Aumenta de $us 1,70 a 2,51 la tarifa para 36 mil industrias: 48 %. El alza impactará en el precio del cemento, alimentos, bebidas y textiles. Productores en emergencia: consumen la mitad del energético en alza. Gobierno aplica otra “medida neoliberal” luego del incremento, hace dos meses, del 3% al consumo de electricidad.

En estado de emergencia debido a que el Gobierno aumentó el precio interno del gas natural en un 50%, los industriales del país y otros sectores productivos —preocupados porque las alzas serán cargadas a los consumidores populares— denunciaron como duro golpe al sector, que ya, desde mediados de junio pasado paga un 3% adicional por la factura de electricidad.

“El incremento en un insumo tan importante va a tener un impacto en los precios de los productos al consumidor, sobre todo en las industrias que hacen uso intensivo del gas, como las cementeras, las industrias de alimentos y las textiles”, dijo el presidente de la Cámara de Industriales, Horacio Villegas.

El incremento calificado por expertos como “otra medida neoliberal” se produce a una semana de otra acción cuestionada al gobierno de Evo Morales como la apertura a la penetración, por parte de 30 mil cocaleros, del parque y territorio amazónico TIPNIS, que al haberse abrogado su intangibilidad quedó inerme ante la voracidad de tierras de cultivadores de coca ligados al mercado ilícito de la cocaína.

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) no descartó el reajuste de precios en sus productos al consumidor final, debido al incremento de la tarifa de gas natural a todas las industrias en un 50 % a partir del 15 de agosto de 2017, dispuesto por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Para Villegas,  “definitivamente significará un incremento de costos y probablemente tenga que haber un incremento de precios”.

“La CNI manifiesta que la aplicación de la citada resolución restará productividad y competitividad a la industria nacional e impulsaría el incremento del contrabando y la importación de productos manufacturados, por lo que pedimos al presidente la deje sin efecto”, señaló la Cámara.

La entidad estima que  el alza  representaría alrededor de Bs. 130 a 150 millones. La tarifas anteriores estaban en $us 1.70 el millar de pies cúbicos y con el ajuste, subieron a $us 2.50, que significa un 48%.

Recordó que de 288.360 empresas registradas a junio de 2017 un 12% son industriales y que más del 90% tienen como principal matriz energética el uso del gas natural.
El mercado interno consumió 64,4 millones de pies cúbicos de los cuales el 50,6% fueron demandados por la industria,  la actividad comercial absorbió 38,5%, el doméstico 7,9% y GNV 3%, según cifras oficiales.

La dirigencia de la CNI destacó el jueves por la noche que el alza representará erogaciones por Bs 150 millones por año, lo que genera un desincentivo para la industrialización.

Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) autorizó el pasado 13 de agosto  el incremento del precio del gas natural para el uso de las industrias y la  disposición entró en vigencia el  15

“Es contradictoria con el repetido discurso gubernamental de desarrollo industrial manufacturero y el cambio de la matriz productiva del país”, sostuvo el presidente de la CNI, Horacio Villegas. Su aplicación restará productividad y competitividad a la industria nacional, impulsará el crecimiento del contrabando y la importación de productos manufacturados, agregó.

“El  incremento tarifario impuesto plantea un tratamiento discriminatorio contra la industria porque es el único que pagará el costo de la caída de los ingresos estatales por efecto de los precios internaciones”, dijo Villegas.

Para el caso de una industria regional como  Fancesa en Sucre, Chuquisaca, se estimó un gasto mensual de tres millones de bolivianos   que  con el incremento ascendería  a  4,5 millones, lo que en  un año representa una diferencia de 18 millones de bolivianos.

En el eje central del país, la cementera Soboce de La Paz, calculó que  el incremento de casi el 50% en el precio del gas natural tendrá un  impacto sobre sus  costos  en más de 22 millones de bolivianos, y tendrá impacto en el precio de sus productos.

“Lamentablemente, cuando el costo de producción se incrementa, las empresas dejan de ser competitivas y ven afectados sus planes de inversión y generación de empleo, ya que estos se ven reducidos”, añadió la compañía.

“Es una medida neoliberal,  comentó a Página Siete Álvaro Ríos, especialista del sector  hidrocarburos.Éste es un impacto a los costos que se da a la industria y que sin duda nos imaginamos muchas de ellas la trasladarán a sus precios finales y a nosotros los consumidores”, agregó.

Las tarifas o precios para gas natural del sector industrial estuvieron fijos por casi 15 años y ahora se ha dictaminado una subida gradual de precios con aumento de volumen, es decir los que más consumen pagan más hasta aproximadamente un 50% más del precio plano que se tenía vigente, recordó. Ríos

Por otra parte, recordó que por efecto de las políticas gubernamentales de los últimos años, YPFB y ENDE “se quedan sin recursos”.

“Primero el 3% de subida de electricidad y ahora los precios de gas a la industria. Son sin duda medidas neoliberales necesarias que las apoyamos. Sin embargo, le pedimos al Gobierno y a ENDE e YPFB, transparencia en el uso de nuestros recursos económicos en estas empresas”, señaló Ríos.

Jorge Arias Lazcano, presidente de la Cainco-Santa Cruz, dijo  a El Deber que el efecto se agrava más aún porque la desaceleración económica está disminuyendo los ingresos de las empresas.

En una ronda de entrevistas con empresarios que realizó el diario cruceño, Arias subrayó a que con esta medida de la ANH, el sector industrial llegará a pagar $us 2,516 el MPC, lo que tendrá serios efectos en la economía de las empresas, pues llegaría a más del 50% de incremento, y en algunos casos superaría el 85%.

Alfonso González, gerente de Nestlé, explicó que los nuevos precios van a generar un impacto negativo. “Tenemos previsto reunirnos para analizar las implicancias del tema y tomar nuestras previsiones al respecto, la medida nos toma de sorpresa”, indicó.

Para Carlos Rupay, gerente de Gladymar, los  costos se han incrementado por factores como el aumento de salario y el tipo de cambio (frente al mercado externo) y las dificultades son críticas por efecto del contrabando desde Brasil y no es fácil subir precios.