(Sputnik).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que consideraba expulsar de su país a Peter Brennan, el encargado de negocios de EEUU, debido a la injerencia de Washington en los asuntos internos. Sputnik dialogó en exclusiva con Iván Fernando Mérida, quien realizó una investigación sobre el rol de Brennan en Bolivia, Nicaragua y Costa Rica.

Mientras que desde EEUU se multiplican las acusaciones de injerencia de Rusia en la política de otros países, un libro publicado por un autor boliviano sigue la huella de un diplomático del Departamento de Estado y su intromisión en asuntos de varias naciones de América Latina.

Desde 2014, Peter Brennan es el diplomático de mayor rango de EEUU acreditado en Bolivia. Mérida, abogado internacionalista con una maestría en Derecho Internacional, se encargó de estudiar en profundidad los cables filtrados por WikiLeaks, así como los mails oficiales enviados a la dirección de Hillary Clinton contenida en un servidor personal.Según indicó Mérida a Sputnik, “había muchas sospechas del accionar del señor Brennan, pero no había una investigación que hubiera abordado su figura”, más que algunos artículos de varios analistas o pequeñas referencias en otros sitios por los que pasó.

“Todo caía en meras sospechas y suposiciones. Brennan se disponía constantemente a tratar las aseveraciones de que él tenía intenciones políticas como simples actos desproporcionados que no tenían fundamento ni asidero”, acotó el especialista.

El fruto del trabajo de Mérida fue publicado en el libro ‘Brennan Desenmascarado‘, que incluye cables y datos recabados por el investigador, quien comenzó su trabajo a partir del último “impasse” en las relaciones entre el diplomático y el Gobierno en agosto de 2017, cuando manifestó a la prensa que “esperaba que Bolivia no cayera en la situación en la que se encontraba Venezuela”.La huella de Brennan no se extiende apenas a Bolivia: Mérida encontró datos que apuntan a una injerencia en los asuntos del Gobierno de Nicaragua, en particular en contra del Gobierno de Daniel Ortega; en Costa Rica, apoyando a la entonces candidata a presidenta Laura Chinchilla o incluso coordinando las acciones de EEUU en Cuba desde Washington.

Nicaragua

Mérida comentó a Sputnik que de todos los cables, “no solo los confidenciales, sino también los no clasificados”, se puede concluir que durante su estadía en Nicaragua (2005-2007) Brennan tuvo una política activa de reuniones con sectores empresariales y grupos afines al partido Alianza Liberal, opositor del Frente Sandinista de Liberación Nacional.Del mismo modo que lo hizo en Bolivia, con un perfil bajo y un fuerte impulso al ‘poder blando’ (becas y programas de formación), Brennan logró establecer contactos dentro del Gobierno que le permitieron tener una influencia capaz de desestabilizar las instituciones.

“Las estructuras de Gobierno estaban tan corridas que cuando estaban por sacar a dos funcionarios del ministerio de Defensa de Nicaragua, la embajada estaba sumamente enojada”, narró Mérida.

“En un informe mencionaban que los dos eran contactos habían sido preparados en EEUU y que gracias a la embajada ellos no habían sido removidos del ministerio y que ellos pasaban datos importantes y que les iba a ser muy difícil a partir de la salida de esos dos funcionarios continuar consiguiendo esa información”, agregó.

El investigador también apuntó a los intentos de dañar la imagen de Daniel Ortega por parte de la gestión del embajador Paul Trivelli, a raíz de un presunto caso de abuso sexual a su hijastra, Zoilamérica Narváez, “a la que procuraron ayudar económicamente y llevarla a Washington para promocionar el caso”.

Costa Rica

Entre 2007 y 2010, Brennan fue jefe adjunto de misión en Costa Rica. Algunos cables del libro muestran críticas a una apertura del Gobierno de San José, hacia Cuba o una condena de las políticas del país respecto a Venezuela.

“También apoyaban a [la expresidente] Laura Chinchilla, porque tenía estudios en EEUU, en la Universidad George Washington. En uno de los cables mencionaban que Chinchilla estaba a favor de la política norteamericana”, indicó Mérida.

Cuba

Desde Costa Rica volvió a Washington, donde se hizo cargo de la coordinación de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado. Este paso le dio a Mérida la sospecha de que había ayudado a Alan Gross —un contratista de la agencia de desarrollo estadounidense USAID, detenido en Cuba entre 2009 y 2014 bajo la acusación de espionaje— a “desestabilizar” a la nación caribeña, aunque adentrándose en la investigación se dio cuenta que existía más bien “una incapacidad de abordar el tema” de parte de las autoridades las autoridades.Bolivia

Evo Morales, presidente de Bolivia

Tras este rol en Washington entre 2010 y 2012, trabajó en Pakistán con la labor de “reconstruir la imagen de EEUU luego de la muerte de Osama Bin Laden en Abottabad”. Allí, Brennan incentiva los programas de becas, trabajos de USAID y aumenta las reuniones de cooperación. Este sistema de influencias es el que aplicará en Bolivia a su llegada en 2014.Brennan trabajó con bajo perfil durante un año y medio en el que se dedicó a impulsar el sector cultural de su misión diplomática y luego a investigar en profundidad el espectro político boliviano.

De los cables, dijo Mérida, se desprende que “procuraba conseguir información muy sensible de opositores, de figuras o de contactos dentro del gobierno”. Entre esas figuras influyentes con las que se reunió se encuentra el periodista Carlos Valverde, quien destapó el ‘escándalo Zapata’ sobre un supuesto hijo extramatrimonial del presidente Evo Morales.

“La prueba más fuerte de la posible injerencia e intervención de Brennan en la política boliviana es su reunión con Valverde. A partir de esa reunión, un mes después, se da el escandaloso caso Zapata de la mano del señor Valverde”, comentó Mérida.

El paralelismo entre el caso de Zoilamérica Narváez en Nicaragua y el caso en Bolivia es inevitable, a criterio del experto: ambos son casos impulsados desde espectros opositores y posiblemente apoyados por EEUU para afectar la imagen de los mandatarios, no alineados con las políticas de Washington.Recientemente, Evo Morales dijo que no dudaría en expulsar a Brennan si se entrometiese en los asuntos bolivianos, si bien la misión del diplomático termina en breve y ya se sabe que lo suplantará Bruce Williamson, con experiencia en México en los inicios de la ‘Guerra contra las Drogas’.

En 2008, el Gobierno de Bolivia expulsó del país al entonces embajador de EEUU, Phillip Goldberg, por sus acciones de ‘poder duro’ que incitaron la violencia dentro de Bolivia y que pusieron bajo amenaza la integridad del Estado, explicó Mérida. El accionar de ‘poder blando’ Brennan, dijo, “fueron mucho más efectivas porque terminaron dando en el clavo al atacar y dañar la figura” de Morales.