Gonzalo Pérez Bejar / Cambio.- “Apreciaban tanto esos misiles que querían saber cuál era la tecnología. Los han llevado a Estados Unidos, los han desarmado para saber la composición y ver toda la tecnología del momento”. Los involucrados son Marcelo Antezana, Marco Antonio Vásquez, Gonzalo Méndez, Marco Antonio Justiniano, Víctor Hugo Cuéllar Balcazar, David Torricos Vargas, Wilbert Sánchez Sánchez, Ernesto Caballero Ustariz y Gonzalo Rocabado.

Los 37 misiles tierra-aire MHN-5 de fabricación china, entregados en 2005 a los agentes de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, permitieron a Washington acceder a la información electrónica que poseían estas armas para responder a ataques que habían sufrido sus aviones, helicópteros y barcos en diversos países de África y Medio Oriente, donde se encontraban en combate.

Asimismo, los agentes norteamericanos lograron que el país quede desarmado y no signifique ningún peligro en la región, ya que desde los Estados Unidos se lanzó la voz de alerta ante el inminente triunfo electoral del líder sindical Evo Morales, con el argumento de que representaba una amenaza para la seguridad global en la lucha contra el terrorismo.

Los involucrados en este hecho criticado por las autoridades de gobierno son Marcelo Antezana, Marco Antonio Vásquez, Gonzalo Méndez, Marco Antonio Justiniano, Víctor Hugo Cuéllar Balcazar, David Torricos Vargas, Wilbert Sánchez Sánchez, Ernesto Caballero Ustariz y Gonzalo Rocabado.

Sobre estos hechos, el excomandante del Ejército Marcelo Antezana señaló durante sus declaraciones que la destrucción de los misiles había sido impuesta por los Estados Unidos, “ante el inminente triunfo de Morales en los comicios de diciembre (2005)”.

El excomandante de las Fuerzas Armadas Edwin De la Fuente aseguró que los dispositivos que contenían esas armas eran apreciados por la inteligencia norteamericana.

“Apreciaban tanto esos misiles que querían saber cuál era la tecnología. Los han llevado a Estados Unidos, los han desarmado para saber la composición y ver toda la tecnología del momento”, sostuvo.

Si bien Bolivia no cuenta con el poderío financiero ni tecnológico para competir con otras naciones en el tema de armas, De La Fuente señaló que en el mundo rige este comercio, donde las principales potencias buscan contar con lo último en tecnología, y para ello usan todos los medios en la perspectiva de conocer los secretos militares.

“Hay una competencia tremenda entre los fabricantes de armas”, señaló.

SECRETO MILITAR

Para el experto en seguridad y defensa nacional general Luis Alcázar, el tema de los misiles chinos es delicado porque vulnera la seguridad del Estado y por tratarse de armas con tecnología muy avanzada.

“Pero más allá de las particularidades de estos misiles tierra-aire, estaba el hecho de que conformaban la parte sustancial de la estructura Nacional de Seguridad y Defensa de Bolivia, dado que los misiles forman una estructura que permite equilibrar la diferencia que existe en términos de potencial bélico con algún país vecino”, afirmó Alcázar.

Agregó que ese armamento era vital para Bolivia al no poder contar, por ejemplo, con un sistema de ataque aéreo con aviones de primera generación, “entonces podíamos compensar con el uso de los misiles”.

Por eso la entrega de ese armamento para De la Fuente “es inaudito y constituye una muy seria lesión al sistema defensivo que tenían las Fuerzas Armadas en particular, y Bolivia en general”.

En ese sentido señaló que quienes se ven involucrados en este tipo de incidentes deben ser sometidos a procesos especiales, los cuales difieren de un país a otro.

Para el general Alcázar, desde la óptica militar, la entrega del armamento fue una seria lesión a la estructura del sistema defensivo nacional.

“El hecho de que sean destruidos esos misiles es una muy seria afrenta y una deslealtad absoluta a la institución; y una afrenta a la estructura defensiva de Bolivia, por cuanto su disponibilidad nos ponía en un nivel mayor defensivamente frente a cualquier ataque militar externo”, sostuvo.

Indicó que las consecuencias por develar secretos militares fueron asumidas por el país porque se privó de acceder a más armamentos similares o de otro tipo de condiciones.

“Indudablemente ha tenido cierto tipo de consecuencias, o por lo menos invitó China a someter este tema a un análisis muy serio sobre la calidad y el detalle de la ayuda militar que nos vayan a proporcionar”.

Sobre esto, el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, sostuvo que con esa acción (entrega de misiles chinos) se dañó la imagen del país.

“Imagínense el daño que significa, porque con qué garantía un país amigo nos puede transferir tecnología si nosotros entregamos esta calidad de equipo a otra potencia. Eso va en contra de cualquier principio de relaciones internacionales”, afirmó el Ministro.

En tanto que el presidente del Estado, Evo Morales, dijo que el hecho ha generado desconfianza de otras naciones respecto al país.

“Claro ¿para qué nos van a vender o donar material bélico, para después entregárselo al gobierno de Estados Unidos? Es muy grave lo que hicieron”, declaró el Jefe de Estado en conferencia de prensa.

Morales censuró el accionar de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, que condenó a tres años de presidio a los responsables, pese a que, dijo, cometieron “traición a la Patria”.