Hablamos de onda política, también de onda política populista, especificando este movimiento oscilatorio; sin embargo, debemos entender que se trata no de una onda, sino de múltiples y plurales ondas, es decir, vibraciones, que hacen a esta figura, aparentemente homogénea y única[1]. Cuando, más bien, nos encontramos ante conglomerados y hasta constelaciones de ondas, que hacen a la dinámica de los procesos políticos. Si hablamos de onda y no de ondas, lo hicimos, en principio, por razones de exposición y de ilustración pedagógica[2]. Ahora, se trata de describir mejor este fenómeno vibratorio del acontecimiento político. Se entiende que lo hacemos, al haber asumido el paradigma de la teoría de las cuerdas, como instrumento hermenéutico adecuado, en el análisis de la complejidad dinámica e integrada[3].

Ciertamente, es comprensible que en la perspectiva de la complejidad, enfoquemos el acontecimiento político no solo desde la perspectiva de la complejidad, dinámica e integrada, sino incorporemos, en lo que respecta a los movimientos, desplazamientos, dinámicas, además del carácter asociativo de las composiciones, la perspectiva ondulatoria en el análisis de fenomenologías sociales, políticas, económicas, culturales y ecológicas; atendiendo también a la energía contenida y a la energía desatada. Desde esta configuración compleja, se hace imprescindible tener en cuenta la simultaneidad dinámica del tejido espacio-temporal– territorial-social. Esto exige entender que los fenómenos molares del universo suponen substratos no solo moleculares y atómicos, sino suponen también asociaciones de partículas infinitesimales, de compasiones y combinaciones de la fuerza fundamentales; sobre todo, de acuerdo al avance de la teoría física, asociaciones, composiciones y combinaciones de cuerdas. En otras palabras, conjeturamos que la energía, que mueve al universo, en sus distintas escalas, se manifiesta de manera ondulatoria. Recurriendo a la metáfora de la teoría de las cuerdas, de que el universo es una sinfonía de notas, suponemos que la energía es el motor, por así decirlo, figurativamente, del universo, en sus distintas escalas. Entonces, las propiedades ondulatoria y vibratoria se encuentran tanto en las dimensiones infinitesimales de las partículas, así como en las dimensiones atómicas, también en las dimensiones moleculares; del mismo modo, las propiedades ondulatoria y vibratoria se encuentran en las dimensiones molares. En consecuencia, la hipótesis teórica es que las características ondulatorias y vibratorias se encuentran o se manifiestan en todo el universo, en sus distintas escalas.  Interpretar el acontecimiento político, usando la metáfora de la onda, es entonces pertinente.

Ahora, necesitamos aclarar que no se trata de una onda, sino de dinámicas de ondas y vibraciones, donde la multiplicidad y pluralidad de ondas ocasiona un efecto convergente, dando la impresión de un comportamiento único. Por lo tanto, trataremos de comprender el engranaje integrador de las dinámicas múltiples y plurales de la multiplicidad de ondas singulares, que hacen al acontecimiento político.   En este avance de aproximaciones interpretativas, sugerimos hipótesis metodológicas, que nos ayuden en el propósito.

Dinámicas de las ondas singulares

  1. Así como no hay una fuerza, individualizada, sino campos de fuerza, en concurrencia; tampoco hay una onda sola, sino constelaciones de ondas, que conforman campos. El campo vibrante de las ondas se configura como campo energético. Así como las olas configuran el mar, en su movimiento de flujo y reflujo, se puede decir, por analogía, que las ondas singulares configuran el campo ondulatorio, en cuestión. Aclaremos que no se puede concebir este campo como espacio, sino como espacio-tiempo; en consecuencia, en constante movimiento. La onda política, de la que hablamos, se encuentra configurada por las dinámicas de múltiples y plurales ondas
  2. Visto de esta manera, la onda política populista es como la configuración de múltiples y plurales vibraciones singulares, engranadas, que hacen al proceso político.
  3. Se puede hablar, metafóricamente, de una onda política, de manera concreta, de una onda política populista, porque se configura un engrama integral de la constelación de ondas. Por lo tanto, se trata de comprender cómo se configura esta integración compleja, que articula la multiplicidad de ondas y vibraciones. Para esto, es menester entender las dinámicas vibratorias, que hacen a la integralidad del desplazamiento ondulatorio, que llamamos onda política.
  4. Así como no hay un pez, sino cardumen de peces, así como no hay un pájaro, sino banda de pájaros; de la misma manera, se puede decir que no hay una onda, sino campos o corrientes de desplazamiento de ondas. Los cardúmenes de peces y las bandas de pájaros conforman agregaciones, asociaciones, hasta, incluso, se podría decir, sociedades. ¿Qué conforman los campos de desplazamientos de flujos de ondas?  Sin llegar a decir que en el campo de ondas en desplazamiento, las ondas se asocian, puede concebirse que las ondas se hallan conectadas en su desplazamiento, incluso que se encuentran, de alguna manera, enlazadas.
  5. Se trata de campos energéticos, incluso, yendo más lejos, se trata de no olvidar que el universo mismo es energético. La energía mueve, por lo tanto, hace el universo. La energía es la potencia, en las distintas escalas de universo; potencia que supone la sincronía integral de la energía.
  6. En consecuencia, se puede conjeturar que las constelaciones de flujos de ondas se encuentran como compactas e incluso sincronizadas, abarcando y atravesando las distintas escalas del universo. Esta concepción nos lleva a suponer un universo ondulatorio y vibratorio.
  7. En lo que respecta al acontecimiento político, no solamente se define por la multiplicidad de singularidades, la multiplicidad de procesos singulares, entrelazados, sino por las dinámicas propias ondulatorias y vibratorias del acontecimiento.
  8. Ahora bien, las dinámicas ondulatorias del acontecimiento, exigen, por así decirlo, la comprensión de su conectividad, así como de su presencia compacta en los desplazamientos. En pocas palabras, la pregunta es cómo se ensamblan los conglomerados, las constelaciones, las corrientes de los campos de flujos de ondas.

