Washington.- El Grupo del Banco Mundial (GBM) desembolsó 10.200 millones de dólares entre julio de 2013 y junio de 2014 para financiar proyectos de desarrollo en América Latina y el Caribe. Esta cifra incluye recursos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), la Asociación Internacional de Fomento (AIF), la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Organismo Multilateral de Garantías de Inversiones (OMGI).

El Banco Mundial (BIRF y AIF) mantuvo su fuerte respaldo a la región aprobando 100 millones de dólares en préstamos nuevos durante el ejercicio fiscal 14, 4.600 millones del BIRF y 455 millones de la AIF, el fondo del Banco Mundial para los países más pobres. Este apoyo buscó generar oportunidades para todos a través de proyectos públicos y privados para ampliar los servicios públicos, mejorar la productividad, competitividad e integración regionales, crear nuevos puestos de trabajo de calidad y ayudar a los más necesitados.

Brasil (1600 millones), Colombia (870 millones) y México (356 millones) fueron los mayores prestatarios del BIRF en la región. Haití también recibió 103 millones en donaciones de la AIF. La mayor parte del financiamiento del BIRF se destinó a transporte, gestión fiscal y educación. Asimismo, la región recibió un cuarto del total global de préstamos nuevos del BIRF.

En este ejercicio fiscal, IFC —el brazo para el sector privado del Grupo del Banco Mundial— identificó a la infraestructura como una de sus máximas prioridades para mejorar la competitividad y la creación de puestos de trabajo, especialmente entre la creciente población urbana de la región. Durante el EF14, IFC invirtió 1700 millones de dólares en 34 proyectos de infraestructura, incluidos energía, puertos y telecomunicaciones. Se puso especial énfasis en respaldar las energías renovables a través de proyectos hidroeléctricos, eólicos y solares, que ayudan a mitigar o adaptarse al cambio climático.

En total, IFC respaldó 148 proyectos en América Latina y el Caribe durante el EF14 mediante 5100 millones de dólares en inversiones, incluidos 1100 millones movilizados desde otras instituciones financieras. Los clientes de IFC contribuyeron a respaldar los puestos de trabajo de más de 1.580.000 personas, y proporcionaron conexión a servicios de energía, agua y teléfono a más de 25 millones de personas. En el sector financiero, los clientes de IFC realizaron 12,7 millones de préstamos, valuados en 70.000 millones de dólares, a micro, pequeñas y medianas empresas. El apoyo a las economías más pequeñas sigue siendo una de las prioridades de IFC, para lo cual invirtió 965 millones en proyectos de América Central y el Caribe.

Durante el ejercicio fiscal 2014, MIGA, el brazo de seguros ante riesgo político y de mejora crediticia del Grupo del Banco Mundial, apoyó dos proyectos en América Central por un total de 402 millones de dólares en cobertura. La Agencia incrementó su apoyo al metro de la Ciudad de Panamá y aseguró el parque eólico de Cerro de Hula en Honduras.

El Banco Mundial adapta sus variados servicios financieros, de conocimiento y convocatoria a las necesidades de la región. Responde a necesidades urgentes mediante financiamiento para proyectos; mecanismos innovadores como los Fondos de inversión en el clima; e investigaciones para el desarrollo como el informe insignia de 2014, El emprendimiento en América Latina: muchas empresas y poca innovación.

Bolivia se endeuda más

El 15 de mayo de 2014 el Directorio Ejecutivo del BM aprobó la financiación de un programa de capacitación de jóvenes bolivianos de escasos recursos económicos por un monto de 20 millones de dólares. El proyecto Empleabilidad e Ingreso Laboral para Jóvenes asistirá a cerca de 15 mil jóvenes, entre 17 y 35 años de edad, a mejorar sus posibilidades de ingresar al mercado laboral. El proyecto será ejecutado durante seis años a partir del 1 de enero de 2015. El crédito de la Asociación Internacional de Desarrollo tiene un periodo de repago de 25 años, con 5 años de gracia.

“Uno de los sectores importantes en nuestra sociedad es el de los jóvenes universitarios y no universitarios de escasos recursos que logran culminar estudios o no pueden graduarse y tampoco insertarse laboralmente. Este contingente de universitarios del sistema público y privado representa más de 450 mil personas”, afirmó el Ministro de Trabajo de Bolivia Daniel Santalla Torrez.

El Proyecto tendrá una duración de 6 años y será implementado por el MTEPS en las nueve capitales de departamentos del país incluida la ciudad de El Alto y cinco ciudades intermedias con más de 50 mil habitantes. La ejecución se realizará en tres segmentos de jóvenes no universitarios de bajos ingresos: de 17 a 26 años, con al menos educación primaria interesados en mejorar habilidades de nivel medio y auxiliar; de 22 a 35 años propietarios de microempresas con al menos educación primaria que quieran tener una formación empresarial y de 17 a 26 años, con al menos educación primaria que quieran culminar sus estudios de educación secundaria en un plazo máximo de tres años.

