año y medio me buscaron de Bolivia, donde yo nací, en Santa Cruz. Me buscaron porque en mi país la situación no era muy buena, la estabilidad estaba desapareciendo. Ellos tenían incertidumbre. En Santa Cruz tenían temor de no poder defender a la ciudad.

Hay que saber que en Bolivia hay diferencias en cuatro departamentos del este (oriente); toda la riqueza está producida originalmente allá, en la parte del este. En el oeste, el presidente Evo Morales está perdiendo más y más riquezas, y pide recursos del este para que ayude al oeste y se lleva las riquezas, lo que parece injusto, y hace bastante tiempo esta parte (oriente) está pensando en separarse.

Evo Morales dijo que devolverá la dignidad y respeto a quienes vivieron y sufrieron 500 años en ese territorio, ése no es problema, el problema es hacer lo opuesto. Dice que los obligará a devolver la dignidad. ¿Quién a quién debe devolverle la dignidad?

Desde hace un año y medio hay problemas de muertes por disparos. Al Presidente no le basta tener el apoyo parlamentario, leyes y decretos, sino usa también a la Policía y a las fuerzas militares para defender sus ideas de gobierno.

¿Qué busco yo aquí? Algunas personas piensan que aquí va a haber problemas más grandes. Hay una persona que pidió cooperación, que vuelva a casa y que ayude. Bueno, no soy Rambo, ni Superman.

Yo tengo un poco de experiencia de guerras.

Ganamos la guerra porque eran incapaces. Gracias a Dios que la gente era tonta y pudimos ganar la guerra (los Balcanes), casi nunca hablo de esto. Por ahora ayudo a coordinar la defensa de la ciudad de Santa Cruz, porque piensan que el Gobierno atacará esta ciudad con la fuerza militar.

En los años cincuenta, dos veces atacaron y los civiles son los que realmente sufren, y a ellos hay que ayudar a defender.

No me interesa atacar a La Paz, no me interesa lanzar a Evo Morales fuera del país; la idea es sólo organizar un plan de defensa. Nosotros estamos en contacto casi siempre por internet.

(Muestran fotos con eslogans en los que se leen inscripciones como: “Ya somos autónomos. No tenemos que usar violencia, fuerza en Santa Cruz”).

Éste es el banner que más me gusta (“Entendimiento” dice el fondo de la foto, en un pasacalle frente al edificio de la prefectura cruceña).

No tenemos que usar la fuerza de la violencia, debemos hacerles comprender pacíficamente. El Concejo cruceño está planteando una estrategia, tiene un plan de defensa. Este plan exige que se cuide la propiedad privada, que los ciudadanos puedan vivir en paz y que hay que defender a las autoridades como el prefecto y otros ciudadanos. Yo les dije: “Hermanos, ¿cómo se va a llamar el grupo”.

Yo no voy a ir a la selva para jugar al Che Guevara, yo no pienso morir. Las relaciones son muy malas entre las dos partes del país. Hay un riesgo de caos y pueden empezar a matar por descontentos. Voy para que esto no pase de ningún modo.

Yo con Santa Cruz tengo que ver mucho, más que con Croacia, porque yo nací allá, es mi tierra. Vamos a dialogar con recursos políticos, pero debemos demostrar que tenemos fuerza.

Si no hay autonomía y no podemos vivir juntos, vamos a gritar que somos independientes y haremos un nuevo país. Ésa es la idea, primero están probando razonar para prevenir la matanza de la gente, pero queremos mostrar la fuerza e independizarnos. Mi alma ya está en Santa Cruz.

Te pedí esta entrevista pensando en dos razones. Una es que antes de que pasase cualquier asunto con el que yo tenga que ver en los próximos días, semanas, meses, me gustaría explicarte por qué había decidido aceptar este encargo. Te voy a explicar naturalmente de qué se trata. La otra razón es que puede que me ocurra algo.

