La Habana, Tokio y Seúl (PL).- El litigio entre las compañías Samsung (Surcorea) y Apple (Estados Unidos) es una de las manifestaciones de la encarnizada lucha corporativa por el multimillonario mercado tecnológico en expansión. En medio de la guerra por el desarrollo y el comercio de procesadores de computadoras, la compañía estadounidense Intel anunció un fuerte recorte de trabajadores a nivel mundial.

El litigio entre las compañías Samsung y Apple, especializadas en el sector de alta tecnología, representa la más reciente acción en un entorno donde el propósito apunta a dominar un mercado multimillonario en expansión. Samsung se enfrenta a la decisión de una instancia judicial norteamericana de imponerle una multa por mil millones de dólares, bajo el argumento de violar al menos seis patentes de tecnología y diseño de la firma estadounidense Apple.

Una corte federal en San José (California) consideró que el fabricante surcoreano violó licencias de su rival estadounidense relacionadas con la tecnología y el diseño de zoom táctil de sus teléfonos inteligentes y de la tableta iPad.

Cabe destacar que ya en 2011 el fabricante norteamericano formuló una denuncia contra la entidad asiática por estimar que copió de forma deliberada los diseños de sus dispositivos móviles para fabricar su siguiente generación de teléfonos y lanzar su tableta Galaxy Tab. Sin embargo, la instancia judicial rechazó un reclamo de Samsung sobre el hecho de que Apple se había apropiado sin autorización su tecnología de telecomunicaciones 3G y algunas características de la cámara de fotos para teléfonos.

El fallo en Estados Unidos llegó tras un dictamen emitido por un tribunal surcoreano que considero a ambas empresas responsables de infringir algunas de sus respectivas patentes en los dispositivos móviles. Posteriormente, Apple presentó un informe donde relaciona ocho modelos de teléfonos inteligentes de Samsung que deberían dejar de ser comercializados en el mercado norteamericano.

Como argumento está la mención de que los dispositivos vulneran alguna de las seis patentes que la corte de San José ha señalado como exclusivas del iPhone, en el juicio celebrado en California. Entre los modelos se mencionan el Galaxy S 4G, Galaxy S2 (AT and T), el Galaxy S2 (Skyrocket), Galaxy S2 (T-Mobile), Galaxy S2 Epic 4G, Galaxy S Showcase, Droid Charge y el Galaxy Prevail.

Según analistas, el impacto en las ventas de Samsung podría ser mínimo, tomando en cuenta que el reclamo de Apple se concentra en dispositivos que aportarían menos del 1,4% de los beneficios de la firma para este año. Por supuesto, ante la existencia de un mercado cercano a los 200 mil millones de dólares para los teléfonos inteligentes, Samsung mantiene su estrategia de lanzar nuevos productos y en esta ocasión corresponde el turno a la segunda generación de su teléfono-tableta Galaxy Note, en desafío a Apple.

No obstante, la contienda apunta a limitarse solo a los dispositivos mencionados, pues ambas compañías mantienen una estrecha e imprescindible cooperación en materia de insumos. A manera de ejemplo, los expertos recordaron que los productos de Samsung representan el 26% del costo de los componentes del iPhone -producto emblemático de Apple.

Asimismo, las ventas de componentes de la compañía surcoreana se estiman en unos 13 mil millones de dólares, a partir de pronósticos de la firma Morgan Stanley. Según analistas de KDB Daewoo Securities, Samsung es el único proveedor de los microprocesadores de Apple, utilizados en los principales productos del fabricante estadounidense.

A la luz del litigio, compañías de la competencia como Nokia y Microsoft estaban a la espera de los resultados para aprovechar las brechas que puedan surgir en el mercado. Para la segunda de ellas, la controversia serviría para abrirle paso ante el predominio del sistema operativo Android de Google, el cual es utilizado en el 65% de los teléfonos inteligentes vendidos en el nivel mundial.

En opinión de expertos, el fallo contrario a Samsung genera riesgos legales para los fabricantes de dispositivos, de ahí la posibilidad de reorientar su atención hacia Microsoft. La parte de teléfonos inteligentes con Windows Phone como sistema operativo equivale actualmente al 5%, y de aprovechar la actual coyuntura es susceptible de llegar al 30% en los próximos años.

Intel Corporation, ¿fin de un reinado?

Intel confirmó en enero pasado que reducirá su plantilla global en 5% de los más de 100 mil trabajadores, y argumentó la decisión por malos resultados económicos. Que el fabricante más importante de microchips del mundo declare tal reducción de plantilla evidencia una lucha por el mercado tecnológico sin precedentes, en medio del desarrollo más importante de la tecnología y la hiperconectividad, esperada en un futuro cercano, con fuertes bases en el presente.

Durante 2013, los beneficios netos de Intel decrecieron 13%, incluso pese a que el mercado de ordenadores personales parece estabilizarse, siempre con datos de la propia empresa. Estos problemas comerciales se deben sobre todo a un mayor crecimiento de los teléfonos inteligentes y tabletas, por delante de las computadoras de escritorio e incluso las laptops.

Tal combate pone como primera víctima a la computadora personal o PC, considerada por algunos expertos en fase terminal, aunque la agonía aún puede durar unos cuantos años, hasta 10, para de esa manera poner a este mercado en el fin de toda una era. El ordenador personal transformó su ruta de un fuerte impacto a un complicado equipo de cómputo propio del hogar moderno, ahora desplazado con ímpetu por los dispositivos móviles, inteligentes, que dominan el mercado.

