“Si no han advertido cómo voy a planificar; no echo la culpa, somos responsables”, dijo el Presidente en torno al racionamiento de agua. Su ministerio de Economía informó haber asignado 8.417 MM Bs. para riego, saneamiento y agua. No hay capacidad para embalsar 6 hectómetros cúbicos, que serán desperdiciados

El gobierno anunció este jueves que  asignó 1.209 millones de dólares en diez años para fortalecer políticas, programas y proyectos del sector agua, luego que el presidente Evo Morales admitiera que “no hay soluciones estructurales aún” para solucionar el racionamiento en La Paz, ni hubo alertas tempranas.

Lo peor es que en la próxima época de lluvias rebalsarán más o menos seis millones de metros cúbicos, que no podrán ser almacenados en las alturas, porque no hay capacidad en las represas para almacenar, dijo el nuevo gerente de la empresa metropolitana del agua.

Las fallas en el sistema de alerta preventiva gubernamental fueron destacadas este miércoles por el mandatario, quien destituyó a dos autoridades del sector  por los efectos de la sequía que afecta a varios municipios del país.

En La Paz, unas 340 mil personas están sometidas a un severo racionamiento de agua potable con riesgo de que se propaguen focos de infección en escuelas, hospitales y otros espacios vulnerables

Las autoridades relevadas son el director de regulación del sector de agua y el gerente de la empresa estatal del agua en La Paz, EPSAS, luego que al parecer no advirtieron que el nivel del agua en dos embalses cayó a entre 5 % y 8 %, los más bajos en una década.

“Lamento mucho estamos con sequía que afecta, hay este problema, pero se podía racionar, el pueblo entiende, hay este problema, pero si no han advertido cómo voy a planificar, no echo la culpa, somos responsables”, dijo Morales, remarcando que las soluciones serán a mediano plazo.

EPSAS, una sociedad anónima con participación de la alcaldía paceña, que continúa intervenida por el gobierno central ante la pugna de ocho municipios metropolitanos por controlar la futura una compañía local de agua y saneamiento, ejecuta un presupuesto anual de 34 millones de dólares, la mitad de ellos destinados a salarios y bonos de empleados afines al oficialismo.

“En EPSAS estaban compañeros, amigos, algún compadre del director, pero no dieron la información y ahora estamos llorando por falta de agua, por culpa de gerentes y administrativos que no informaron a tiempo”, lamentó el vicepresidente García Linera  hoy a la agencia ABI.

1.200 MILLONES DE DOLARES

El ministerio de Economía y Finanzas, mediante un comunicado emitido este jueves, aseguró que el Gobierno desde 2006 asignó en proyectos de agua, riego y  alcantarillado para los municipios del país 1.209 millones de dólares.

Agua y riego Bolivia, Riego con enfoque de cuenca, Saneamiento básico y Saneamiento en áreas periurbanas son algunos de los proyectos mencionados en 10 años, aunque el gobierno no ha informado cuánta cantidad de agua ha sido acopiada al 2016, en su programa de Cosecha de Agua, publicitada por los medios estatales de comunicación y propaganda.

Los recursos provienen del Tesoro General de la Nación y de crédito externo a fin de  fortalecer políticas del sector. Según los anuncios oficiales de agosto pasado cuando el presidente promulgó 12 decretos “anti sequía”, tan solo Mi Agua y Mi Riego habían costado cerca de 550 millones, ejecutado por el Fondo de Inversión Productiva y Social, a cargo del ex ministro Vladimir Sánchez.

El presidente Morales, inauguró el pasado 8 de noviembre en el municipio de Ocurí el programa Cosecha de Agua, promovido por el Ministerio de Medio Ambiente para enfrentar la escasez. Ocurí es un pequeño poblado de poco más de dos mil habitantes, ubicado en el departamento de Potosí.

Paradójicamente,  Ministerios de Medio Ambiente y Agua y de Relaciones Exteriores, fueron anfitriones esta semana de la convención internacional Ramsar de Conservación y Uso Sustentable de los Humedales Fluviales de la Cuenca del Plata y Humedales Altoandinos, que reúne a delegados de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú y Venezuela.

Entre las observaciones al gobierno por su accionar ante la sequía, opositores pidieron una política nacional para superar crisis en varias regiones del país a causa de  las imprevisiones en la conservación de las reservas hídricas,  y lamentaron se priorice un plan de emergencia sólo para  la ciudad de La Paz.