A. K.: ¿Es decir que no quedarás vivo? 
E. R.: Sí. Soy, entre comillas, tan viejo o adulto que habrá que contar con esto. Y desde entonces, tú podrás disponer de este material de cualquier modo que pienses adecuado. Evo Morales, justo después de haber ganado las elecciones, pronunció un discurso con el mensaje de que devolverá la dignidad y el respeto a la población autóctona. De ello no surgiría ningún problema si no…, si no hubiera seguido al mismo un siguiente, o sea ¿frente a quiénes hay que arreglar las injusticias pasadas durante 500 años?. Quedando todo esto en palabra, pues no habría ningún problema; sin embargo, en el último año y medio ocurrieron varios casos mortales, y no puedo decir números exactos, tal vez ni importa; no es esto de lo que tenemos que hablar.

Había descargas cerradas, e intentaron oprimir la oposición no solamente mediante los recursos legales de los cuales disponen debido a su mayoría en el parlamento, sino mediante violencia militar y policial. ¿Cómo entro yo en todo este asunto?, y vamos a tratar las cosas concretas. Se planteó en algunas personas que, si ocurriera algo serio aquí, si tuviera lugar un conflicto, pues aquí hay alguien al que, refiriéndose a la patria de nacimiento y otros, se puede llamar a que vuelva y ayude. Dado que nunca pensé que soy un Rambo o Superman ni nada parecido, al principio dije que, bueno, está bien que tengo alguna experiencia bélica, pero gracias a Dios es debido más bien a la tontería del enemigo, entre otras cosas, que ganamos aquella guerra, no porque nosotros fuimos tan buenos. Pero al final no tuvieron que hacer muchos esfuerzos en convencerme, por un solo argumento que utilizaron: ‘aún así sabes más que nosotros’.

¿Qué es lo importante de lo que no traté hasta ahora? Y tal vez ahora se entenderá más el resto. Me llamaron para organizar o ayudar a organizar la defensa de la ciudad de Santa Cruz, así como la de la provincia. Teniendo en cuenta que se puede contar con la actuación del Gobierno central, con la intervención del Ejército y diferentes milicias indígenas, las que fueron movilizadas contra Santa Cruz, varias veces en la historia, bajo influencia del alcohol, en mediados, finales de los años 50, dos ocasiones y con resultados muy feos para la población civil. Pues había que organizar la defensa contra ellos, o sea, la resistencia. Por lo tanto, yo no voy a ir para afirmar o apoyar la capital de La Paz en la organización de atacar y echar al Presidente, dado que yo no tengo nada que ver con La Paz y los del este ni piensan en ello.

Repito otra vez: aquí hay que organizar la defensa y la resistencia.

A. K.: A partir de su viaje manteníamos el contacto con Eduardo por internet. De su primer mensaje de Bolivia resulta que el 4 de octubre de 2008 llegó a su país de nacimiento. Sus fotografías enviadas por internet demuestran sus fines pacíficos. El escrito de la pancarta por debajo de la cual se ve Eduardo es: “¡Somos autónomos, fuerza Santa Cruz! ¡Hagamos historia!” La otra pancarta pronuncia expresamente: “¡No a la violencia! Sí al entendimiento!”.

E. R.: Para que sea aún más claro: en Santa Cruz se presentó ante el Consejo de la provincia una propuesta de decreto, la cual al final aceptaron. Se trataba de la realización de un órgano de defensa provincial, cuya tarea es la protección de la propiedad pública, la garantía de la tranquilidad pública pacífica, la defensa de las personalidades de alto cargo, es decir, de los alcaldes, concejales, funcionarios y diputados elegidos de la provincia. Es decir, todo esto tiene una base legal, todo esto no inicia llegando yo y preguntando: Oye, chicos, ¿qué será el nombre de este grupo? Con esta última frase prácticamente maté lo que sé que a ti te gusta, la romántica del asunto, pero la verdad es que no se trata de que yo vaya a la jungla de Bolivia jugando el papel de Che Guevara, ante todo porque no tengo ni la más mínima intención de morir.

