La Policía desarticuló una red de tráfico de armas al detener a 12 personas e incautar 26 armas de grueso calibre que se presume eran destinadas para fines delictivos.

“Los operativos se han realizado desde hace un mes con un trabajo de investigación realizado de forma profesional y contundente por nuestra policía, que logró desarticular una red que introducía armamento de forma ilegal desde Chile”, explicó el ministro de Gobierno, Carlos Romero, en una conferencia de prensa realizada en Santa Cruz.

Según un informe de la Fiscalía General fueron secuestradas 25 fusiles de asalto AM-15 calibre 5.56 cada uno con dos cargadores, un rifle calibre 30-06, 75 proyectiles calibre 30.30 y 10 proyectiles calibre 5.56. Además fueron retenidos 3 automóviles, 1 camioneta 2 jeep y dinero en efectivo.

Romero dijo que tras los primeros indicios descubiertos hace un mes se logró establecer vínculos  con un proveedor en Estados Unidos, cuya identidad ahora es investigada para determinar que alcances tuvo esta red con bandas delictivas que estarían articuladas en Brasil.

El ministro dijo que el trabajo de investigación fue desarrollado en diferentes localidades del país desde el 2 de agosto, a través de distintos allanamientos ejecutados principalmente en Santa Cruz.
Durante la audiencia de medidas cautelares, desarrollada en el Juzgado Nº 10 de Instrucción en lo Penal, el Ministerio Público presentó los elementos de convicción que demuestran la participación de los imputados en el hecho ilícito.

“La comisión de Fiscales también acreditó los riesgos procesales como el peligro de fuga y obstaculización de la investigación, razón por la cual el juez dictó la detención preventiva”, dijo el Fiscal Departamental de Santa Cruz, Freddy Larrea.

Los imputados son Kelver Machu Medina, Alberto Dorado Ramos, Juan de Dios Chávez Torrez, Carlos Reynaldo Ruiz Diez, Rubén Aguirre Banegas, Luis Fernando Gius Peinado, Miguel Ángel Suárez Cuellar, Julio César Suárez Saucedo y José Dorado Medina.

Además otras cinco personas fueron puestas a disposición de la autoridad jurisdiccional para su liberación correspondiente, porque se estableció que habían sido aprehendidas cuando se encontraban de manera ocasional en los lugares donde se desarrollaron los operativos policiales.

El caso fue descubierto cuando una persona ofrecía armas de fuego de grueso calibre por inmediaciones del parque urbano.

Según el comandante departamenal de la Policía de Santa Cruz, Rubén Suárez, el cargamento fue introducido a Bolivia por distintos puntos de la frontera y dijo que las armas son muy similares a las que fueron utilizadas en atracos a las empresas Brinks y Eurochronos.