Hablando de flujos de ondas, para ilustrar, pongamos como ejemplo, la marea, el flujo y reflujo de las olas del mar. Estas olas, en flujo y reflujo, que pueden ser metáfora de las ondas, se mueven por el influjo sincronizado del sol, la luna y la tierra. Diremos, simplificando, que los campos gravitatorios del sol, la luna y la tierra, propagan perturbaciones que se manifiestan en la marea. Podríamos hablar hasta de una sincronía dinámica de los tres campos gravitatorios, que se propaga en el variante y cíclico comportamiento de la marea; además considerando los distintos lugares y regiones donde se manifiesta la marea de manera distinta. Es conveniente separar, analíticamente, lo que son las ondas gravitatorias, de lo que son las huellas dinámicas de la propagación de las ondas, en los espesores de los océanos.  Aunque sabemos que la complejidad dinámica e integrada del planeta, articula ondas gravitatorias y manifestación material de las propagaciones de las perturbaciones, es menester, por el momento, distinguir las ondas gravitatorias, como tales, de las manifestaciones de las propagaciones donde se trazan. Al hacerlo, retomamos la diferenciación física entre ondas y partículas, entre ondas y materialidad corpórea.

Interpretación prospectiva de los flujos de ondas

Las ondas, si bien, pueden estar articuladas a partículas, a materialidades, a corpus, a corporeidades, no son ni partículas, ni materialidades, ni corpus, ni corporeidades. Las ondas son vibraciones, para decirlo resumidamente. Si se quiere, para expresarlo provisionalmente, se trata de energía desplegada en vibraciones.

En consecuencia, parece apropiado diferenciar entre materia, energía y campos o corrientes de desplazamientos de flujos de ondas. Aunque se suponga la conversión o transformación de la energía y materia, sabemos que no es lo mismo. Entonces, ¿qué son las vibraciones y ondas de los distintos campos de fuerzas fundamentales? ¿La energía misma, es decir, las formas de manifestación de la energía? ¿Campos ondulatorios y vibrantes de la relación entre energía y materia? ¿O representaciones matemáticas y físicas de fenómenos complejos? En el último caso, podríamos estar no solo analizando e interpretando la complejidad dinámica, sino atribuyendo existencia singular a las ondas.

No pretendemos responder a estas preguntas, que dejamos a las investigaciones teóricas y descriptivas de la física contemporánea, sino establecer marcos problemáticos en estas cuestiones tan sugerentes como los campos o corrientes de flujos ondulatorios. Dicho esto, podemos pasar a la exposición prospectiva sobre los campos de desplazamiento de las ondas políticas.

Campos de desplazamiento de las ondas políticas

Los campos o corrientes de flujos de ondas políticas trazan sus huellas dinámicas en las corporeidades sociales. Estos flujos pueden ser directamente las manifestaciones de la energía social, tanto correspondientes a las fuerzas capturadas por las mallas institucionales, así como correspondientes a la creatividad de la sociedad alterativa.

