(ABI).- El dirigente de los familiares de las víctimas de la masacre de “octubre negro” (2003), José Quispe, aseguró el domingo que no descansarán hasta que el ex presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-03), acusado por genocidio y refugiado en Estados Unidos, sea juzgado y sentenciado por las muertes de al menos 60 personas y más de 500 heridos.

“El mensaje es que no nos vamos a rendir, vamos a seguir luchando para encontrar justicia, queremos que Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín sean juzgados y llevados a la cárcel”, remarcó en una entrevista con los medios estatales.

Precisó que los familiares de las víctimas de ese luctuoso hecho tienen la firme esperanza de que la justicia “tarda, pero llega”.

“Mañana se recuerdan trece años de la huida de Gonzalo Sánchez de Lozada. La masacre de Sánchez de Lozada nos deja un vacío que hasta el momento no hemos podido llenar, hasta el momento no hemos encontrado la justicia que buscamos. Gonzalo Sánchez tiene que estar en el banquillo de los juzgados e ir a la cárcel por todos los delitos que ha cometido”, remarcó.

Insistió en que los familiares tienen la decisión de seguir en ese proceso para encontrar justicia para los fallecidos y heridos.

Recordó que su hermano murió el 12 de octubre de 2003 en el puente de Río Seco después de recibir un disparo de arma de fuego.

“Mi hermano no estaba participando de las movilizaciones, pero los militares lo dispararon sin razón alguna”, lamentó.

Dijo que los familiares de las víctimas de esa masacre están unidos y aclaró que las esposas e hijos seguirán clamando justicia.

“Las familias se sienten con fuerza, si su esposa ha fallecido de la víctima sus hijos están continuando, en mi caso mi papá estaba dando fuerza y ahora yo estoy aquí, nuestras próximas generaciones seguirán con esta lucha”, sentenció.