(ABI.- El ministro de Gobierno, Carlos Romero, denunció que el paro médico, que cumple 42 días “sin ningún justificativo”, oculta una movilización política conspirativa, porque más del 90% de las demandas de los galenos fueron atendidas.

En una conferencia de prensa, Romero, que entre el domingo y lunes se reunión con dirigentes del sector movilizado hasta lograr un preacuerdo, lamentó que el diálogo limpio y de buena fe que llevó adelante haya sido “traicionado” por la contaminación política de ese conflicto.

Los dirigentes debían informar el martes a sus bases los alcances del preacuerdo, pero Romero dijo que los mismos fueron a consultar a actores políticos a quienes les interesa convulsionar el escenario nacional.

Explicó que hay seis compromisos suscritos con el Ejecutivo y el Legislativo que han sido incumplidos por los dirigentes del Colegio Médico que, a su juicio, no actúan con seriedad ni sinceridad.

“Entonces no es una reivindicación sectorial, no es una reivindicación gremial, no es una movilización de profesionales de salud. Detrás de esta movilización de mandiles blancos se está ocultando una movilización política conspirativa”, sustentó.

Los médicos rechazaban inicialmente el funcionamiento de la Autoridad de Fiscalización y Control del Sistema de Salud público y privado, creada por el Gobierno, y la aprobación del artículo 205 del nuevo Código Penal, que sanciona la negligencia médica.

Romero añadió que el Ejecutivo aceptó abrogar los tres decretos de creación de la Autoridad de Fiscalización y Control del Sistema de Salud para consensuar en una comisión una nueva normativa para definir la instancia de fiscalización y regulación.

Respecto al artículo 205 del nuevo Código Penal, explicó que la aplicación de esa normativa quedó en suspenso, al menos 18 meses, mientras se elabora el proyecto de la Ley General de la Salud.

También se acordó implementar un instituto de conciliación y arbitraje cuando existan diferencias en materia de ejercicio profesional y mala praxis, en el marco de una ley corta y complementada con auditorías médicas como dispositivo de peritaje técnico científico para establecer cuando hay mala praxis o no.

Romero enfatizó que los dirigentes del Colegio Médico firmaron acuerdos desde el 13 de junio de 2017 como constancia de que su plataforma de reivindicaciones fue escuchada y atendida.

“Sus demandas han sido atendidas en más de un 90 por ciento (…) y resulta que para ellos no es suficiente”, dijo a tiempo de lamentar el “doble discurso” y la posición intransigente del sector movilizado que alista una contrapropuesta al preacuerdo firmado al inicio de esta semana.

“Esperaremos su documento con paciencia, no le vamos a cerrar las puertas al diálogo porque nos preocupa la situación de la población. La población está castigada, los enfermos están castigados, abandonados, especialmente los pobres que no pueden pagar una consulta médica particular”, remarcó el ministro de Gobierno.

AGRESIÓN A PERIODISTAS

La periodista de la Televisora RTP, Raisa Ontiveros, denunció el miércoles que los médicos movilizados la trataron de “prostituta” y “vendida”, tras una asamblea realizada el martes y en la que determinaron rechazar el preacuerdo que firmaron con el Gobierno, para poner fin al paro indefinido.

“Bueno, nos han dicho desde vendidos, prostitutas, ha sido un poco incómodo al salir de la asamblea que han tenido el día de ayer en la noche, al promediar las 22h15 sería”, dijo a la ABI.

Explicó que reporteros de ATB, RTP, Cadena A, Televisión Universitaria, entre otros, se trasladaron al Centro de Convenciones del Colegio Médico ubicado en la zona sur de la ciudad de La Paz, para informar si los galenos aceptaban o rechazaban el preacuerdo firmado con el Gobierno en la ciudad de Cochabamba.

“Han salido gritando primero, prensa vendida además otro tipo de insultos, han generado un momento de tensión en todos los compañeros, tanto que no nos han dejado hacer la nota”, explicó.

A su juicio, “fue bastante molesto”, tomando en cuenta que su trabajo es informar y no aceptar o rechazar spot publicitarios, en alusión a una denuncia de los médicos que acusaron a televisoras y radioemisoras de rechazar la difusión de un spot con la posición de los galenos sobre el paro.

“Nosotros no somos quienes aceptan o no los spots, creo que ese ha sido el tema de fondo”, remarcó la periodista.

Afirmo que los médicos lanzaron insultos a los periodistas y aclaró que no fueron agredidos físicamente.