El ministro de la Presidencia, René Martínez, denunció que la “acción conspirativa golpista” que está en curso en el país -impulsada por la derecha, la oligarquía chilena y otros actores externos- pretende alargar su estrategia para fortalecerla con las reivindicaciones salariales. Para ese fin, sectores radicales buscan un escenario de violencia –con muertos incluidos- para enardecer a la población.

El cambio permanente de las demandas y el hecho de que el conflicto se dilate apunta a extenderlo hasta el momento en que los sectores empiecen la discusión de sus reivindicaciones salariales, “para poder tener un conflicto mayor en crecimiento”, dijo Martínez en radio Patria Nueva.

“Lo que nos preocupa es que estos escenarios, esta lectura de radicalidades esté invitándonos a la apertura de hechos de violencia, que hay, en su radicalidad más desesperada, la intención de buscar víctimas, ojalá no haya vidas humanas de por medio, porque eso les permitiría hacer una suerte de justificación de sus movilizaciones, porque hay una suerte de escalonamiento y de migración de objetivos que permanentemente van modificándose, dilatando el conflicto, y seguramente, para llegar a los tiempos donde los sectores empiecen a discutir sus reivindicaciones salariales, para poder tener un conflicto mayor en crecimiento”, dijo.

 Martínez explicó que tres bloques operan el plan conspirativo:

1. El enemigo externo, con prófugos de la justicia como Carlos Sánchez Berzaín y algunas organizaciones internacionales.

2. Oligarquía chilena, que sigue el conflicto que se registra en Bolivia.

3. La minoría reducida de políticos de la derecha nacional

Esta trilogía busca acumular conflictividad, intenta cabalgar en todos los conflictos y, sumado a esto, hay políticos de la derecha que quieren reciclarse en las redes sociales, sostuvo Martínez.