(ABI).- El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró el lunes que la intervención policial en el desbloqueo de la carretera La Paz-Copacabana fue para salvaguardar vidas, porque grupos radiales de Achacachi, que portaban armas de fuego y dinamitas, buscaban un enfrentamiento con campesinos de esa región que defienden al alcalde Edgar Ramos y rechazan un golpe municipal.

En una conferencia de prensa, Romero dijo que el Gobierno y la Policía esperaron 26 días para que la racionalidad se imponga en ese conflicto que alienta el Comité Cívico y la Federación de Juntas de Vecinos del área urbana de Achacachi que exigen la renuncia de Ramos por supuestos actos de corrupción.

En Achacachi se ha producido “una polarización” entre los pobladores urbanos y “lo que asomaba era un enfrentamiento, porque la movilización de los Ponchos Rojos era hoy día. Si no se desarrollaba este operativo policial de auxilio y protección a la vida e integridad física de nuestros hermanos de Omasuyos, de Achacachi, seguramente en las siguientes horas estaríamos lamentando hechos de gran magnitud, hechos violentos”, explicó.

En ese operativo que se realizó la madrugada del domingo, un policía recibió un impacto de bala durante el desbloqueo; los manifestantes mantenían secuestrado al dirigente de los campesinos Ponchos Rojos, Modesto Clares, que fue rescatado.

“La conjunción de estos dos aspectos, división urbano rural por un conflicto político de carácter local, agravado por el secuestro de un dirigente de Ponchos Rojos ponía en inminente riesgo de enfrentamiento fratricida entre comunarios originarios de Omasuyos y Achacachi, un enfrentamiento que posiblemente derivaría en un derramamiento de sangre con pérdida de muchas vidas humanas”, complementó Romero.

Recordó que el Ministerio de Gobierno denunció que gente movilizada en el bloqueo en la carretera a Copacabana “estaba portando armas de fuero y que además se había provisto de una serie de dispositivos y artefactos explosivos, particularmente dinamita”.

“Habíamos señalado también que en la movilización habían personas encapuchadas que fueron incrementando su número (…), habíamos advertido que una provocación de parte de estos grupos encapuchados con arma de fuego podría pretender derivar en generar bajas para poder responsabilizar al Gobierno nacional o a la Policía Boliviana, por eso pacientemente hemos aguantado”, agregó.

El Ministro de Gobierno dijo también que el dispositivo policial se mantendrá en las inmediaciones de Achacachi con fines preventivos y en alerta para proteger a los pobladores de posibles reacciones del grupo intervenido en la víspera.

“Las amenazas de confrontación no han desaparecido del todo”, advirtió al recordar que en febrero de este año el grupo que exige la renuncia del alcalde Edgar Ramos promovió una ola de saqueos, quemas y violentas movilizaciones en Achacachi.