Quito, (PL).- Al menos 235 personas perdieron la vida y mil 557 resultaron heridas en Ecuador a causa del terremoto de 7,8 grados ocurrido la víspera, según el más reciente informe presentado hoy por el vicepresidente Jorge Glas.

Un llamado a la ciudadanía: primero la vida, primero la seguridad de todos los ecuatorianos, sostuvo el funcionario e insistió en que la prioridad debe ser el rescate de ciudadanos que puedan estar bajos los escombros y atender a los heridos.

Glas contó que desde el gran terremoto, los sismógrafos del Instituto Geofísico registraron más de 189 réplicas de diversas magnitudes, y por la gravedad de la situación él se dirigirá hacia el cantón costero de Pedernales, provincia de Manabí, donde se localizó el epicentro del sismo.

No hay alerta de tsunami, no hay afectación en represas de agua, subrayó desde un puesto de mando del Servicio Integrado de Seguridad, ECU 911.

El vicepresidente confirmó el despliegue de 313 profesionales de la salud, entre paramédicos, médicos y la Cruz Roja Ecuatoriana, así como de 10 mil efectivos de las Fuerzas Armadas y más de cuatro mil 600 policías para labores de rescate en los sitios declarados en emergencia.

También, corroboró la operatividad de albergues y centros de acogida con todas las condiciones para atender a damnificados y, aseguró que en estos momentos dos hospitales móviles se dirigen hacia los cantones más destruidos: Pedernales y Portoviejo.

Ante el grave suceso, el vicemandatario decretó el estado de excepción en todo el país para precautelar el orden público y activó los fondos contingentes, monto de 300 millones de dólares, con el objetivo de apoyar labores de reconstrucción.

De acuerdo con Glas, todos los recursos están a disposición de atender las emergencias, para luego pasar a la fase recuperativa.

Además, agradeció la solidaridad y el ofrecimiento de ayuda por parte de los gobiernos de Venezuela, México, Colombia, Perú, España y la Unión Europea.

La ayuda humanitaria continuará llegando. Tranquilidad, fuerza y fe pueblo ecuatoriano. Este es el momento de solidaridad, expresó.