(PL y Bolpress).- Expertos británicos identificaron cuatro nuevos gases emitidos por fuentes no identificadas que contribuyen a la destrucción de la capa de ozono, según un estudio divulgado en la revista Nature Geoscience.

Los autores del trabajo, de la Universidad de East Anglia, detectaron estas sustancias mediante el análisis de muestras y burbujas de aires atrapadas en diversos lugares del planeta, y determinaron que los gases ingresan a la atmósfera desde fuentes no identificadas, y se acumulan a un ritmo preocupante.

“No sabemos desde dónde se están emitiendo y esto debería ser investigado. Entre las fuentes posibles figuran químicos para la producción de insecticidas o solventes para la limpieza de componentes electrónicos”, declaró Johnannes Laube, investigador principal del ensayo.

Las concentraciones halladas en este estudio son muy pequeñas. No obstante, el artículo nos recuerda que necesitamos permanecer atentos y vigilar continuamente la atmósfera, señaló por su parte Piers Forster, de la Universidad inglesa de Leeds.

El Protocolo de Montreal promueve la eliminación de sustancias que afectan la capa de ozono antes de 2030. Una de las metas es suprimir el uso de gases perjudiciales como los denominados Clorofluorocarbonos (CFC), utilizados en la climatización y refrigeración doméstica e industrial.

En 2009 se eliminó la comercialización de los clorofluorocarbonos, los cuales fueron sustituidos por los hidroclorofluorocarbonos, que son hasta 10 veces menos dañinos para la capa de ozono. Muchos países de América Latina impusieron límites de importación de sustancias agotadoras de ozono y una de las metas de la región es eliminar el uso de bromuro de metilo hasta 2015. En la actualidad los países de América Latina y el Caribe consumen bromuro de metilo para la fumigación de cultivos, contenedores y depósitos.

No obstante, las emisiones de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), protóxido de nitrógeno (N20) y otros gases resultantes de la combustión de energía fósil aumentaron hasta niveles récord en todo el mundo en el período 1990-2012. Desde el inicio de la era industrial, en 1750, unos 375 mil millones de toneladas de carbono se han liberado a la atmósfera, estima la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

El proyecto Global Carbon alertó que 2013 marca un nuevo récord en las emisiones de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles. Según el informe divulgado por este programa del Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático en la Universidad de East Anglia, Reino Unido, los niveles de emisiones están 61% por encima de los registrados en 1990.

El Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (Pnuma) prevé que las emisiones de óxido nitroso pueden duplicarse en 2050. El óxido nitroso es el tercer gas de efecto invernadero más potente liberado a la atmósfera, tiene propiedades radiactivas y una larga vida en la atmósfera que abarca 120 años aproximadamente.

En la 19 Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP19) celebrada en Varsovia, Cuba exigió a los países industrializados que acepten su responsabilidad histórica y asuman las principales obligaciones para mitigar los daños realizados al planeta. La ministra cubana de Ciencia, Tecnología y Medioambiente Elba Rosa Pérez reclamó el cumplimiento de los compromisos financieros acordados para alcanzar al menos 100 billones de dólares anuales en el 2020, cifra que se dedicaría a la adaptación y la mitigación.

Los países industrializados deberían liberar el peso del cambio climático sobre los países en desarrollo, advirtió por su parte la ministra india de Medio Ambiente Jayanthi Natarajan, durante las sesiones de la COP19.