Europarlamentario Ramón Jáuregui Atondo (ministro de la presidencia de España en 2011) desaprueba el comentario de los miembros de la Comisión UE en La Paz:

“Dije en mi intervención a propósito de la ley de los niños trabajadores en Bolivia que los países latinoamericanos no aceptan lecciones democráticas de los europeos y por tanto tenemos que ser muy respetuosos de lo que son las decisiones políticas de esos países”.

Al asumir el cargo el 22 de enero de 2006, el Presidente Evo Morales y el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) iniciaron un conjunto de transformaciones estructurales, mediante el cual dieron un nuevo rostro al país considerado entonces el segundo más pobre del hemisferio.

El propio mandatario valoró en varias ocasiones la importancia de estos cambios políticos, económicos y sociales que ubican a Bolivia como una nación en vías de desarrollo, más justa y equitativa.

Con la nacionalización de los hidrocarburos en mayo de 2006, el gobierno sentó soberanía sobre las riquezas mineras nacionales -antes en manos de trasnacionales-, recuperó el control de las empresas estratégicas, al tiempo que comenzó a priorizar la industrialización nacional.

Con las ganancias de las empresas estatales, nacieron varios programas de respaldo a grupos vulnerables como niños (Bono ‘Juancito Pinto’), embarazadas (Bono ‘Juana Azurduy’) y ancianos (Renta Dignidad).

Durante la época del Estado colonial, los pueblos indígenas estaban excluidos de los asuntos del Estado, restringiendo su cultura al ámbito folclórico. Con el gobierno del MAS este panorama cambió. Desde 2007, Bolivia es el único país que ha refrendado mediante una ley la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Autoridades subrayan que las luchas y sacrificios de los campesinos y pueblos originarios son el sostén del proceso de cambio, cuya fortaleza y capacidad para sortear las crisis emanan del acompañamiento de los movimientos sociales en la defensa de la soberanía y reivindicación histórica de los sectores más oprimidos.

Al respecto se constata un sinnúmero de legislaciones y la voluntad política de empoderar a sectores antes marginados como las mujeres, los jóvenes y los propios indígenas.

Según informes oficiales, el país altiplánico es el segundo con mayor representación de féminas en la ALP, después de Ruanda. Más del 50 por ciento de los 166 legisladores son mujeres, mientras 41 curules están ocupados por indígenas y 29 por jóvenes, sector que antes carecía de representación en el órgano legislativo.

En 180 años (1825 a 2005), el país tuvo 23 ministras. Desde 2006 hasta enero de 2017 se han nombrado a 47 mujeres al frente de distintas carteras de Gobierno[1].

Para entender este proceso revolucionario de cambio hay que mencionar la ruptura del BUEN VIVIR con relación al eurocentrismo y a la colonización.

Al respecto el Vicepresidente de la Republica Álvaro Garcia Linera considera que “Existe poca claridad en el mundo occidental, pero también incluso en el propio Sur, de lo que significa, y cómo se traduce en la práctica, el concepto andino de Vivir Bien o Buen Vivir, recogido en las constituciones políticas del Estado Plurinacional de Bolivia y Ecuador.

En principio hay un cierto consenso de que es un nuevo paradigma que nos permite repensar el desarrollo, o más bien buscar alternativas desde valores que nos trae el mundo indígena como la complementariedad y reciprocidad, así como la armonía con la Madre Tierra. Una nueva visión de lo común, en la que la reproducción de la vida, la comunidad, tienen un rol principal que nos permiten mirar el mundo bajo otros parámetros.

Este nuevo paradigma ha permitido en Bolivia dar una orientación, crítica con el capitalismo y la modernidad, a una nueva Constitución Política del Estado, que trata de aplicar el Vivir Bien en un nuevo modelo de Estado (plurinacional), un nuevo modelo territorial (autonómico), y un nuevo modelo económico (economía plural con base en la social y comunitaria), modelos sustentados en los pilares de la descolonización y la despatriarcalización, además de la armonía con la Madre Tierra. Todo esto lleva a la necesidad de construir políticas públicas que salgan del esquema occidental, liberal y moderno, propio del capitalismo, dotándose de un pluralismo democrático y jurídico o incluso un nuevo enfoque de las Relaciones Internacionales que se hacen desde los pueblos, saliendo de la lógica del Estado-nación”[2].

