(Plataformaenergetica.org y ABI).- El gobierno de Bolivia pagará a las transnacionales 30 dólares adicionales por cada barril de petróleo producido. El costo promedio de producción de cada barril es apenas de 5,7 dólares, por lo que aumentarán considerablemente las ganancias petroleras.

Pese a ser productor de petróleo en menor escala, y el segundo productor de gas más importante de Sudamérica, Bolivia importa gasolina y diesel, carburantes subvencionados por el Estado con cerca de 700 millones de dólares al año. Desde febrero de 2012, el Vicepresidente Álvaro García Linera se reúne periódicamente con representantes de las petroleras Petrobras, Repsol y Total para concertar un programa de inversiones en 2012, y en particular para abordar el desafío de la producción de líquidos.

“Nos hemos reunido con las empresas petroleras que trabajan en el país. Hemos evaluado el año exitoso de 2011 y cómo ahora replicamos en inversiones y producción. En particular estamos preocupados en trabajar la producción de líquidos, el diesel y la gasolina. Del petróleo sale el diesel y la gasolina, y está claro que tenemos déficit”, dijo García Linera el 13 de febrero.

“Bolivia es un país gasífero, consumimos gas, extraemos y exportamos gas, pero ahora lo que nos preocupa son líquidos, en donde tenemos déficit. Queremos mejorar la producción y exportación de líquidos. Estamos viendo distintas opciones de impacto inmediato, que pudieran mejorar la producción, para que el país deje de importar tanto diésel y gasolina”, explicó el Vicepresidente el 27 de febrero, luego de reunirse con los ejecutivos de Petrobras, Repsol, British Gas y la francesa Total.

García informó que la agenda de trabajo con las petroleras socias de YPFB tuvo que ver con los tiempos en el ámbito de la aplicación, en el cobro de impuestos y distintas opciones que incentiven el proceso exploratorio de petróleo en el país. “Son los tres temas que hemos avanzado y hemos quedado de reunirnos de acá a tres semanas para continuar este trabajo. Es un pedido del Presidente Evo Morales, de que las reuniones con los sectores estratégicos del país sean regulares para el seguimiento de su producción operativa”, dijo.

Un día después, el Presidente Morales aseguró que las inversiones petroleras extranjeras en Bolivia están garantizadas y no hay motivos para desconfiar, tomando en cuenta que el proceso de nacionalización de los hidrocarburos se consolidó hace varios años (2006) y hoy el sector goza de estabilidad plena.

“Esa etapa ya hemos superado, hay un nueva Constitución aprobada por el pueblo boliviano (en 2009), hay nuevos contratos y los contratos y las normas bolivianas se respetan. Aquí se respeta también la propiedad privada y, especialmente, la inversión que viene del exterior”, manifestó Morales en la inauguración de una nueva planta de gas natural en el campo Sábalo.

“Por tanto, quiero decir a los representantes de Petrobras Bolivia, a Total y a otras empresas (que) no tengan ninguna desconfianza que es la obligación de respetar las normas bolivianas y nosotros también respetar la inversión y garantizar la inversión”, aseguró Morales.

El Primer Mandatario insistió que su gobierno está empeñado en alentar las inversiones en el sector de hidrocarburos, en apego a las normas bolivianas y respetando los contratos suscritos con las petroleras.Agregó que esa tarea es un “esfuerzo” y un “compromiso” con Bolivia que está siendo ejecutada con la ayuda de empresas internacionales, “socias” del país.

El gobierno incentiva a las petroleras

El gobierno de Morales otorgará un incentivo a las empresas que operan en el país destinado a incrementar la producción de petróleo, informó el 19 de abril el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Carlos Villegas.

“El gobierno nacional aprobó ayer el decreto 1202 que consiste en establecer un incentivo a las empresas que operan en Bolivia para lograr aumentar la producción de petróleo”, precisó Villegas en un contacto con radio Patria Nueva desde la capital oriental, destaca un informe de la agencia gubernamental ABI.

Villegas explicó que el incentivo consiste en la entrega de 30 dólares por barril de petróleo a las empresas bajo la forma de Notas de Crédito (Nocres), lo que se sumará a los 10 dólares, que actualmente reciben por barril de crudo. Explicó que la medida fue adoptada en virtud de que en los últimos años se verificó que la producción de petróleo se estancó o en su defecto algunos campos se encuentran en declinación.

La decisión del gobierno boliviano de otorgar incentivos a las petroleras para aumentar la producción de petróleo contrasta con la asumida a principios de semana por la presidenta argentina Cristina Kichrner, que intenta lograr el mismo objetivo mediante la nacionalización y expropiación de acciones de YPF-Repsol.

Con la vigencia del decreto 1202, las ganancias de las petroleras que operan en Bolivia aumentarán significativamente. Según reveló una investigación del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), ninguna compañía petrolera que opera en Bolivia estaba trabajando a pérdida, a pesar de que el Estado mantenía congelado en 27 dólares el precio del barril de petróleo, ya que los costos de producción de los hidrocarburos líquidos están muy debajo de esta cifra.

La investigación del CEDLA, divulgada en los Cuadernos de Coyuntura de la Plataforma Energética, reveló que los costos promedio de producción de hidrocarburos líquidos de las compañías que trabajan en el país es sólo de 5,77 dólares por barril de petróleo. Los datos muestran que el 60% de la producción de petróleo y condensado de Bolivia tiene un costo de 2,48 dólares.

El análisis realizado para cada una de las empresas petroleras que operan en el país muestra que el costo promedio de producción de un barril de petróleo y condensado en Petrobras Bolivia es de 2,48 dólares, en Vintage de 6,62 dólares, en Petrobras Energía de 9,08 dólares, en Chaco de 9,71, en British Gas de 10,04, en Andina de 10,57, en Repsol YPF de 11,45, en Pluspetrol de 11,68 y en Matpetrol de 17,99 dólares.

Con estos costos, gran parte de las empresas que entregan la producción de petróleo y condensado al Estado a un precio de 27,11 dólares obtienen una utilidad neta de 5,62 dólares por barril. Otras compañías, que trabajan en campos marginales, reciben un incentivo mayor a la producción, por lo que su utilidad neta aumenta a 11,27 dólares por barril.

Por ello, en promedio, las empresas estarían obteniendo una ganancia neta de 6,13 dólares por barril de petróleo, a pesar que el Estado mantenía congelado en 27,11 dólares el precio de referencia del petróleo. Ahora, con la vigencia del Decreto 1202, estas ganancias petroleras aumentarían mucho más.

Según el informe de la agencia ABI, el presidente de YPFB habría asegurado “que el incentivo no tendrá ningún efecto en el precio del barril en el mercado interno y en el costo de los derivados puestos en el mercado”. Villegas manifestó que las compañías tienen 90 días para presentar planes de producción de crudo, de modo que “pronto se revierta esta situación (la falta de petróleo)”.