El proyecto Empleabilidad e Ingreso Laboral para Jóvenes es consistente con la Alianza Estratégica 2012-2015 del Banco Mundial en Bolivia en uno de sus cuatro pilares referido a Desarrollo Humano y Servicios Básicos. Esta Alianza Estratégica fue formulada en concordancia con los fines expuestos en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) del Estado Plurinacional de Bolivia y ajustada a la Agenda Patriótica 2025, que establece objetivos a mediano plazo para reducir la pobreza extrema a cero por ciento y traducir el crecimiento en una medida de bienestar para la población boliviana.

Por otro lado, el 18 de junio el Directorio Ejecutivo del BM aprobó una financiación adicional por un monto de 23,3 millones de dólares al proyecto de fortalecimiento y modernización del sistema estadístico boliviano. Esta nueva operación continuará el apoyo ya otorgado por el proyecto original al Censo de Población y Vivienda 2012, al Censo Nacional Agropecuario 2013, a la actualización de la Cartografía Multipropósito y a las Encuestas de Hogares 2012-2014, y a otros nuevos productos estadísticos.

“Con esta ampliación del crédito original podremos llevar a cabo nuevas actividades estadísticas de alta importancia para el país, como el censo económico, la construcción de un nuevo índice de precios al consumidor, una encuesta agrícola, y la actualización de las estadísticas sociales nacionales, a través de una encuesta demográfica y de salud”, afirmó el director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística (INE) Luis Pereira.

Las operaciones estadísticas financiadas por el proyecto original ya han generado información necesaria para que el Estado pueda definir la distribución de los recursos fiscales y la actualización de la representación en la Asamblea Legislativa Plurinacional. La financiación adicional apoyará una fase complementaria que fortalecerá el diseño, monitoreo y evaluación de programas y políticas públicas, tanto en niveles nacionales como subnacionales.

El censo económico generará información para fortalecer las políticas de desarrollo económico. La nueva encuesta de agricultura, será crucial para mejorar la productividad y la reducción de riesgos en el sector agrícola, que es el mayor empleador de la economía en el país. El índice de precios al consumidor permitirá, por su parte, mejorar la ejecución y el seguimiento de la política monetaria, el análisis de la inflación y la formación de precios. Finalmente, la encuesta demográfica de salud proporcionará la información necesaria para diseñar políticas públicas para reducir la mortalidad infantil, promover la salud sexual y reproductiva y construir una línea de base para las enfermedades no transmisibles.

La financiación adicional está alineada con la actual Alianza Estratégica del Banco Mundial en Bolivia, concretamente en el pilar de la eficacia del sector público. El proyecto será ejecutado hasta diciembre del 2017. El crédito de la Asociación Internacional de Fomento tiene un periodo de repago de 25 años, con 5 años de gracia.

Además, a partir de una innovadora herramienta tecnológica impulsada por el Banco Mundial, Bolivia se convirtió en el primer país en América Latina en georeferenciar miles de proyectos. Las comunidades indígenas, los municipios, las gobernaciones, la prensa, el ciudadano común, todos podrán acceder, vía internet y en tiempo real a información de 31 mil proyectos de inversión pública.

En una primera fase equipos técnicos del Ministerio de Planificación, del Instituto del Banco Mundial y de las universidades Católica y San Simón de Cochabamba lograron la georeferenciación de 4700 proyectos financiados por 30 Agencias de cooperación internacional.

Luego de 2 años de trabajo y en base a la Plataforma de Ayuda Abierta, puesta en marcha por el Banco Mundial, Bolivia es el primer país en América Latina en generar una versión personalizada a partir de las necesidades específicas de desarrollo del país.

El denominado “Mapa de la inversión Pública en Bolivia” está desarrollado para difundir información pero también para recolectarla de modo que más de 450 entidades del nivel central, departamental, municipal e instituciones públicas están obligadas a registrar los proyectos de inversión en este sistema. Con la venia de la Ley de Telecomunicaciones, que permite el uso de herramientas de software libre, se pretende que los gobiernos subnacionales mejoren su información con sus propios mapeos de modo que los esfuerzos se complementen y no se dupliquen.

Honduras será el segundo país en América Latina en implementar el Mapa de Ayuda Abierta. Los países piloto en el mundo fueron: Bolivia, Kenia, Malawi y Nepal. También se unen ahora Sierra Leona y Afganistán.