No me digas que te duele

Que habitas en sombras

Que alguien –quien sabe quién- te acalló

No me digas que te habitan

Las desgracias. Las heridas

No me digas que la gracia

Se exilió

No me digas que hay sirenas

Que vagan pero tú no vagas

Porque el silencio no comulga con tu voz

No me digas, nunca me digas

Que hay desiertos

Donde el temor no se respeta

No me digas

Que en la estepa

Todo alarido, estalló

No me digas

Nunca me digas

Que la rabia se extinguió

No me digas

Nunca me digas

Que no puedo contar con vos.