Más o menos a las 21:00 del cada 2 de mayo la constelación andina Chakana, o Cruz del Sur europea, estaba como parada en el medio del cielo y  a sus dos lados aparecían los brazos del “laqhampu jawira” o río celestial, la vía lactea.

El cruce en la bóveda celeste ocurrió un poco más tarde este 2017 y los medios reflejaron con diversidad las variantes de la popular y geográficamente extendida fiesta de Santa Cruz Vera, entre ellas como fiesta de la fertilidad. Esta la versión de Los Tiempos con la firma de Laura Manzaneda:

“Veo a muchas parejas que esperan por horas, con lágrimas y rezos, que alguien deje el muñeco, hasta se pelean. Y cuando reciben el milagro, regresan con la wawa para dar gracias”. Así describió la intensidad con la que miles de personas viven la festividad de Santa Vera Cruz o de la fertilidad en Cochabamba, el párroco del antiguo templo, Valerio Pacheco.

Según la tradición, los muñecos que se dejan en la Cruz representan la decisión de las familias de no tener más hijos y dan esperanza a las parejas ansiosas de convertirse en padres. Las réplicas son la esperanza de alcanzar el sueño.

Santa Vera Cruz es la segunda festividad religiosa más importante del departamento. Cada año, recibe 40.000 turistas, el 90 por ciento nacionales.

En 2015, más de 260.000 turistas llegaron a nuestra ciudad. La Dirección de Culturas y Turismo de la Gobernación estima que para la festividad de Urkupiña llegan 40.000, y para Santa Vera Cruz, unos 10.000. Pero el párroco de Santa Vera Cruz calcula que cada año llegan entre 30.000 y 40.000 feligreses.

Según el director de Culturas y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero, la festividad que atrae a más turistas es la festividad de Urkupiña, seguida de Santa Vera Cruz y la Virgen la Bella de Arani.

Sitio astronómico

Valerio Pacheco dijo que Santa Vera Cruz se celebra hace más de 500 años en el mismo lugar, el kilómetro 7 de la Petrolera. “Es la fiesta de la fecundidad humana, de la Madre Tierra, el ganado y la abundancia”, indicó.

Santa Vera Cruz es una festividad en la que predominan la oración y la fe en familia. “Esta es la fiesta de la familia, de la vida, de la abundancia. No hay baile en grande, como en otras festividades; acá las familias se sientan en círculos con las ofrendas y se ponen en oración”, declaró.

La etnopsicóloga Esther Balboa explicó que, antes de la colonia, Santa Vera Cruz era la celebración a la constelación Cruz del Sur, conocida como Chakana, y el lugar era un sitio astronómico donde los amautas y sabios determinaban cómo se iba a comportar el clima. La  gente de diferentes lugares acudía para escuchar las predicciones y comunicarlas a sus ayllus.

“Se iba a ese lugar a escuchar cómo será el cambio de clima. En función de eso, se hacía la petición a la Pachamama e indulgencias para tener alimento, ganado. En una sociedad que era predominante agrícola, se pedía fertilidad”, dijo Balboa.

En el lugar existía una piedra con la figura de una cruz, que fue dinamitada por los vecinos. “Éste era primero un lugar astronómico, que se convirtió en sagrado. Entre el 3 y 5 de mayo, a las 2 de la madrugada, se puede ver la Cruz del Sur en su máximo esplendor”, contó.

Después de la llegada de los españoles, el catolicismo impuso la celebración la cruz cristiana y la denominaron Santa Vera Cruz (cruz de la verdad), en lugar de la Chakana pusieron la cruz de Cristo, que es considerado como Tatala que significa abuelo o abuelito, indicó Balboa. El párroco dijo que Tatala también significa “señor extraño”.

La festividad se caracteriza por las coplas. “Cantamos para alegrarnos. Para que nos dé, hay que pedir cantando”, contó el acordeonista Eufronio Caballero, que viene de Comarapa (Santa Cruz) a la festividad desde hace 50 años. “Le decimos dame salud, dame la wawa, no duermas, estás de sueño, tienes cara de ratón”, dijo Cristina Caballero. Sólo las mujeres cantan las coplas.