Vicepresidente afirma que Bolivia tiene autoridad moral ante el mundo en lucha antidroga

En marzo de 2016, luego de que Naciones Unidas y la Unión Europea reconocieran los avances del modelo de lucha contra las drogas del país del Altiplano, el país explicó su modelo en Viena.

Bolivia nacionalizó la lucha contra las drogas en el año 2008 tras expulsar a la DEA luego de investigaciones que revelaron procedimientos ilegales contra los campesinos en su base especial de la zona del Chapare, Cochabamba.

Dos meses antes, en setiembre de ese año, el embajador norteamericano, Philip Goldberg, fue declarado persona no grata y obligado a dejar el país.

De acuerdo con el gobierno boliviano, la estrategia estadounidense solo busca intervenir en los países.

“Nuestro plan tiene varios principios: primero América Latina como territorio de paz, la no injerencia, la cooperación y el respeto a la soberanía”, manifestó el gobierno boliviano. “Sobre todo en América Latina esta forma de combatir las drogas ha sido motivo de intervención militar directa e indirecta solapada solo por los intereses geopolíticos de EE.UU.”, apuntó el gobierno de Morales en marzo de 2016[3].

Bolivia tiene “autoridad moral” ante el mundo en materia de lucha antidroga porque produce menos coca que Colombia y Perú y no “mendiga” ayuda, pues utiliza sus propios recursos para hacer frente a ese flagelo de la humanidad, dijo el martes 14 de marzo de 2017 el vicepresidente Álvaro García Linera.

“Usamos dinero propio para luchar contra el narcotráfico, nos interesa lo que digan en el marco de soberanía, si hay narcotráfico es porque hay demanda”, señaló en entrevista con la red ATB.

García Linera respondió de esa manera ante la consulta de por qué se incrementaron los cultivos de hoja de coca legal a 22.000 hectáreas, en la nueva Ley General de la Coca, hecho que generó cuestionamientos en la comunidad internacional.

El Vicepresidente manifestó que la lucha contra el narcotráfico es responsabilidad de todos y Bolivia hace su parte sin depender de nadie, más aún desde que esa política se nacionalizó en el país.

“Los bolivianos no dependemos de ningún país, nadie nos hace un favor, todos asumen responsabilidades, la lucha contra el narcotráfico financiamos con plata boliviana”, mencionó.

Aseguró que se siente orgulloso de la promulgación de la ley de coca porque es una norma que sustituye a la Ley 1008 que llegó a Bolivia en inglés y penalizaba la hoja sagrada, que se consume en el campo.

Afirmó que es falso que se haya aprobado la existencia de más coca en el país, tomando en cuenta que en anteriores gobiernos se contaba con 32.000 hectáreas en 2003, 37.000 en 1998 y en los años 80 se tenían hasta 45.000.

Contrariamente, indicó que “cuando llegamos al Gobierno” se tenían 27.000 hectáreas y en la actualidad habrá 22.000 “cifra que permite garantizar el cultivo tradicional, la industrialización y es menos que todo lo que se cultivaba en años anteriores”, precisó Garcia Linera[4].

Al respecto hay que mencionar la exhaustiva guía básica de por qué el TRANSNATIONAL INSTITUTE TNI – de Ámsterdam que considera que los derechos humanos deben ser la base de cualquier debate sobre el control de drogas[5].

NOTAS

  1. http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=59271&SEO=bolivia-modelo-de-gestion-liderado-por-evo-y-movimientos-sociales
  2. Libro “Socialismo Comunitario: Un horizonte de época”, cuatro ensayos elaborados por el vicepresidente Álvaro García Linera – http://www.vicepresidencia.gob.bo/IMG/pdf/socialismo_comunitario.pdf
  3. http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/el-modelo-de-lucha-antidrogas-boliviano-no-le-gusta-eeu-articulo-654634
  4. http://correodelsur.com/politica/20170314_vicepresidente-afirma-que-bolivia-tiene-autoridad-moral-ante-el-mundo-en-lucha-antidroga.html
  5. https://www.tni.org/es/publicacion/derechos-humanos-y-politicas-de-drogas