(ABI).- Mirtha Quevedo, que fue ministra del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, ‘Goni’, afirmó que Carlos Mesa participó de “todas las cosas” que pasaron durante el denominado ‘octubre negro’ en 2003, cuando más de 60 personas murieron por una represión militar que terminó con la huida de varias autoridades de ese gobierno y que a la fecha son procesados por genocidio.

En una entrevista publicada el miércoles por el diario Página Siete, Quevedo recordó que Mesa era vicepresidente de Sánchez de Lozada y, por ello, estuvo al tanto de las medidas políticas para reprimir una revuelta popular en rechazo a la exportación de gas a Estados Unidos por puertos chilenos.

Quevedo, que reside en Lima-Perú, como refugiada política, dijo que el Decreto Supremo suscrito por Sánchez de Lozada y su gabinete ministerial en octubre de 2003, para trasladar combustible de la Ciudad de El Alto a La Paz, era de conocimiento de Mesa y que, por tanto, “dio luz verde” a esa norma, que ocasionó varias muertes por acciones militares represivas instruidas por el gobierno de Goni.

“De un Decreto (Supremo) para bajar combustible (de El Alto a La Paz), no era nada que autorizaba que se utilice armas, que se mate y además existe ahí una situación que siempre la he mencionado: cuando se firmó ese decreto, ese decreto era de conocimiento de Carlos Mesa, y Carlos Mesa era vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada. Carlos Mesa dio luz verde a ese decreto”, sustentó.

Además, dijo que “Mesa estuvo presente en la residencia de San Jorge, en La Paz, cuando se reportaron esas muertes y fue partícipe de todas las cosas, incluso en ese momento había miembros de la Iglesia hablando con el Presidente y con la coalición”.

La exministra de Sánchez de Lozada reveló también que, en ese entonces, el expresidente Jaime Paz Zamora y el líder de Nueva Fuerza Republicana (NFR), Manfred Reyes Villa, aliados del gobierno de Sánchez de Lozada, también tomaban decisiones.

Quevedo afirmó que Mesa traicionó a Sánchez de Lozada al no decretar amnistía al gabinete y al Alto Mando Militar y no así a los que generaron el conflicto de octubre de 2003, una vez que asumió la presidencia, tras la fuga del entonces jefe de Estado.

“La traición se puede evidenciar cuando, después de posesionado, da dos decretos de amnistía a la gente revoltosa, a los que generaron el conflicto y a los que estaban en el gabinete y al Alto Mando Militar no les llega esa amnistía, no hay esa figura jurídica”, subrayó.