A 235 años de la muerte de Bartolina Sisa, nuevamente resurge la voz de las mujeres aymaras, ese es el caso de la Asociación de Madres de Achacachi “Gregoria Apaza”, quienes en mes de agosto arribaron a la ciudad de La Paz cantando: “Achacachi chacha marka… Achacachi valeroso, Achacachi libertad… Evo Morales mentiroso”. Esto para exigir la liberación de sus dirigentes que están recluidos en la cárcel de San Pedro y la renuncia del Alcalde, Edgar Ramos.

Así como en tiempos de Colonia, cuando Bartolina Sisa, Micaela Bastidas, Gregoria Apaza y otras mujeres lucharon contra el yugo español; en la actualidad, las Madres de Achacachi luchan junto a sus espososen contra de la corrupción y los actos totalitarios del Estado Plurinacional, que sigue siendo colonial e inquisidor.

En sentido, nuestro interés es analizar el significado y el mensaje del canto épico de las mujeres de Achacachi, quienes han lidiado en contra del poder Leviatán del Estado Plurinacional, que les reprime cuando expresan su voz de protesta; porque los actores políticos del gobierno quieren “cuerpos dóciles” y una sociedad cuartelaría, tal como señalaba el pensador Michel Foucault, en su momento.

Sin embargo, el espíritu combativo de los grandes héroes indios, todavía vive en la conciencia colectiva de los aymaras, quechuas y otros pueblos que nunca aceptaron la dominación y la explotación. Por esta razón, las mujeres de Achacachi retornan al campo político, cantando: “Achacachi chachamarka”, al decir esto, no están expresando una mentalidad machista y patriarcal, como pensarían algunas feministas; sino están manifestando la valentía de un pueblo capaz de enfrentar a un gobierno oligárquico y represor de sus dirigentes, por eso dicen: “Achacachi valeroso, Achacachi libertad”. En verdad, el pueblo de Achacachi es símbolo de la libertad, porque desde allí germinaron las voces de libertad y autoemancipación de los aymaras en otros tiempos, como en octubre de 2003. En el actual contexto, la rebelión de Achacachi nuevamente muestra el espíritu combativo que busca la libertad de sus dirigentes y de las organizaciones sociales que están en una situación de cooptación y sumisión por parte del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS).

 

Y cuando expresan: “Evo Morales mentiroso”, ponen a la luz el doble discurso demagógico que tiene el Presidente, como los doctores de dos caras de Charcas, pues dice una cosa para luego hacer otra. Así por ejemplo habla de la defensa de la Madre Tierra y luego promueve la construcción de la carretera por el centro del TIPNIS, que es un territorio pulmón de la Madre Tierra.

Asimismo, en el canto de las Madres de Achacachi se escuchó decir: “Evo Morales… maricon”, eso expresa que el gobierno no es capaz de dar la cara al pueblo y retomar sus principios de “gobernar obedeciendo al pueblo”, sino que impone su poder a través de la justicia instrumental y los aparatos represivos del Estado, así persigue a los dirigentes de las organizaciones sociales críticos. En consecuencia, la lógica colonial del poder se reproduce como imposición vertical que obliga la obediencia del pueblo.

Finalmente queremos señalar que el canto épico de las mujeres de Achacachi no está separado de las luchas de sus esposos que se encuentran en los puntos de bloqueo en la carretera a Copacabana, de ahí, la importancia de la diarquía del poder, que es una política compartida entre varones y mujeres, pues en las luchas y movimientos indígenas se muestra la fuerza de la mujer y la fuerza del hombre, así como Tupak Katari y Bartolina Sisa lucharon juntos hasta el final. Estas prácticas están tan presentes en la subjetividad y en el actuar de los aymaras, quechuas y otros pueblos. Por esta razón, en sus diferentes levantamientos vemos esa lucha complementaria de varones y mujeres; por tanto, no se presentan los problemas de género, como algunas feministas quisieran ver.