Suponiendo que sea así, en aras de la hipótesis teórica, lo sugerente es que la energía social como que cobra, por así decirlo, figurativamente, autonomía. Las mallas institucionales pueden capturar fuerzas sociales y hacerlas andar en función de la reproducción del poder; pero no pueden controlar el juego, aleatorio y necesario, de la energía desplegada. Antes decíamos que las mallas institucionales no pueden controlar los efectos de masa, que se desatan de las múltiples y plurales acciones y prácticas desplegadas en los campos imbricados entre instituciones y devenir social. En otras palabras, las circunscripciones de los planos y espesores de intensidad de las mallas institucionales no abarcan, de lejos, la complejidad dinámica social, menos ecológica.

Interesa entonces, tanto teóricamente, así como descriptivamente, en las investigaciones necesarias, comprender estos campos o corrientes de flujos de ondas políticas, tal como las denominamos, provisionalmente, que, ciertamente, corresponden a flujos de ondas sociales, mucho más, flujos de ondas ecológicas.

La hipótesis prospectiva de corrientes de flujos de ondas políticas, que deriva en la tesis de los campos vibratorios políticos, puede sugerir interpretaciones sobre las contingencias políticas; contingencias no controladas ni por las mallas institucionales, que quedan pequeñas, ni por la sociedad alterativa. Teniendo en cuenta esta posibilidad, vamos a sugerir nuevas hipótesis interpretativas de la crisis de la gubernamentalidad populista, que también llamamos gubernamentalidad clientelar.

Crisis y contingencias de la gubernamentalidad populista

  1. La gubernamentalidad populista, así como toda forma de gubernamentalidad, no controla los efectos masivos que desata. No lo puede hacer pues sus mallas institucionales estatales, así como las redes institucionales civiles, no abarcan ni la totalidad, ni complexiones de los planos y espesores de intensidad articulados sociales y ecológicos.
  2. La gubernamentalidad populista, así como toda forma de gubernamentalidad, funciona con la energía social capturada por las mallas institucionales. Lo hace en contextos y ámbitos sociales, territoriales y ecológicos, donde la energía social y ecológica se desenvuelve desbordando los recortes de realidad de las mallas institucionales.
  3. Al encontrarse y al ocurrir esto, los efectos masivos no controlados, tanto de las acciones y políticas gubernamentales, así como a las acciones y prácticas de la sociedad alterativa, al encontrarse con campos de flujos de onda energéticos, sociales y ecológicos, que, obviamente no controlan, las mallas institucionales, la gubernamentalidad populista se sitúa en distintos contextos de realidad, conformados en la interacción de los diferentes campos intervinientes, planos y espesores de realidad, articulados e integrados, en la sincronización de la complejidad dinámica.
  4. En consecuencia, la gubernamentalidad populista, así como toda forma de gubernamentalidad, no solamente no controla los efectos masivos de las acciones singulares, sino que no logra ni comprender, ni entender, por lo tanto, ni descifrar, los nuevos contextos de realidad
  5. Ahora bien, las distintas formas de gubernamentalidad, inciden, sin control, de manera diferente, en la realización y concreción de los contextos de realidad señalados.
  6. La forma de gubernamentalidad populista, incide de unas maneras convocativas y retoricas, que desatan expectativas populares; esperanzas que se convierten, posteriormente, en frustraciones. Los contextos de realidad, de los que hablamos, pueden resumirse esquemáticamente, por lo tanto, de una manera inapropiada, empero ilustrativa, de la siguiente manera: La forma de gubernamentalidad populista, en un principio, heredera de contextos políticos de movilización social, se encuentra en un contexto todavía de movilizaciones y expectante; después, ante los efectos masivos no controlados, se sitúa en un contexto de incertidumbres, pues todos los actores o protagonistas, tanto estatales como civiles, tanto pertenecientes a la sociedad institucionalizada, así como a la sociedad alterativa, se encuentran desafiados ante la visualización social de la complejidad, sinónimo de realidad. La tendencia, casi general, de la gubernamentalidad populista, es desconocer el nuevo contexto; pretender que se encuentra en el contexto anterior; en consecuencia, entonces, actuar anacrónicamente. Un tercer contexto es como el resultado de este taxativo desconocimiento de la realidad, que lleva a la gubernamentalidad populista, a actuar anacrónicamente, como si se encontrara en un contexto imaginario; desencadenando nuevos efectos masivos no controlados. El contexto de realidad que se conforma, ineludible, es donde la propia forma de gubernamentalidad populista aparece como extraña, incongruente y hasta amenazante en el contexto

[1] Ver Flujos y espesores. https://voluntaddepotencia.wordpress.com/flujos-espesores/.

[2] Ver El descarnado poder, Poder clientelar, El desmoronamiento y Onda política.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/el-descarnado-poder/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/el-poder-clientelar/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/el-desmoronamiento/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/onda-politica/.

[3] Ver Cuerdas compositoras del universo. http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/cuerdas-compositoras-del-multiverso/.