A pesar de que el Estado mantiene congelado en 27 dólares el precio del barril de petróleo, ninguna compañía petrolera que opera en Bolivia está trabajando a pérdida, estableció una investigación del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), con base en datos oficiales. El costo promedio de producción de un barril de petróleo en el país es de apenas 5,7 dólares y el del millar de pies cúbicos de gas, de sólo 1 dólar.

La investigación del CEDLA “Gasolinazo: subvención popular al Estado y a las petroleras”, divulgada en los Cuadernos de Coyuntura de la Plataforma Energética, revela que los costos de producción de las transnacionales está por debajo del precio que les paga el Estado, y en ningún caso exceden el precio de referencia interno, incluso los de los campos más ineficientes. Es más, una parte de ellos recibe desde diciembre de 2006 un incentivo adicional exento del pago de IDH y regalías, que duplica su utilidad neta por barril de 6,1 a 11,3 dólares.

Así, en base a la información oficial disponible, el estudio constata que los costos promedio de producción de hidrocarburos líquidos por empresa o el costo de producción ponderado de las compañías que trabajan en el país es sólo de 5,77 dólares por barril de petróleo, con un rango que va desde los 2,48 dólares por barril hasta los 17,99 dólares.

Los datos muestran que el 60% de la producción de petróleo y condensado tiene un costo de 2,48 dólares y sólo un 0,03% un costo de 17,99 dólares. El análisis realizado para cada una de las empresas petroleras que operan en el país muestra que el costo promedio de producción de un barril de petróleo y condensado en Petrobras Bolivia es de 2,48 dólares, en Vintage de 6,62 dólares, en Petrobras Energía de 9,08 dólares, en Chaco de 9,71, en British Gas de 10,04, en Andina de 10,57, en Repsol YPF de 11,45, en Pluspetrol de 11,68 y en Matpetrol de 17,99 dólares.

Con estos costos, gran parte de las empresas que entregan la producción de petróleo y condensado al Estado a un precio de 27,11 dólares obtienen una utilidad neta de 5,62 dólares por barril. Otras compañías, que trabajan en campos marginales reciben un incentivo mayor a la producción, por lo que su utilidad neta aumenta a 11,27 dólares por barril.

Por ello, en promedio, las empresas estarían obteniendo una ganancia neta de 6,13 dólares por barril de petróleo, pese a que el Estado mantiene congelado en 27,11 dólares el precio de referencia del petróleo. Así, el frustrado aumento del precio del barril de 27,11 dólares a 59 dólares, tal como fue anunciado por las principales autoridades del gobierno a fines de diciembre de 2010, hubiese acrecentado mucho más las ganancias petroleras.

El estudio advierte, sin embargo, que “estos costos de producción, al ser ponderados entre la producción total de energía de cada empresa, ocultan con seguridad valores extremos de costos de producción tanto en el límite superior como en el inferior. En otras palabras, es muy probable que existan campos cuyo costo de producción sea menor al mínimo encontrado, y a la inversa”.

Al igual que con la producción de hidrocarburos líquidos, las transnacionales petroleras logran millonarias utilidades con la producción de gas natural, ya que sus costos de producción están muy por debajo de lo que reciben como pago desde el Estado, que comercializa este energético en los mercados de Brasil y Argentina.

En promedio, el costo de producción de un millar de pies cúbicos de gas natural en Bolivia es de 1,02 dólares. El 60% de la producción de gas natural tiene un costo menor al medio dólar por millar de pies cúbicos. El análisis realizado para cada una de las empresas muestra que el costo promedio de producción de un millar de pies cúbicos de gas natural en Petrobras Bolivia es de 0,44 dólares, en Vintage de 1,17 dólares, en Petrobras Energía de 1,61 dólares, en Chaco de 1,72, en British Gas de 1,78, en Andina de 1,88, en Repsol YPF de 2,03, en Pluspetrol de 2,07 y en Matpetrol de 3,19 dólares.

El negocio petrolero en Bolivia

El control de la producción por las empresas transnacionales ha ido creciendo en los últimos cinco años; en especial, es patente el incremento de la participación de Petrobras, que pasó del 47% en 2004 hasta el 63% en 2009, revela el informe “Gasolinazo: subvención popular al Estado y a las petroleras” del CEDLA.

“Las empresas Petrobras, Repsol y Total E&P controlaban en 2005 el 83,4% de las reservas de gas natural y petróleo, expresadas en términos energéticos; esta participación se incrementó para el año 2009, llegando al 85,2% del total de reservas”.

Los datos oficiales establecen que en 2009, la producción nacional de hidrocarburos estaba en manos de Petrobras Bolivia (60,48%), Petrobras Energía (2,63%), Repsol (8,13%), YPFB Chaco (12,17%), YPFB Andina (7,54), Pluspetrol (3,61%), British Gas Bolivia (3,61%), Vintage (1,95%) y Matpetrol (1,95%).

“Esa situación de preeminencia de las empresas transnacionales en el control de la producción de hidrocarburos se constata cuando el grueso de la producción —cerca del 80%— continúa en manos de las operadoras extranjeras. El Estado, en cambio, sólo participa en la producción del restante 20% mediante las empresas Andina y Chaco, en asociación con empresas extranjeras”, precisa el estudio.

Las acciones de Técnicas Reunidas lideraban el Ibex con un repunte superior al 7% después de que la compañía española se adjudicó un contrato de 500 millones de dólares en Bolivia, informó el diario español Expansión a fines de octubre de 2011. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) seleccionó a Técnicas Reunidas como el contratista principal para la construcción y puesta en marcha de una planta de separación de líquidos en Gran Chaco.

El grupo español se adjudicó el proyecto bajo la modalidad de llave en mano como parte del consorcio Caipipendi, junto a Repsol, British Gas y PAE, por un “valor aproximado de 500 millones de dólares”. El objetivo de la instalación, que entrará en funcionamiento en 2014, es separar los productos líquidos del gas natural, destinándolos mayoritariamente a la exportación, y el GLP (gas licuado de petróleo) que cubrirá el déficit de demanda interna.

Según el informe de Expansión, Técnicas Reunidas destacó que logró la adjudicación “después de un concurso muy competitivo”. Sus rivales fueron los consorcios formados por Saipem y Sinopec, Tecnimont y OAS, Linde y AESA, y las surcoreanas Samsung y Hyundai, que como Técnicas Reunidas presentaron sus propuestas de forma individual.

La empresa española ya se adjudicó en junio de 2010 la construcción de una planta de tratamiento de gas natural en el país por 200 millones de dólares.

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