YPFB hizo inaugurar dos veces la planta al presidente Morales en 2014 y 2016. Sus ejecutivos no informaron optimamente de las cantidades producidas ni de los destinos del LNG producido. Debía generar hasta el 2020 por encima de 120 MM $us y hasta el 2025 más de 300 MM $us. (Imagen:  la Estación Satelital de regasificaciòn y gas domiciliario en Villazón, frontera con Argentina Foto: José Luis Quintana/YPFB/ABI, diciembre de 2016)

A la planta de licuefacción, se suman las estaciones de regasificación en 27 municipios y la exportación a LNG a por lo menos tres países vecinos. Si la planta de LNG no funcionara, tanto las ERG como los planes de exportación son inútiles, advierte el exporto en hidrocarburos, Hugo del Granado, en torno a este problema no abordado en profundidad por la estatal petrolera, pese a que se encuentra en estado de reingeniería y de transparencia isntitucional e informativa.

La planta de LNG no opera con normalidad

-Hugo del Granado Cosío

El mes de mayo hubo denuncias en sentido de que la planta de licuefacción de gas ubicada en Río Grande estaba paralizada. Estas denuncias se tradujeron en un pedido de informe escrito al Ministerio de Hidrocarburos, formulado por el senador Óscar Ortiz, quien indicó que debido a un posible mal diseño técnico de la empresa constructora, la planta de gas natural licuado (LNG) se encontraría paralizada desde hace un mes.

Según el senador Ortiz, la empresa constructora no pudo incluir los equipos para separar el mercurio del gas que viene de San Alberto y San Antonio, situación que terminó de arruinar la planta. (El Deber 14.06.2017)

Los técnicos de YPFB declararon rápidamente a la prensa que la planta se encontraba funcionando y que en mayo, para realizar trabajos de mantenimiento, tuvieron que pararla, pero una vez concluidas las labores volvió a funcionar (ídem). Aseguraron también que se estaba enviando con normalidad el LNG a las estaciones de regasificación (ERG); sin embargo, este último dato fue desmentido por los usuarios de estas estaciones, porque los cisternas no llegaban a sus respectivos destinos.

Horas después, YPFB admitió haber tenido problemas, no de mantenimiento y tampoco el mes de mayo. Sostuvo que la planta se encuentra funcionando y que para realizar trabajos de mantenimiento tuvieron que pararla momentáneamente. Declararon que: “Es una falacia que haya un problema de mercurio y que eso provocó daños en la infraestructura de la planta …”. ( “La planta actualmente se encuentra operativa gracias a su flexibilidad en el diseño. Si bien hubo un problema en marzo por un expander de nitrógeno, debido a tiempos prolongados de trabajo en las zonas críticas de velocidad, durante el mismo arranque de la planta, el mismo ya fue reportado a la contratista, y se encuentra en una etapa de revisión y análisis.” (AN YPFB 14.06.2017)

Planta de Río Grande, en Santa Cruz (El Deber)

 

Días después, el nuevo presidente de YPFB realizó una visita de inspección a la planta y sostuvo que ésta trabajaba con normalidad y señaló que “la oposición quiso alarmar a la ciudadanía de que no operaba la planta…” (25.06.2017 AN YPFB)

De acuerdo a YPFB las operaciones de la planta están garantizadas mediante boletas de garantía contra defectos de operación, hasta el 23 de febrero de 2018.

Pese a ser una planta nueva, con sólo 13 meses de operación, lo cierto es que tiene problemas,  y aunque no se sabe con exactitud cuáles son; por los pedidos que habría efectuado YPFB de piezas de repuesto a proveedores, se trataría de fallas mecánicas, ocasionadas por la instalación de piezas defectuosas o por problemas inherentes a su operación.

No se descarta la presencia de contaminantes, como el mercurio o la deficiente operación.  Estos problemas ocasionaron daños al turbo expander (piezas críticas en el proceso de enfriamiento), razón por la que YPFB hizo el pedido urgente de piezas de repuesto a Samsung, el proveedor de dichos equipos.

En tanto lleguen los repuestos y se normalice el funcionamiento de la planta, la producción de LNG es mínima, debido a que una de las secciones de enfriamiento tiene que suplir a la que se encuentra dañada. Esta sección ha duplicado su trabajo cubriendo a dos etapas del ciclo. A esto llaman “flexibilidad en el diseño”.

La construcción y montaje de la planta fue adjudicada a la unión de Empresas Sener Ingeniería y Sistemas SA y Ros Roca Indox Cryo Energy SL, en marzo de 2013, por un monto de 137 millones de dólares (MM$us), monto que incluía, además de la planta de licuefacción de gas, 32 cisternas de transporte y los equipos para las 27 ERG. Sin embargo, en el informe del presidente de YPFB de mayo de 2016, se indica que la inversión en el proyecto fue de 258 MM$us, pero en su último informe (enero de 2017), consigna un monto de 208 MM$us; curiosamente, menos de un año después, el monto consignado es menor en 50 MM $us

La planta en cuestión fue inaugurada dos veces por el presidente Morales, la primera en septiembre de 2014 y la segunda en febrero de 2016, y los cisternas con LNG empezaron a despacharse poco después, pero  sólo cinco de las ERG porque el resto no estaban instaladas, como varias de ellas no lo están hasta la fecha. Ni YPFB ni ninguna repartición del sector nunca informaron de las cantidades producidas ni de los destinos del LNG producido.

El Gobierno contempló, además, la idea de exportar LNG a Perú, Uruguay y Paraguay. El Presidente Morales anunció que “(…) esta empresa (se refiere a YPFB), va a instalar GNL en Perú y en Paraguay, YPFB ya va a ser internacional, (…) nuestra YPFB va a prestar servicio en Paraguay y en Perú, una imagen de Bolivia.” (La Razón 07.05.2016)

Con todos estos ingresos, la planta debía generar hasta el 2020 por encima de 120 MM $us y hasta el 2025 por encima de 300 MM $us. (16.02.2016 La Razón).

Por lo descrito se puede apreciar que el proyecto tenía tres componentes: la planta de licuefacción, las 27 estaciones de regasificación y la exportación a LNG a por lo menos tres países vecinos. Si la planta de LNG no funcionara, tanto las ERG como los planes de exportación son inútiles.

A todo lo anterior se añade el hecho de que la contratista del montaje y puesta en marcha de 22 de las ESR, el consorcio Cotienne – Arespa, habría dejado varias obras inconclusas y subcontratistas impagos. Respecto a las exportaciones de LNG y para alivio del gobierno, este frente nunca se concretó. Esta vez su inefectividad le resultó favorable.

A fines del 2015, YPFB adjudicó a la empresa Bureau Veritas Argentina dos contrataciones bajo la modalidad directa, relativas a la planta de LNG y las ERG. La primera, de 7 de octubre de 2015, de fiscalización y puesta en marcha de 22 ERG, por un monto de 954 MM$us, y, la segunda, de 31 de diciembre de 2015, de fiscalización del precomisionado, comisionado y puesta en marcha de la planta de LNG, de ERG’s y cisternas por un monto de 935.9 MM$us.

YPFB tendrá que explicar cuál fue el objeto de gastar 1.890 millones de dólares en dos contrataciones para fiscalizar las puestas en marcha, si después de un año, cuando ya el desperfecto sucedió, YPFB recién reportará al constructor los problemas a revisar y analizar.  (Experto en hidrocarburos, condensado de dos articulos el autor en Los Tiempos y Página Siete).

 

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