Es increíble como el tema del agua sigue siendo en el mundo un tema. Hay millones y millones de gentes que no tienen acceso a este vital elemento. Las Naciones Unidas ha declarado el agua y los servicios sanitarios como un derecho humano: En su resolución 64/92 del 28 de Julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas explícitamente reconoce el Derecho Humano de acceso al agua y los servicios sanitarios; dice que el acceso a éstos como esenciales en la realización de los derechos humanos.

Uno puede ser cínico y decir que los derechos humanos son solo enunciados y que el cumplimiento de las directrices universales deben pasar por el filtro de las naciones. Algunos derechos humanos son más derecho en unas partes que en otras. El derecho humano de acceso a la educación está por ejemplo restringido a las mujeres en muchos países. El derecho humano al libre movimiento esta también prohibido en muchos otros lados. Es decir los derechos humanos los podemos filtrar. Pero eso no quiere decir que los seres humanos no hagamos carne de estos derechos.

Las resoluciones de la Asamblea de las Naciones Unidas, son resoluciones a ser cumplidas y a este objeto se dedicarán muchos fondos y muchos expertos.

Cochabamba tiene su lío con el agua hace mucho tiempo, sin embargo, encuestas señalan que el acceso en Cochabamba al liquido elemento es fácil para un 60 por ciento de la población.

Este dato parece satisfactorio, pero si miramos con cuidado los datos vemos que de ese 60 por ciento hay un porcentaje grande que tiene que comprar agua en cisternas, agua que no es de ninguna manera controlada por su calidad y los precios pueden perfectamente fluctuar dependiendo de la demanda. Una cosa es tener agua de grifo y otra tener agua de turril. Los turriles que ahora son de plástico crean algas, hay consejos en la municipalidad, inspectores de salud que van a revisar ¿cómo la gente almacena el agua?

¿Y el alcantarillado? Eso es sanitación, no? ¿Que pasa con esto?

¿Qué tipo de controles hay para que el alcantarillado vaya directamente a plantas de tratamiento donde se purifiquen las aguas servidas y se viertan, sin contaminantes, en los ríos mas específicamente en el río Rocha?

Misicuni, fuente virtuosa de soluciones al tema de agua de Cochabamba sigue con tantos líos que no sabemos si tendremos el tema de las represas listas para las elecciones del 2020. Lo mas probable es que para esas elecciones Misicuni esté, como grandísima novedad en los programas de gobierno de los partidos aspirantes.

¿Qué hacer con el tema de los derechos humanos y el agua? La solución parece muy simple, hacer cumplir esa resolución en toda Bolivia con todo el énfasis que corresponde a la defensa de los derechos humanos. Seguro que cuando tengamos agua corriente y un sistema de alcantarillas sabiamente planificado tendremos incluso una llajta sin olores nauseabundos.

A ver que dirán los nuevos actores de la política autonómica, el Gobernador, tiene un trabajo pendiente, y la Municipalidad también.

Un globo que jura que el agua es un derecho humano y se va a Marte a ver si hay agua. Consejo a la NASA Váyase a Cochabamba y compruebe que hay agua en Misicuni!!!