Del 20 al 26 de septiembre de 2016, en la ciudad de Nueva York, los Jefes de Estado y las delegaciones de 193 países participaron del debate general del 71º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU). Los discursos producidos al interior de este órgano máximo de deliberación, expresaron diversos puntos de vista sobre un tema central: el desarrollo sostenible. En ocasión del debate internacional, las alocuciones de los representantes sudamericanos permitieron apreciar el surgimiento de nuevas voces, a manera de correlato de los recientes cambios políticos en el continente.

En efecto, la llegada a la presidencia de Mauricio Macri, Pedro Kuczynski y Michel Temer –en Argentina, Perú y Brasil, respectivamente– ha significado no solamente un cambio de rumbo en la gestión pública en estos países, sino también la generación de un vocabulario propio. Este léxico político se aleja, en los discursos formulados ante la AGNU, del que habitualmente ha venido siendo empleado por otras delegaciones en el foro internacional, notablemente, las de Bolivia, Ecuador y Venezuela .

Así, en las alocuciones del debate general, resulta posible evidenciar que voces como “respeto” (13 veces), “objetivo/s” (12 v.), “desafío/s” (11 v.), “sociedad/es” (10 v.), “diálogo” (9 v.), “seguridad” (9 v.) “democracia” (7 v.), “futuro” (6 v.), “oportunidad/es” (6 v.) o “camino/s” (5 v.) son sustantivos frecuentemente empleados por los Jefes de Estado argentino, peruano y brasilero. Estos vocablos caracterizan las alocuciones mencionadas y dejan entrever un universo de sentido conformado, fundamentalmente, por la planificación y organización (futuro, camino, objetivos, desafíos, oportunidades) además de expresar los valores asumidos por estos representantes (respeto, democracia, diálogo, seguridad) respecto a sus colectividades nacionales (sociedades).

En contraste, los representantes de Bolivia, Ecuador y Venezuela hacen uso de un vocabulario que refiere frecuentemente a palabras como “pueblo/s” (53 veces), “EEUU” (17 v.), “violencia” (15 v.), “muerte/s” (12 v.), “imperial/es” (11 v.), “soberanía” (10 v.), “capitalismo” (8 v.), “élites” (6 v.), “transnacionales” (4 v.) o “Madre [tierra]” (4 v.). Dicho empleo resulta característico de administraciones, cuyo promedio de años al mando de sus países supera ya la década, y que han venido apelando durante este tiempo a un imaginario conformado, entre otros elementos, por una antinomia entre las naciones sudamericanas (pueblos), y una dominación financiera y opresora que vendría orquestada desde los Estados Unidos (EEUU, capitalismo, imperial/es).

Las constataciones precedentes nos permiten observar un singular contraste entre nuevas y viejas voces sudamericanas en los discursos de la AGNU. En el conjunto analizado, destaca un vocabulario que habita un universo semántico de gestión y prospectivo, distanciándose de un otro conjunto léxico evocador de representaciones maniqueas y confrontacionales que, entre otros temas más puntuales (e.g. la demanda marítima boliviana) distinguen las alocuciones de los diferentes países considerados. Vale la pena preguntarse cómo circulará este afluente léxico, que mana de los cambios políticos continentales y se perfila a superar el estancamiento verbal de otras formaciones discursivas latinoamericanas.