A. K: A mí no me gusta esto. 
E. R.: ¿No te gusta la romántica?
A. K.: Este tipo de romántica no.
E. R.: ¿La romántica revolucionaria? La relación entre las dos partes del país se empeoró a tal profundidad que sólo se puede solucionar la situación, uno, arrasando la mitad de la población, manteniendo unido al país de modo violento, y yo voy, entre otras razones, para que tal cosa no ocurriera o que al menos esté (si) allí algo ocurre, porque al fin y al cabo allí pertenezco. Lo digo en voz baja que tengo más que ver con Santa Cruz que con Croacia.

Hay que llevar la situación con recursos políticos, pero señalando la fuerza y estamos preparados para que dentro de un par de meses lleguemos a, si no hay autonomía, si no hay convivencia con autonomía, proclamar la independencia y fundaremos un país nuevo. Ahora ya utilizo plural, porque a partir de ahora en mi alma ya estoy allí.

A. K.: ¿A qué posición te llamaron?, ¿al del comandante general del ejército? 
E. R.: No, no hay ejército todavía. Hay que realizarlo. Hay organizaciones que, dada la situación, consiguieron índole semimilitar en las últimas, pues tengo que decir que en las últimas décadas. De los miembros de estas organizaciones tendré que elegir muy urgentemente, dentro de nada, el núcleo de lo que en el futuro se convertirá en milicia, cuya tarea principal será la autodefensa. Y al mismo tiempo, señalar la fuerza. Pues no se trata de que los chicos vayan marchando en las calles con banderas y barras de bambú, sino que hacen falta armas.

A. K.: Armas… pero existe ya en la provincia oriental la milicia. 
E. R.: Las leyes de armas de propiedad son significativamente más liberales allí. Es decir, comparando con Hungría también. Cualquiera puede tener armas, evidentemente no se trata de cañones o lanzaminas. Los recursos financieros existen, lo mismo me aseguraron el viernes. Al mismo tiempo me informaron que hay luz verde, que se puede ir ahora. Naturalmente, los que tendrán esta tarea no podrán ni conseguirán las armas desde fondos legales.

A. K.: Desde el extranjero supongo. 
E. R.: Desde el extranjero o del mismo país, lamentablemente hay muchos que disponen de gran cantidad de armas. Sin embargo, en este caso no podemos ser exigentes. Lo importante no es de quién compramos las armas, sino el asunto para el cual las utilizaremos.
A. K.: ¿Cómo llegarás tú a Bolivia? Supongo que no cogiendo dos maletas y llegar simplemente.

E. R.: No, debe ser lo mínimo allí. No llevo nada. Una mochila.
A. K.: ¿Irás como turista? 
E. R.: No, no. Sería demasiado evidente pues, aunque se guarda el secreto, hasta ayer sólo sabían cinco personas de mi llegada.
A. K.: ¿Y ahora yo soy el sexto? 
E. R.: No. En Bolivia… tú eres el sexto. El plan es el siguiente, me expiden el billete de avión, lo pagan ellos. No sé todavía de qué manera desde aquí de Europa, pero lo importante es que llegaré a una ciudad de Mato Grosso, de Brasil, llamada Campo Grande. Allí me esperarán con un automóvil. Me llevarán a un sitio concreto, cerca de la frontera verde, donde pasaremos la frontera con personas contrabandistas conocidas por mis contactos, de modo contrabandista.

A. K.: ¿Es la selva allí?
E. R.: Sí, es la selva. En el otro lado me esperará un coche. Me llevarán a un alojamiento preparado, y es cuando empezará el trabajo. Mi tarea primera será intentar establecer un equipo, un equipo directivo.

A. K.: A ti te llamaron para ser dirigente. Te llamaron para organizar la resistencia en Santa Cruz y en las provincias orientales, y se organizará la resistencia posteriormente en el ejército según tus instrucciones y órdenes. 
E. R.: Sí, naturalmente, es así.

