(ABI).- Estados Unidos debe reproducir la guerra para mantener su economía porque es el negocio del Siglo XXI y no es solamente una apropiación de los recursos naturales, no es solamente una situación, en el caso de Siria de apropiarse del gas del petróleo, afirmó  la historiadora Helena Argirakis.

“Estados Unidos básicamente para mantener su economía en movimiento necesita reproducir guerra, es decir, no es solamente una apropiación de los recursos naturales, no es solamente una situación, en el caso de Siria, de apropiarse del gas, del petróleo o de la ruta territorial del petróleo, sino que también tiene que ver con el mantenimiento de la maquinaria bélica, el mantenimiento de la guerra, porque básicamente la guerra es el negocio del siglo XXI”, afirmó en el programa “El Pueblo es Noticia”, que se difunde por los medios estatales.

A su juicio, Estados Unidos no mantiene relaciones bilaterales en equilibrio con los Estados porque “un imperio plantea como un interés estratégico propio, un interés u objetivo estratégico propio, la generación de relaciones abusivas, la apropiación el despojo el saqueo de recursos naturales para preservar su propio interés nacional”.

“Entonces en ese entendido, Estados Unidos es un imperio inusitado, un imperio que ha generado la acumulación de diferentes mecanismos y dispositivos de saqueo y es la acumulación histórica de otros imperios, tomando en consideración le da una configuración excepcional, la forma como articula este dominio a través de lo que se llama el complejo militar industrial financiero”, refrendó.

Por lo tanto, dijo que Estados Unidos necesita, en su lógica de orden de control territorial, reproducir la guerra, no solamente por generar un control territorial y control de los recursos naturales, sino porque básicamente eso es lo que mantiene la maquinaria económica, la maquinaria bélica en movimiento.

Recordó que el gasto militar de Estados Unidos asciende a más de 900.000 millones de dólares.

“Está casi en el umbral de un billón de dólares y este es el presupuesto militar más elevado de la historia de la humanidad”, subrayó.

La historiadora boliviana remarcó las investigaciones del profesor Atilio Borón, que revelaron que, después de una etapa de normalización, de pacificación y de derrota militar en Siria, porque Estados Unidos no pudo hacerse del control territorial ante la resistencia “heroica del pueblo sirio”, obligó a Estados Unidos a mirar estratégicamente nuevamente a América Latina, a Sudamérica como su patio trasero.

“Entonces Estados Unidos actúa en su línea de política exterior bajo lo que ellos llaman el excepcionalismo, es decir, ellos se ven así mismos con un rol de intervenir dentro de las relaciones, dentro del orden internacional en la búsqueda de preservar intereses estratégicos, no solamente proveyéndose de recursos naturales sino en el control territorial”, sustentó.

“Entonces actúa de manera unilateral y esta no es la conducta de un Estado, esta no es la conducta de un país que busca el pacifismo, que busca las relaciones respetuosas y armoniosas, sino es la conducta de un imperio que se vuelve cada vez más voraz, que se vuelve cada vez más agresivo y violento porque prácticamente está en la búsqueda de reposicionar una hegemonía mundial, que está resquebrajada por la presencia de países que van emergiendo y que van estableciendo relaciones por otros lados, por otras dimensiones”, argumentó.