La economía boliviana sólo creció a un ritmo del 3,94% entre julio de 2016 y junio de 2017, por lo que este año no se pagará un segundo aguinaldo.

“El crecimiento a 12 meses, vale decir de julio de 2016 a junio de 2017 es de 3,94%, inferior a lo que establece el Decreto del segundo aguinaldo”, informó en conferencia de prensa el ministro de Economía, Mario Guillén.

El pago de un segundo aguinaldo es vigente desde noviembre de 2013 cuando el gobierno aprobó el decreto supremo 1802 que establece pagar un segundo aguinaldo en cada gestión fiscal, cuando el crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) supere el cuatro punto cinco por ciento (4,5%).

Según Guillén las actividades económicas que presentaron un comportamiento dinámico en el período acumulado a doce meses son la agricultura, pecuaria, silvicultura, caza y pesca que tuvieron un alza de 6,30%; además, los de establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios a las empresas crecieron 6,24%; y el transporte y almacenamiento 6,19%.

Sin embargo, la actividad del petróleo crudo y gas natural presentaron una contracción de 5,82% a 12 meses, con una incidencia negativa en el crecimiento de PIB.

La posibilidad de no lograr el nivel de crecimiento esperado ya fue anticipada por autoridades de gobierno que atribuyeron el hecho, en parte, a la falta de ejecución presupuestaria.

El 17 de octubre el presidente Evo Morales puso en duda el pago del beneficio. “Casi estoy seguro, tal vez esta vez (este año) no lleguemos, pero el próximo año estoy casi seguro que otra vez vamos a crecer (sobre) 4,5% y por tanto habrá doble aguinaldo”, dijo.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) también había expresado su preocupación por considerar que ese pago provoca más perjuicios que beneficios.

Según estimaciones de la CEPB el pago del doble aguinaldo demandó del sector la erogación de mil millones de dólares, aunque el pago sólo beneficia a un máximo del 18 por ciento de la población.