Ginebra, Suiza y La Paz, (ABI).- Suiza escoltó el jueves por la tarde el paso por su territorio del avión oficial de Bolivia, abordo el presidente Evo Morales y su comitiva, casi dos años después del secuestro, en la misma Europa, de la aeronave estatal que derivó en un entuerto internacional.

Apenas la aeronave presidencial boliviana surcó cielo suizo, hacia las 14h26 bolivianas, en el trayecto Bruselas (Bélgica)-Milan (Italia), dos F-16 de la Fuerza Aérea de Suiza se desplegaron, en señal de escolta y bienvenida, a ambos costados del Falcon Dassault 900, en momentos en que Morales se jugaba una partida de ajedrez.

Se trata de un gesto unilateral obsequioso y no convenido de bienvenida.

El mandatario boliviano acogió gratamente el gesto del Gobierno de Ginebra que, en agudo contraste, retrotrajo el bloqueo aéreo que sufrió el 2 de julio de 2013, cuando retornaba a Bolivia desde Moscú, tras asistir a una cumbre mundial de países productores de gas natural.

“Esa vez Austria me salvó la vida; ahora Suiza me da la bienvenida”, rimó sin proponérselo y de buen talante el mandatario boliviano que venía de asistir a la Cumbre de la Unión Europea y la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe, verificada entre miércoles y jueves en Bruselas.

El 2 de julio de 2013, luego que Italia, Portugal, Francia y España cerraran inopinadamente sus cielos y negaran sus aeropuertos para repostar, el avión oficial de Bolivia debió cambiar su plan de vuelo y aterrizar, de emergencia y con un cuarto de tanque, en el aeropuerto de Schwechat de Viena.

Sospechado sin fundamento de llevar consigo al topo de los servicios de inteligencia y espionaje estadounidense, Edward Swnoden, a quien Washington buscaba obsesivamente para escarmentarle, la aeronave oficial de Bolivia fue impedida de sobrevolar y menos reabastecerse de combustible en España, Francia, Italia y Portugal.

La medida asumida en bloque por Madrid, Paris, Lisboa y Roma se materializó, a la altura de Nor Paso de Calais, en la frontera francoalemana, cuando el avión de Morales, con una autonomía de vuelo de poco más de 7.000 km lineales, había agotado ¾ partes del combustible luego de despegar de Moscú.

Procedente de Bruselas, Morales viajaba este jueves a Italia, donde debe inaugurar el stand boliviano en la mundialmente reputada Expoferia de Milan.

Los jets de la Fuerza Aérea de Suiza aparecieron en el firmamento detrás del avión presidencial boliviano justo cuando Morales, tras haber despachado asuntos de Estado, se entretenía con uno de sus juegos preferidos, el ajedrez, en el que, en el pleno diletante, ha ganado fama de imbatibilidad, reportó el director de la estatal Radio Patria Nueva, Iván Maldonado, que acompaña al gobernante en el reciente periplo europeo.