Samuel Doria Medina, líder de un sector de la oposición, cuestionó la paradoja de que Bolivia haya promovido en Naciones Unidas el reconocimiento del agua como un derecho humano, y que el Presidente “no esté enterado de la situación del agua”, como también admitió Morales.

NO HUBO ALERTA TEMPRANA

La agencia estatal ABI reportó que el mandatario destituyó el miércoles al gerente de EPSAS y al director de la Autoridad de Fiscalización del Agua, porque no alertaron sobre la falta del líquido, y encargó a un nuevo equipo elaborar un plan para solucionar de manera estructural el problema.

Existen algunas personas y autoridades que no acompañan la responsabilidad del Estado, según Morales, por lo que no es fácil “confiar” en las gerencias, con relación particularmente al agua, de acuerdo con la versión oficial.

“Esperamos estos días de alguna manera reponer porque soluciones estructurales no hay todavía, este nuevo equipo presentará un plan a mediano plazo para en base a eso movilizarnos”, señaló.

Saludó la participación de aquellas alcaldías que sumaron esfuerzos para resolver la falta de agua, pero también cuestionó a aquellos gobiernos como de Tarija, que recibiendo gran cantidad de recursos económico no garantizan su participación económica.

Desde hace 10 dias, 94  barrios de la ciudad de La Paz, de 800 mil habitantes y unos 400 mil de población flotante que transita por ella desde los municipios contiguos,  sufren racionamiento del suministro de agua, en medio de protestas de los afectados por la calidad del poco líquido disponible y la posibilidad de infecciones en grupos vulnerables.

PREVISIONES INSUFICIENTES

Las acciones del gobierno estaban supuestamente reforzadas desde que Ejecutivo anunciara, al arrancar el primer trimestre tras la última temporada de lluvias, presuntas previsiones ante las dificultades­­.

“Hay que tener un programa consistente para combatir los efectos de la sequía y las inundaciones, vamos a tener una grave sequía”, dijo el presidente Evo Morales en enero pasado, aunque al parecer se bajó la guardia hasta agosto pasado, cuando, ya entrado el tercer trimestre, proclamó doce decretos.

“Estamos preparados” dijo el 2 de agosto, días antes de la evaluación presidencial del aniversario patrio.

La tarea fue concentrada en cinco ministerios y algunas otras instituciones involucradas pero las respuestas, a decir de los damnificados, entre ellos los agroempresarios, que reportaron a agosto pasado pérdidas por 600 millones de dólares, adolecen de suficiencia.

Las primeras lluvias de septiembre no parecieron disolver las previsiones de varios ministros sobre efectos más duros en octubre y noviembre.

La agropecuaria es la principal actividad económica para 77% de la población rural del país y representa el 13% del Producto Interno Bruto (actual, de 34.000 millones de dólares), en un sistema productivo donde cobertura de riego influye en la productividad.

SIN CAPACIDAD DE EMBALSE, EL AGUA SE DESPERDICIARA

El nuevo interventor de EPSAs,  Marcel Humberto Claure manifestó este jueves al noticiero RedUno que el problema del abastecimiento de agua en la ciudad de La Paz,  se extenderá hasta el 2017 debido a que se prevé otro “año seco”.

“Es posible dos años secos consecutivos,  la situación va a ser difícil el próximo año”, y lo peor es que en la próxima época de lluvias rebalsarán más o menos seis millones de metros cúbicos, que no podrán ser almacenados, porque no hay capacidad en las represas para almacenar.

“En la cuenca Hampaturi  hay dos embalses principales construidos —explicó—: Ajuan Khota que está más arriba y Hampaturi Bajo, entre ambos se está construyendo la represa Hamputuri Alto. Está en construcción hace dos años, ya debió estar concluida. Entonces en esta época de lluvias que viene, la hubiéramos podido cargar, entonces va a volver a rebalsar los embalses pequeños y toda esa agua que son más o menos 6 millones de metros cúbicos que pudo ser almacenado y asegurarnos el suministro el próximo año, no va suceder esto”, indicó.

Para enfrentar la actual emergencia, Epsas logró la aceptación del aledaño  Ayllu Hampaturi, una comunidad ancestral de las alturas de La Paz,  para el trasvase de las aguas del río Palcoma, cerca al nevado Mururata, y con ello se garantiza, no una solución definitiva, sino el cumplimiento de los horarios para abastecer en base al cronograma fijado por la anterior administración, reportó la Cadena Erbol.

El nuevo director de la AAPS, Víctor Hugo Rico, dijo que en La Paz, no se levantará el plan de racionamiento de aguas a distintas zonas, hasta que no cambien las actuales condiciones.