La derecha “radical y racista” junto al imperio (Estados Unidos de Norteamérica), pero además la oligarquía política en Chile, “promueven actividades de injerencia internacional en asuntos internos de Bolivia”, denunció la Ministra de Comunicación, Gisela López.

Esta “guerra de baja intensidad” que comenzó contra la “revolución del pueblo”, fue develada en las últimas horas, después que grupos “radicales, racistas de la derecha criolla boliviana”, actuaron, “coordinadamente en lo político”, con actores internacionales en Chile y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, precisó la autoridad.

El miércoles pasado diversos sectores de oposición al gobierno salieron a las calles en las ciudades de La Paz y Santa Cruz, para protestar por la decisión del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de habilitar al presidente Evo Morales como candidato en las próximas elecciones presidenciales a celebrarse 2019.

En la Capital Oriental, los grupos radicalizados tomaron violentamente las oficinas de la Brigada Parlamentaria de Santa Cruz e intentaron hacer lo mismo con las dependencias regionales del Tribunal Departamental Electoral (TDE), pero la actuación oportuna de la policía, impidió que llegarán a consumarse los hechos vandálicos.

“Ayer (por el miércoles) ha sido una jornada que ha develado quienes están detrás de la derecha radical, racista y de oposición a la revolución del pueblo”, afirmó López.

La Ministra incluso fue más lejos cuando señaló que se ha desatado una “articulación de fuerzas internacionales políticas vinculadas al imperio (Estados Unidos)” para impedir que la revolución democrática y el proceso de cambio, bajo el liderazgo del presidente Morales, sigan adelante en Bolivia.

“Ellos (la oposición al gobierno), están apostando nuevamente a la violencia, como lo hicieron durante el desarrollo de la Asamblea Constituyente el 2006 y 2007; lo hicieron el 2008 violentamente con el golpe de Estado orquestado por las prefecturas y los comités cívicos; lo hicieron el 2009 financiado un grupo terrorista en Bolivia; lo han hecho año tras año y hoy, en el momento en que se consolida la profundización de la democracia boliviana, lo vuelven hacer”, recordó la autoridad.

Coordinación internacional

Las fuerzas internacionales que alzaron la cabeza y comenzaron actuar en contra de la soberanía del Estado Plurinacional de Bolivia despertaron en Chile y los EEUU, identificó López.

El canciller de Chile, Heraldo Muñoz calificó de “sorprendente” la decisión del Tribunal Constitucional boliviano, pero además recordó que en febrero del año pasado “hubo un claro pronunciamiento de la gente en las urnas”, que se manifestó contra un nuevo  período presidencial de Morales.

Por su parte la vocera del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, Heather Nauert, difundió este miércoles un comunicado en el que se insta al presidente de Bolivia, Evo Morales, a abandonar la idea de ser postulado para un mandato presidencial con mira a las elecciones que el país celebrará en 2019.

Las manifestaciones que se han conocido no son otra cosa que una “flagrante injerencia en asuntos soberanos del Estado Plurinacional al inmiscuirse, metiéndose en la política boliviana”, denunció López

Tanto Muñoz, como Nauert “se han retirado la máscara y de frente ahora emiten criterio político sobre decisiones que se toman democráticamente en Bolivia”, apuntó la Ministra para quién estos “actores” en los últimos once años vinieron “incentivando, financiando, solventando a la derecha criolla (boliviana) desde el imperio y desde países vecinos como Chile”.

“Por un lado – agregó- el canciller chileno se inmiscuye en las decisiones políticas que toma el pueblo boliviano, olvidándose del rol de representante de la diplomacia chilena; por otro lado, EEUU emite un comunicado oficial en ese mismo sentido, involucrándose en un afán injerencista en la política boliviana”, dijo a los periodistas, según el reporte de la agencia gubernamental ABI.

Bolivia, quita el sueño a Chile

¿Por qué Chile se preocupa ahora de Bolivia, si antes le importaba un comino?, preguntó López al canciller Muñoz.

La respuesta está clara. Chile abrió los ojos sobre el Estado por “el tema marítimo, Chile no duerme tranquilo, (hago referencia) a la clase política chilena, aquella que tiene aún resabios pinochetistas, no está tranquila desde que Evo Morales es Presidente”, apuntó López.

La clase gobernante chilena junto a la derecha criolla boliviana apostaron que en el Estado “iba a regresar la política neoliberal, que durante un siglo estuvo prestándose al juego de ese país, pero los cálculos salieron mal. No será así, porque Evo Morales, volvió a quitarles el sueño”, aseguró enfática López.

Acusó también a la oligarquía chilena de hacer lo imposible para que la demanda marítima que interpuso Bolivia en la Corte Internacional de La Haya “pueda caerse con un gobierno de corte neoliberal y de derecha” en nuestro país. (EM).