Más de 1600 policías realizaron el domingo, desde las 6 de la mañana, un operativo para desbloquear la carretera que une La paz con Copacabana. Según las denuncias de los pobladores la acción dejò el saldo de más de 30 detenidos.

Esa ruta estaba bloqueada por pobladores de Achacachi que exigen la renuncia del alcalde Edgar Ramos -del partido del gobernante MÁS- además de la liberación de dirigentes vecinales que denunciaron actos de corrupción del cuestionado munícipe.

Esa carretera fue tomada hace dos semanas por pobladores que luego entregaron en liderazgo a Felipe Quispe Huanca. El “Mallku”, como es conocido ese dirigente campesino, es quien en los años 90 organizó el Ejército Guerrillero Tupac Katari (EGTK) y en el 2003 dirigió la movilización que terminó con la huida del expresamente Gonzalo Sánchez de Lozada a Estados Unidos.

“Hermanas mujeres, no podemos aceptar más corrupción, no tenemos miedo de morir, estamos reclamando lo justo, que este alcalde vaya a la cárcel”, dijo la dirigente Lidia Yujra a radio Panamericana.

Los vecinos de Achacachi comenzaron a movilizarse después que el alcalde Ramos se negara a entregar un informe a la junta vecinal de esa población. Esa negativa provocó una escalada de violencia a raíz de la cual fueron encarcelados dirigentes vecinales críticos al alcalde quien es miembro del partido de gobierno.

“Con esto no nos han dispersado, ahora vamos a emplear otro tipo de estrategia, posiblemente vamos a resistir, si es posible todo el año, no le vamos a dejar dormir al Gobierno”, dijo “El Mallku” a radio Panamericana.

El Defensor en entredicho

En días pasados el defensor del pueblo, David Tezanos, había denunciado que el dirigente de los “Ponchos rojos”, Modesto Clares, había sido secuestrado por los movilizados y hasta dijo que su vida corría peligro.

Sin embargo Clares apareció y desmintió las afirmaciones de Tezanos, quien es muy criticado por su afinidad a las posturas del gobierno. El dirigente dijo que se encuentra en el lugar por voluntad propia y cumpliendo sus obligaciones de dirigente.

“(Los pobladores) dicen tanto tiempo hemos pedido el dialogo no nos han escuchado, hermano provincial usted es pues la máxima autoridad, por eso yo me he quedado voluntariamente por apoyar a la gente, yo no puedo decir que estoy secuestrado”, dijo el dirigente a periodistas de El Deber en el lugar del conflicto.

“El Defensor del Pueblo (…) me dijo que no va estar la Policía”, por esa razón “yo he dicho hermanos no va haber ningún Policía se los garantizo y me comprometí con los hermanos pero entonces ¿quién falla?”, agregó el dirigente.
Tezanos había informado que el dirigente de los Ponchos Rojos, una organizacion afín al gobierno, era rehén de los pobladores de Achacachi y este le habría pedido, mediante una llamada telefónica, que indiquen a la Policía que no intervengan el bloqueo porque su vida corría riesgo.

Diálogo se aleja

Antes de la intervención policial se hablaba de la instalación de una mesa de diálogo para buscar soluciones al conflicto. Sin embargo las posibilidades dela mismo diálogo parecieron alejarse después que la policía detuviera a dos mujeres al término de una espectacular persecución a un minibus.

“No vamos a dialogar, con esto, vamos a resistir más. No le vamos a dejar dormir al Gobierno. Vamos a implementar otro plan, una táctica de lucha achacacheña”, agregó Quispe.

La presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Amparo Carvajal, dijo que hubo violaciones a los derechos humanos durante la intervención policial.

Mientras voceros de la Diósesis de El Alto dijeron que la intervención policial frustró los intentos de diálogo que buscaban encontrar una solución al conflicto.