Intel se caracterizó por ser el primer beneficiado de ese comercio en la era tecnológica, ahora tambaleante de alguna manera. El mercado mundial de ventas de ordenadores personales disminuye a pasos agigantados, y el problema principal para Intel es que el 65% de sus ganancias terminan. En contraposición, los teléfonos inteligentes crecen en 50% durante los más recientes 12 meses.

Otra preocupación de parte de los analistas de mercado está en que la combinación de PC, tabletas y teléfonos depara para Intel una reducción de 80% del mercado a 35%, y la posibilidad de una caída posterior de hasta 29%. De ahí que Intel se enfrasque en participar con Motorola en un nuevo teléfono, desde que Google la comprara. Ello infiere que quiera codearse con los mayores en cuanto a la nueva era de móviles y tabletas.

Y el tercer percance para la empresa es que los demás no quieren partir el pastel. En esa guerra comercial, aparece la empresa británica ARM encargada de crear los chips de la mayoría de los dispositivos móviles, y en tal batalla también participan Apple con su iPad, Qualcomm con su procesador SnapDragon y Nvidia con su Tegra, con chips y arquitectura de ARM, todo en lugar de Intel.

La ventaja, comentan expertos, está en ARM puede adaptarse a lo que sus socios requieren a un precio más competitivo y con un menor tamaño, para permitir dispositivos móviles cada vez más delgados. Dicha pelea se agudiza con la aproximación de Intel al Motorla Razr, para tratar de enfrentarse a la debacle. Por tanto, ahora solo resta esperar a ver qué derroteros toma dicha disputa de procesadores en el mercado tecnológico.

Un ingrediente más en este litigio lo aportan las tabletas Surface de Microsoft y su sistema operativo Windows 8, en una versión con arquitectura ARM y otro con Intel. Ese sumamente competitivo mercado de los dispositivos móviles es terreno fértil para la pelea entre los grandes del momento: Apple, Samsung, Google, Microsoft y Amazon.

Intel Corporation, mientras tanto, anota como el mayor fabricante de circuitos integrados del mundo; compañía creadora de una serie de chips del tipo x86, los más encontrados en la mayoría de las computadoras personales. Esta empresa apareció el 18 de julio de 1968 como Integrated Electronics Corporation, liderada por los pioneros en semiconductores Robert Noyce y Gordon Moore, y bajo visión de Andrew Grove. Dicha compañía creció en Mountain View (California).

Como elemento curioso, el 58% de las ventas de Intel provienen de fuera de Estados Unidos, de ahí el anuncio actual del recorte de puestos laborales a nivel global, como intento para paliar los declives financieros, con gran repercusión social. En la actualidad, el principal competidor de Intel lo constituye Advanced Micro Devices (AMD), empresa con la que Intel tuvo acuerdos de compartir tecnología. En la lista de los competidores también apuntan Cyrix integrado en VIA Technologies, que mantiene el VIA C3 en el mercado de los equipos de bajo consumo. Y finalmente aparecen los procesadores de ARM.

El 6 de junio de 2005 Intel llegó a un acuerdo con Apple Computer, por el que proveería procesadores para sus ordenadores, y se realizó entre 2006 y 2007 la transición desde los tradicionales IBM. En enero de 2006 se presentaron al mercado las primeras computadoras de Apple, una portátil y otra de escritorio, con procesadores Intel Core Duo de doble núcleo.

Logra Intel en agosto de 2010 dos importantes compras: la firma de seguridad informática McAfee, que a su vez ya invertía en empresas de dispositivos móviles como TenCube y Trust Digital. Para marzo de 2011, Intel compró la mayor parte de los activos de SySDSoft, empresa con sede en El Cairo, Egipto. En ese año presentó ordenadores ultraligeros sin comprometer su capacidad de procesamiento, llamados ultrabooks.

En los años 90 del pasado siglo, esta fue la compañía responsable de muchas de las más importantes innovaciones tecnológicas en materia de ordenadores personales como los buses USB, PCI, AGP y PCI-Express, pero el futuro se le muestra incierto, devorado por el mismo sistema comercial que aupó.

Pese a tales problemas, aún en 2013, según Booz and Company, Intel Corporation ocupó el cuarto lugar entre las empresas más innovadoras del mundo, y gastó 10,1 billones de dólares para la investigación y desarrollo, el 19% de su factura de ese año. Además, Intel tuvo que enfrentar acusaciones como la presentada por AMD en mayo de 2008 en el tribunal de Delaware, a partir de cuestionamientos sobre tratos con multinacionales y empresas japonesas sospechosas de estrategias monopolistas.

Con actual centro de operaciones en Santa Clara, California, Intel tiene en estos momentos plantas en Argentina, China, Costa Rica, Malasia, México, Israel, Irlanda, India, Filipinas y Rusia. En Estados Unidos, la compañía emplea a más de 45 mil personas en Colorado, Massachusetts, Arizona, Nuevo México, Oregón, Texas, Washington y Utah. Tal imperio parece ahora azotado por los vaivenes del comercio y la primera andanada afectará al cinco por ciento de ese enorme ejército.

* Esquivel es jefe de la Redacción de Economía de Prensa Latina, y Campos es periodista de Economía.