A. K.: ¿Sabe de ti el Gobierno central? 
E. R.: No. Pero bien, no seamos tan inocentes. Probablemente saben de mí, yo qué sé, tienen servicios secretos, etcétera. Por lo tanto, somos cuidadosos. Ellos son cuidadosos allí, y yo también intento serlo lo más posible. Sin embargo, afortunadamente se trata de un territorio grande adonde voy y con unas características que probablemente podremos impedir que nos capten, y además el Gobierno central actual es cada vez menos apto de mandar a un grupo de ataque de los servicios secretos para captar a alguien en la región de Santa Cruz, pues ellos tampoco pueden moverse tan libremente como hace medio año, por ejemplo. La situación ha cambiado.

A. K.: ¿Es algo emocionalmente importante para tí que vayas? ¿O es un encargo de mercenario? 
E. R.: No, yo nunca fui ni seré mercenario. Tuve que aclarar definitivamente a mis mandantes que olvidémoslo. Se hablaba, no de dinero, sino de cuáles eran mis condiciones, pues dije que no tenía ningunas. Voy a mi patria. Mi tierra de nacimiento me necesita, pues voy. No sé si es el antimundo ahora, pero a mí me educaron así. Es mi obligación. Yo no me considero… lo he dicho cien, mil veces, yo no me considero militar, sino una persona que consiguió cierta mínima, pero al parecer utilizable, información en este terreno.

Esto iría contra mis principios. El hombre no coja armas por ser pagado, especialmente no coja armas si le pagan y va a matar. Si esto automáticamente puede ocurrir. Así no. Si hay un asunto detrás, es completamente diferente. A pesar de que me ponía nervioso muchas veces en casa al mirar la tele con más frecuencia, aunque no podía desacostumbrarme del internet, sé qué es lo que pasa en el mundo. Pero aún así no cojo la mochila y voy, porque ya habría podido estar en 500 sitios donde pasaban cosas asquerosas en el mundo. Pero digo: lo fundamental es que yo mantengo mi postura. No pensé hacerlo así.

A. K.: Al fin y al cabo, ¿eres un idealista, verdad? 
E. R.: No sé a qué lo llaman.

A. K.: ¿No tienes miedo de ir y morir? 
E. R.: No, no. Y sabes ¿por qué? Pues, un poco de romántica ahora… Por Dios, si aquí también puede caerse una maceta encima de mí, ¡qué tonto sería!, ¿no? Ahora voy a mi patria de nacimiento, a mi tierra, si allí me pasa algo, ¿qué? Primero, así fue escrito, segundo, pasaría en el mejor sitio posible.

——

MÁS DE 200 INCIDENTES

En la actualidad el fiscal Marco Antonio Rodríguez, quien atiende el caso terrorismo-separatismo, dijo que ya suman más de 200 los incidentes presentados por los más de 35 acusados, situación que no permite el avance del proceso.
“Pasaron nueve años del atentado a la casa del Cardenal, donde se consumó el delito de terrorismo y alzamiento armado por el grupo irregular liderizado por Eduardo Rozsá, y esa dilación  corresponde a las actuaciones de los propios acusados que utilizaron, exageraron y abusaron de los medios de defensa, como son los incidentes y excepciones en el transcurso del juicio oral”, señaló a Red Patria Nueva.
Otro elemento que provoca dilación son las constantes enfermedades que aquejan a los acusados, lo cual ha motivado suspensiones.
“Otro perjuicio es la carga probatoria para demostrar la complejidad de los hechos incriminados y la multiplicidad de sujetos involucrados. El Ministerio Público tiene abundantes pruebas para demostrar los hechos como han acontecido”, manifestó.
Darwin Choqueribe, representante de la Federación de Profesionales cruceños, pidió también celeridad en las investigaciones a los integrantes del grupo La Torre, la organización encargada de recaudar dinero para los separatistas.
“Son distintas instituciones y personas particulares, y en la actualidad no vemos que estén siendo interrogadas e investigadas, porque muchas huyeron del país”.