Roma.- El índice de precios de la FAO bajó en enero de 2016, perdiendo un 1,9 por ciento respecto a su nivel de diciembre de 2015, con descensos de todos los productos básicos, en particular del azúcar. En enero de este año, el índice se situó en 150,4 puntos, un 16 por ciento menos con respecto al mismo mes del año anterior y registrando su nivel más bajo desde abril de 2009.

Elíndice de precios de los alimentos de la FAOes un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los cinco principales grupos de productos de alimentos básicos en los mercados internacionales: cereales, carne, productos lácteos, aceites vegetales y azúcar.

En el primer trimestre de 2015, el índice de precios de los alimentos de la FAO continuó su descenso, cayendo en marzo un 1,5 por ciento respecto a febrero y quedando 18,7 por ciento (40 puntos) por debajo de su nivel del año anterior. Una fuerte caída en el precio del índice del azúcar -que alcanzó su nivel más bajo desde febrero de 2009 – junto con el descenso de los precios de los aceites vegetales, cereales y carne, compensó con creces el aumento de los precios de los productos lácteos y contribuyó a hacer bajar el índice, que en marzo de 2015 tuvo un promedio de 173,8 puntos.

En marzo del año pasado, el índice de precios del azúcar registró un promedio 187,9 puntos, con un marcado descenso del 9,2 por ciento desde febrero. Esto se debió principalmente a las mejores perspectivas de los cultivos, pero también al continuo debilitamiento de la moneda brasileña frente al dólar EEUU, que impulsa las exportaciones.

El índice de precios de los cereales de la FAO se situó en 169,8 puntos en marzo de 2015, con un descenso de hasta un 18,7 por ciento menos que su nivel del año anterior. La tendencia a la baja en 2015 se debió principalmente a la gran cantidad de suministros de exportación y el aumento de los inventarios, en particular de trigo y maíz.

Por otro lado, el índice de precios de aceites vegetales de la FAO se situó en 151,7 puntos en marzo del año pasado, su valor más bajo desde septiembre de 2009. Mientras que el índice de precios de la carne promedió 177 puntos ese mis mes, en tanto que el índice de precios para los productos lácteos aumentó en marzo para llegar a 184,9 puntos.

Las perspectivas de producción de arroz para 2015 son en general positivas en los países del hemisferio sur, con aumentos importantes previstos en Indonesia y Sri Lanka en Asia y Colombia y Paraguay en América del Sur. En Australia, se prevé oficialmente que la producción caiga un 18 por ciento, lo que refleja una persistente escasez de agua de riego.

A fines de mayo de 2015 los precios de los principales alimentos disminuyeron de nuevo, alcanzando su nivel mínimo en casi seis años, con un notable descenso de los precios de los cereales en medio de un panorama favorable para las cosechas de este año. El índice de precios de los alimentos de la FAO tuvo un promedio de 166,8 puntos en mayo de 2015, un 20,7 por ciento menos respecto al año anterior.

El descenso en mayo de 2015 fue impulsado por la caída mensual del 3,8 por ciento en el índice de precios de los cereales, del 2,9 por ciento en el índice de precios de los productos lácteos y el descenso del 1 por ciento en de los precios de la carne. Por el contrario, el índice de precios del azúcar subió un 2,0 por ciento, debido a los retrasos temporales en temporada de trituración de Brasil, a pesar de la abundancia de suministros. El índice de precios de los aceites vegetales también aumentó un 2,6 por ciento, en parte impulsado por la preocupación por el fortalecimiento de las condiciones de El Niño.

En julio del año pasado los precios de los principales productos alimentarios llegaron a su nivel medio mensual más bajo desde septiembre de 2009, con fuertes bajadas en los precios de productos lácteos y aceites vegetales que compensaron con creces algunos aumentos del azúcar y los cereales. Los precios de la carne, por su parte, se mantuvieron estables. El índice de precios de los alimentos de la FAO tuvo un promedio de 164,6 puntos en julio, un descenso de hasta un 19,4 por ciento respecto al año anterior.

Al finalizar 2015, los precios de los principales productos alimentarios bajaron por cuarto año consecutivo, con un descenso medio del 19,1 por ciento respecto al nivel del año anterior, en el marco de una menguante economía mundial que ha provocado igualmente una fuerte caída de los precios desde los metales a los mercados energéticos. El índice de precios de los alimentos de la FAO tuvo un promedio de 164,1 puntos en 2015 y terminó el año aún más bajo, en 154,1 puntos en el mes de diciembre.

