Inseguridad energética: la polémica está servida, dice la fundación Jubileo, que cuestiona el  modelo populista y extractivista

 

El gobierno boliviano ha desestimado informes, sobre la baja de reservas gasíferas del país, arguyendo que los datos de la crítica  son desactualizados y no consideran descubrimientos recientes.

Pero ello no alcanza para disipar los temores de que el país hubiera ingresado en una etapa de inseguridad energética y que las exportaciones futuras de gas podrían estar comprometidas, afirma la Fundación Milenio, de manera que  “la polémica está servida y lo que hoy más que nunca se precisa es aportar información técnica y análisis consistentes, para una discusión informada”.

Con base en estudios del experto  Mauricio Medinacelli sobre la reposición de reservas en los últimos años, la FBundación señala que  a partir del año 2017 las necesidades de gas natural suman aproximadamente 0.92 TCF por año.

“Vale decir que las reservas probadas de gas natural, estimadas al año 2015, podrían ser útiles por 8.8 años más; aproximadamente 2.5 años menos al resultado otorgado por el indicador Reservas   versus Producción.

“Considerando proyecciones razonables de los perfiles de producción de los actuales campos productores de gas, y también el crecimiento de la demanda por este producto, tanto en el mercado interno como externo, lo que surge en el horizonte son déficit de abastecimiento ya en el año 2017, bajo las condiciones actuales”.

Ello, agrega, debido a que el crecimiento de la oferta tiene un ritmo menor al crecimiento de la demanda.

En el fondo se trata de evidencias de los efectos contraproducentes de un enfoque de política que ha sacrificado las inversiones en exploración de nuevas reservas a la maximización de ingresos inmediatos para el Estado, con la sobreexplotación de los campos existentes, al límite de su agotamiento.

Concluye también que la mayor parte de la inversión petrolera ha sido dirigida a la explotación de reservas antes descubiertas, con el resultado de un fuerte incremento en la producción de hidrocarburos, pero, y sobre todo, de la disminución en la tasa de recuperación de reservas de gas.

“El problema ahora es que, en ausencia de descubrimientos de campos nuevos, la disponibilidad de reservas podría no ser suficiente para garantizar la renovación de un contrato de largo plazo con Brasil, lo cual, de confirmarse, significaría la pérdida eventual de su principal fuente de ingresos externos, además de ponerse en riesgo la provisión de gas para el mercado”

http://www.fundacion-milenio.org/coy-344-incertidumbre-sobre-reservas-de-gas-natural/

.