El Producto Interno Bruto de Bolivia creció en el 4,43 por ciento entre junio de 2015 y junio de 2016, uno de los niveles más altos de la región, pero en Bolivia insuficiente para que los trabajadores bolivianos reciban el pago de un segundo aguinaldo en 2016.
“El INE informa que el día de hoy, mediante notas dirigidas a los ministros de Economía y Finanzas Públicas y de Trabajo, Empleo y Previsión Social, ha comunicado que la tasa de crecimiento observada del Producto Interno Bruto (PIB) de doce meses anteriores a septiembre de la presente gestión, julio de 2016 a junio de 2017, es de 4,43% (cuatro punto cuarenta y tres por ciento)”, dice un comunicado de prensa.
Con el nivel de crecimiento alcanzado el PIB nominal boliviano llega a 34.000 millones de dólares.
Como pocas veces ocurrió en el pasado la información del INE era esperada por los trabajadores, porque de ella depende el pago de un segundo aguinaldo.
Según el Artículo 5 del decreto 1802 para el pago del segundo aguinaldo “se considerará la tasa de crecimiento observada del PIB de un periodo de doce meses anteriores a septiembre de cada gestión fiscal; información que deberá ser comunicada por el Instituto Nacional de Estadística-INE en el mes de octubre de cada gestión a los Ministerios de Economía y Finanzas Públicas y de Trabajo y Previsión Social”.
El gobierno emitió ese decreto al que se considera como un mecanismo para la distribución de riqueza generada.
Sin embargo los empresarios se oponían a pagar el beneficio, incluso en el caso de que el crecimiento económico del país alcanzara o superara el 4,5%.
“Si bien hay sectores que han crecido bastante este año, otros  como el agropecuario, la microempresa, el forestal, el textil, no se encuentran en condiciones de pagar un segundo aguinaldo”, había dicho el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Roda.