Los precios de los alimentos inician 2016 en su nivel más bajo en casi siete años

El índice de precios de la FAO bajó en enero de 2016, perdiendo un 1,9 por ciento respecto a su nivel de diciembre de 2015, con descensos de todos los productos básicos de los que hace seguimiento, en particular del azúcar. El índice se situó en enero en 150,4 puntos, un 16 por ciento respecto al mismo mes del año anterior y registrando su nivel más bajo desde abril de 2009.

Los principales factores que subyacen en la persistente disminución de los precios de los productos alimenticios básicos son los suministros agrícolas en general abundantes, una desaceleración económica mundial, y el fortalecimiento del dólar estadounidense. El mes pasado, la FAO elevó también su previsión de las existencias mundiales de cereales en 2016, como resultado de la reducción proyectada del consumo y el aumento de las perspectivas de producción en 2015.

El índice de precios del azúcar de la FAO cayó un 4,1 por ciento de diciembre de 2015, su primer descenso en cuatro meses, ya que las condiciones de los cultivos mejoraron en Brasil, con diferencia el principal productor y exportador de azúcar del mundo. El índice de precios de los productos lácteos cayó un 3,0 por, lastrado por la abundancia de suministros, tanto en la UE como en Nueva Zelanda, y una escasa demanda mundial de importaciones.

El índice de precios de los cereales se redujo un 1,7 por ciento (a 149,1 puntos) en un contexto de amplios suministros mundiales y el aumento de la competencia por los mercados de exportación, especialmente de trigo y maíz, así como la fortaleza del dólar EEUU.

El índice de precios de los aceites vegetales cayó un 1,7 por ciento, debido principalmente al descenso de los precios de aceite de soja, reflejo de las expectativas de abundantes suministros mundiales de soja.

El Índice de precios de la carne bajó por su parte un 1,1 por ciento en relación a su valor revisado de diciembre, con caídas en los precios de todas las categorías de carne, excepto la de porcino, sostenida por el inicio de ayudas al almacenamiento privado en la UE.

Perspectivas iniciales mixtas para las cosechas de 2016

Los patrones climáticos asociados con El Niño están enviando señales mixtas sobre las perspectivas iniciales para las cosechas de cereales en 2016, en especial en el hemisferio sur, según la nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, también publicada hoy.

Las perspectivas para la cosecha de 2016 se han visto “muy debilitadas” en África austral, y ahora parece probable un 25 por ciento de recorte en la producción de trigo en Sudáfrica. Las condiciones para la cosecha son en general favorables en la Federación de Rusia y la Unión Europea, pero han disminuido las plantaciones de invierno en los Estados Unidos y Ucrania. También se prevé un recorte de la superficie sembrada de trigo en la India, tras un monzón insuficiente y lluvias inferiores a la media desde octubre.

Las perspectivas para el arroz a lo largo de 2016 y al sur del ecuador son “bajas” debido, en algunas ocasiones, a la insuficiencia de agua y en otras, al exceso de lluvias.

En cuanto a la temporada 2015, la FAO elevó ligeramente su previsión para la producción mundial de cereales a 2531 millones de toneladas, cifra ligeramente superior a la comunicada en diciembre.

La producción de trigo en Canadá y Rusia y la de maíz en China, Canadá y Paraguay impulsaron la revisión al alza. La FAO también elevó ligeramente su expectativa respecto a la producción mundial de arroz 2015, debido principalmente a las elevadas previsiones para China, Vietnam y Estados Unidos.

Al mismo tiempo, la FAO redujo su pronóstico para la utilización mundial de cereales en la temporada 2015/16 a 2527 millones de toneladas, que sigue siendo un 0,8 por ciento superior a la del año anterior. Ello es reflejo del aumento del 2,0 por ciento para el trigo, en gran parte debido a un mayor consumo de piensos para el ganado en los países desarrollados y un aumento del 0,3 por ciento en el maíz. Se prevé que la utilización mundial de arroz aumentará en un 1,1 por ciento, manteniéndose el consumo mundial per cápita estable.

Como resultado de la mayor producción y la rebaja en las previsiones de consumo, las existencias mundiales de cereales se estima que finalicen las temporadas de 2016 en 642 millones de toneladas, más altas que al inicio. Ello implica que el ratio entre existencias y utilización a nivel mundial permanecerá holgado y estable en torno al 25 por ciento.

Sin embargo, la acumulación de inventarios varía a nivel geográfico y en función del cultivo. Hay previstos aumentos destacados en las existencias de trigo en Estados Unidos, la Unión Europea y China, mientras habrá probables reducciones en Canadá, la India y la República Islámica de Irán. Por otro lado, habría que reducir las existencias mundiales de arroz para cerrar la brecha prevista entre producción y consumo global, con gran parte de esa reducción afectando a la India y Tailandia, los dos principales exportadores de arroz.